jueves, 21 de abril de 2016

Lugares #2 La Luna, el espacio y sus confines


Últimamente he tenido el deseo de salir de viaje, de tomar los ahorros que tengo destinados para fines académicos y emprender una aventura, de tomar una mochila y dejar todo atrás, pero, cuando lo pienso creo que ningún lugar, al menos en este planeta ofrece la tranquilidad e independencia necesaria de la sociedad, es una simple sospecha, no una afirmación, dado que no conozco ni una tercera parte del planeta y mucho menos la he visitado, pero para ir a la fija, la luna es otro de esos lugares que aunque sé que solo puedo visitar en sueños, no deja de ser atractiva.

Atractiva por el simple hecho de que es un lugar que no ha sido conquistado por el hombre, tal como las profundidades del océano, aunque creo que ese es otro lugar que merece una entrada aparte,

Llámenme anti patriota, inhumano, pero ¿Es posible luchar por un mundo que no quiere ser salvado? No, este planeta se está yendo al carajo y todos lo sabemos, como cuando el Titanic golpeó al iceberg, en el fondo, todos sabían que estaba condenado a hundirse,  

La historia vuelve una vez más a Tintin, mi compañero de aventuras durante mi infancia, lo conocí por primera vez por allá en 2005 cuando yo tenía 11 años, pidieron a cada alumno comprar un libro de Tintín, había un gran catálogo de dónde escoger, Marruecos, Sidney, El Tibet son solo algunos de los sitios que aguardan por ser descubiertos, además dejan la puerta abierta a descubrir más tierras, sin embargo, a la hora de escoger uno de los cerca de 24 libros que podía elegir, escogí el único que no era de este planeta: Tintín Aterrizaje en la Luna, 

La historia ofrecía algo diferente a los demás libros y quizá por esa razón me llamó la atención más que los otros 23 títulos de la colección, es extraño, pero de los casi cuarenta alumnos que habían en la clase, fui el único en escoger ese título, algún subnormal escogió el tomo anterior: Tintín: Objetivo La Luna, ¿Por qué subnormal? ¿Qué gracia tiene comprar un preludio al viaje? el mismo título infiere que aún no llegan a la luna, es aburrido de por sí, pero en fin, fue su dinero no el mío, o bueno el de sus padres.

Tampoco fue coincidencia que en el 2005 llegara por primera vez a mí la saga de Star Wars, claro que tendría que crear toda una entrada entera para hablar de Star Wars, sin embargo sus viajes en el espacio aumentaban más imaginación, los diseños de las naves, las razas extrañas que convivían en aquel universo. ¡Oh, otra vez por las ramas! 

Volviendo a la historia mi siguiente encuentro con el espacio sería de la mano de Julio Verne ¡Oh glorioso Verne! le debo tanto, un par de años más tarde, atraído por la trama que había visto en Tintín, sumado a mi extraña y curiosa manía de visitar las bibliotecas de mi familia, encontré dos libros juntos de una antigua colección: uno era Tarzán de Edgar Rice Burroughs, el otro era De la Tierra a la Luna de Julio Verne, una historia publicada en 1865, casi 100 años antes de que un hombre pudiera pisar la luna, era un libro fascinante, pero sobretodo era un libro científico, Verne explicaba con exactitud cada una de las ciencias necesarias para emprender esta complicada tarea, recuerdo que tras leer ese libro y con mis antiguos bloques Lego construía toda clase de cohetes, con astronautas ansiosos de aventuras y modelos de cohetes similares a los que describían en este libro.

Cuando uno lo piensa con cabeza fría y después de ver películas como Interstellar, The Martian, Gravity, Planeta Rojo o Apollo 13, se da cuenta de que el espacio es un lugar hostil, silencioso, inerte, sin aire, sin agua, carente de vida e infinito hasta la soledad, lo cual lo hace aún más enigmático ¿Hasta dónde podremos viajar? ¿Qué tan lejos puede llegar una persona y de qué forma puede hacerselo saber a la Tierra? ¿Qué hay más allá? ¿Cómo es el interior de un hoyo negro? El espacio es un lugar misterioso que ofrece más preguntas que respuestas ¿ Existe un hombre capaz de lanzarse a lo desconocido y emprender un viaje sin regreso para documentar lo que ve y que solo hasta años después que la tecnología lo permita se puedan descubrir y recuperar sus hallazgos?. 

Creo que el cine en gran medida nutrió esa fascinación, no solo por esas películas que ya nombré antes, la ficción tuvo mucho que ver, El Planeta de los Simios, 2001, Odisea en el Espacio y Alien: El Octavo Pasajero  nos mostraban otros mundos más allá de nuestra comprensión y que sin embargo era una invitación a la aventura. 


Cuando se habla del espacio también hay que hablar de Star Trek, sin embargo, no, no soy una  persona seguidora de esa serie, quizá lo haga, quizá la vea en un futuro, después de todo soy un seguidor de las series vintage, pero no, siempre estuve atado al espacio por razones más reales, siempre me fascinó ese misterioso lugar al que elevamos la mirada en búsqueda de respuestas.

No voy a entrar en un debate, que si en realidad el hombre ya pisó la luna no lo sabemos, si el alunizaje se hubiera filmado en esta época lo dudaría, pero me gusta la versión de que Neil Armstrong, Michael Collins y Buzz Aldrin en realidad si pisaron la luna y la exploraron, me gusta esa versión de la historia en que la ciencia ficción puede convertirse en realidad. 

sábado, 9 de abril de 2016

No hay oxígeno en el mundo real

Creature from the Black Lagoon - 1954

Entonces vienen los escalofríos, el ardor en los ojos, el escozor en alguna parte del cuerpo que aún no logra ubicar,  el calor sube rápidamente a través de su tez, lo siente, las manos apretadas, el sudor en las yemas de sus dedos,  la respiración entrecortada, el dolor en las sienes, el tiempo deteniéndose a su alrededor y esa horrible sensación de sentirse como un pequeño insecto siendo observado bajo una lupa en un caluroso día.

La incapacidad de conectar ideas, como si alguien hubiera apagado el interruptor de su cabeza,  apenas si distingue los colores y el significado de las palabras, casi al borde de la dislexia,  es lo que convierte a los soñadores en víctimas de la realidad, desplazados por la crueldad del mundo que enseña sus fauces.

¿Sabes que es lo peor? Que no hay escape, no hay una forma de liberarse, no al menos de una forma convencional, no hay forma de salir con la frente en alto, es un mundo libre y puedes hacer lo que quieras, pero cuando se trata de una prisión no física, sino mental, nunca es sencillo, la sensación sigue ahí, la ansiedad, acechando, como una gravedad aumentada, presionando tu cuerpo contra el suelo, No quieres da tu brazo a torcer, pero es nadar contra la marea.

La frustración, el deseo de convertirse en un ser intangible, indeleble, invisible, lo han convertido en una nueva persona, como una versión bizarra de sí mismo, irritable,  impaciente, holgazán, negligente, y más paranoico de lo habitual, el fulgor en sus ojos ha desaparecido y un vacío en sus pupilas  carentes de fuego y emoción ha tomado el control, una mirada cansada, casi ausente, no sé pero siempre lo he dicho, los sucesos tristes alimentan la escritura. 


Y solo una bocanada de aire fresco y puro puede reconfortarme.

domingo, 3 de abril de 2016

¿Cómo saben las tortugas marinas que deben dirigirse al mar?



When I'm lyin' in my bed at night
I don't wanna grow up
Nothing ever seems to turn out right
I don't wanna grow up
How do you move in a world of fog that's
always changing things
Makes wish that I could be a dog
When I see the price that you pay
I don't wanna grow up
I don't ever want to be that way
I don't wanna grow up
Seems that folks turn into things
that they never want...


La hora más absurda del día, incluso de la semana, un domingo por la tarde, todo se vuelve lento y tedioso, como ser arrastrado por una poderosa ola, tal como hacen las tortugas marinas al nacer, los huevos, que han permanecido bajo la arena durante semanas, expuestos a toda clase de peligros, finalmente eclosionan y una vez, todos los recien nacidos han salido de sus cascarones emprenden la aventura, ¿Dónde iba? Ah sí, la ola,..sabes que te llevará de todas formas, hagas lo que hagas, así se viven las horas tediosas, como aquella época del colegio en la que sabías que debias pasar al frente del tablero pero no querías, que tarde o temprano el profesor pronunciaría tu nombre y bueno... debías enfrentarte lo que tuvieras que, estas son las horas muertas, y a pesar de que el tiempo parezca transcurrir lentamente, el reloj mueve sus manecillas a toda velocidad, y no hay nada que pueda evitar eso, ni la oscuridad de tu habitación, ni la soledad de tu casa, ni lo que te propongas a hacer para evitar que el día termine, es una sensación sofocante, de la que no puedes escapar.

Envidio a las tortugas por tal razón, tienen un caparazón, un caparazón en el que se pueden ocultar, esconder del mundo y sus peligros, y aguardar hasta que la amenaza pase, para luego seguir su recorrido, cómo quisiera un caparazón, no sé en que sentido tomarlo si metafórico o literal, tampoco quisiera ser el Gregorio Samsa de las tortugas, pero a veces, el mundo puede ser el lugar más despiadado y tener un caparazón en el siglo XXI parece una idea muy lógica. 

¿Le temes al mañana? No no le temes, y sin embargo vives en una eterna paranoia, ¿A dónde fueron esos días de tranquilidad? días en los que podía leer H.G Wells tranquilamente recostado en mi cama, los domingos de películas y pancakes, las tardes de televisión, la música y los amplificadores, las tertulias de cine, las arquitecturas, invenciones, sueños e historias que desafiaban a la realidad, las maratones matutinas en el campo, los lapsos de escritura para desaparecer del mundo por unos instantes? ¿Dónde quedaron? creo que están enterrados en el ayer, de todas formas ni el ayer ni el mañana existen, la eternidad es el ahora, se trata de un vacío, no existe un evento o acontecimiento que te motive para que llegue el amanecer del siguiente día, ¿Existen personas? ¿Existen lugares? ¿Existe el tiempo? quiero creer que si y que no serán solo son un catalizador temporal y que luego, cuando reacciones te encuentres nuevamente en la puerta de tu casa, cruzando la calle, rodeado de extraños en un bus o sentado frente a un computador, no hay nada que pueda contrarrestar ese efecto, no hay momentos de paz,  no hay quietud,  ni música que llene ese vacío, solo ese triste jazz que ahora escucho y que por razones ajenas a mí, únicamente puede escuchar en fragmentos del día.  La cotidianidad quiere enloquecerme. 

Al demonio Tom Waits, todos sabemos que la versión  de los Ramones siempre fue mejor y por primera vez comprendo la canción en su totalidad en el sentido más literal.



He leído sobre el fenómeno, las manadas de leones expulsan a los machos cuando alcanzan cierta edad, son condenados a vagar solos a través de la sabana africana, de igual forma lo hacen los elefantes, las madres de los leopardos permanecen únicamente un par de años junto a sus crías para luego cada uno continuar su camino y vivir vidas solitarias, es el ciclo de la vida, ¿Cómo saben las tortugas marinas que deben dirigirse al mar? ¿Llegan a conocer a sus padres alguna vez? ¿Algún animal ha llegado a sentir la soledad o acaso viven únicamente por instinto?. ¿Cómo lo saben? ¿Cómo saben que sobrevivirán? ...creo conocer la respuesta, no lo saben, simplemente confían en llegar a su destino, atravesar el océano y llegar a la misma playa en la que nacieron y repetir el proceso, es un misterio fascinante, dejarse llevar por el agua, y hacer su vida de tal forma, sin una convicción, sin la seguridad de algo, no es como si las tortugas entendieran de esas sensaciones, pero admiro su valor al dejarse llevar por el oleaje, como me dijo alguna vez alguien: no saber es el misterio de la vida. 

Me gustaría creer que soy una tortuga marina.

sábado, 26 de marzo de 2016

¿Esperaban una entrada objetiva del concierto de The Rolling Stones en Bogotá?, ¡Olvídenlo!

¡Bogotá es del Putas! - Mick Jagger, 2016



Esta entrada debí escribirla el mismo 10 de marzo apenas salí del estadio, debí hacerlo, a pesar de que no estaba tan cansado como en conciertos anteriores, la escribo hoy, porque hoy finalizó la gira por Sudamérica de los Rolling Stones, les tomó 50 años llegar a nuestro continente y fueron tan solo un mes en el que cruzaron de sur a norte nuestra tierra. 

Su llegada a Colombia fue algo muy folclórico, tal como si del Olimpo hubieran descendido a admirarnos, su llegada estuvo envuelta en un halo de misterio y fascinación, y no la viví con los ojos de un seguidor de los Stones, la viví con los ojos de un periodista ambicioso y en búsqueda de información, así se vivió todo, como si el papa llegara al país, un británico comiendo oblea nos hizo el día a muchos medios. un acto tan cotidiano y sin embargo, tan folclórico, algunos amigos de García Márquez lo llamarían Macondiano, yo, preferiría el termino "Idolatrar".

Y por tanto y en cierto sentido no disfruté su visita como debería, no con la impaciencia que se espera un concierto y el anhelo suficiente, me limité a comprar una boleta y guardarla hasta el día del concierto, no me detuve un segundo a pensar, ¡Los jodidos Rolling Stones vienen a Colombia! los de TOTP, los que tocaron junto a The Who, los que solían competir y charlar con The Beatles, los que hicieron música junto a Brian Jones y tocaron junto a Mitch Mitchell de The Jimi Hendrix Experience, nos visitaba Keith Richards, el guitarrista #4 según la revista Rolling Stone, el mismo Mick Jagger que vivió junto a David Bowi e en Nueva York, no, no lo pude ver así, simplemente fue como ver los días pasar, uno tras otro, es mi visión segmentada de las situación, y me entristece no poder haberlo vivido así. 

La fila tampoco ayudó, ni la lluvia bajo la que permanecí, aunque en cierta forma hacen parte del ambiente de un concierto, avancé rápido entre la multitud y pude llegar a tiempo para disfrutar del show de sus Satánicas Majestades, mi amigo cuidaba mi puesto, que me aguardaba, aunque un puesto en un concierto es algo gracioso, nadie va a usar la silla en un concierto, sería estúpido sentarse, en fin...

Ya era hora,  la puntualidad inglesa, no iba a ser la excepción aquí, estaba más lejos que de costumbre, sé que no me gustan las muchedumbres pero en un concierto es sinónimo de energía, y sabes que los que te rodean corearan contigo, saltarán contigo, vibrarán, algunos hasta llorarán, pero no, esta vez estaba tan lejos que podría jurar que la mitad de las personas allí presentes solo iban para corear un "Satisfaction", pero bueno, en lo personal, mi amigo  y yo disfrutamos como se debía, a lo lejos, a la distancia, pero en corazón mucho más cerca que la mitad de los que estaban a nuestros costados.

Levanté la mirada al cielo que aún, incluso después de la lluvia, era claro y abrigador, pronto, los fuegos artificiales y el riff de "Jumpin' Jack Flash" se fundieron en uno solo y todo comenzó.

Todos tenemos un setlist del concierto al que asistamos, no importa al que sea, tenemos expectativas y para comenzar con esa canción mi setlist ya tenía tachada una canción, soy más de los Stones de los 60s, los Stones de Brian Jones y "Jumpin Jack Flash" era un buen augurio.

"It's Only Rock N´Roll" le siguió, recuerdo que descubrí esa canción por casualidad, al igual que "Like A Rolling Stone" que a pesar de que no la tocaron, descubrí ambas al tiempo, en una época de exploracion musical.

"Tumbling Dice", debo admitirlo, no me sabía la letra, como las demás así que hice lo mismo que hacemos todos cuando no sabemos una canción, seguimos el ritmo y hacemos uso de nuestro inglés rebuscado intentando seguir la letra, por fortuna llegaría "Dead Flowers", una de mis favoritas y por cierto, la canción por elección que la banda había dado a escoger junto a otras, entre ellas "Let It Bleed" yo estaba convencido de que "Dead Flowers" había perdido, de repente Mick Jagger la anunció y pude respirar tranquilo, escucharía una de mis canciones favoritas en vivo, Jagger se puso su acústica al hombro y todo comenzó 

Take me down little Susie, take me down
I know you think you're the queen of the underground


Y bueno después de esa descarga de felicidad, apareció por sorpresa Juanes, alguien a quien queremos mucho, alguien de su país, nuestro parcero Juanes”.quizá el músico más querido por Colombia, muchos consideraron la llegada de Juanes al concierto de los Stones como una especie de sacrilegio o falta de respeto, pues, para esos mamertos indignados, déjenme decirles que hacen falta huevos, recorrido y experiencia para pararse junto a un Rolling Stone  y tocar buena música, lo sé, hay excepciones que no nombraré aquí, pero Juanes volví a su origen y junto a Jagger, Richards, Wats y Wood crearon una excelente versión de "Beast of Burden" (otra más a tachar en la lista).  

"Wild Hhorses" fue perfecta, por el simple motivo de que se salió de la rutina, todos esperaban una "Angie" que nunca llegó, fue algo innovador, finalmente, con el sitar de "Paint it Black" puedo afirmar que ha sido una de las pocas cosas que ha logrado erizar mi piel de tal forma, vaya que escalofrío que me recorrió, una descarga desde el axis, un himno de una generación descontenta, un himbo del rock.

"Honky Tonk Woman" fue seguida de la parte bluesera de Keith Richards, blues del bueno, del que ya casi no se ve, de ese feeling y ese jamming inusual,  una armónica que Jagger tocó a la perfección con ese viejo feeling que solo el blues puede desencadenar, "You got the silver", "Before they Make me run" y "Midnight Rambler" eran la mitad del show y a pesar de que pudieron tocar algunos hits más de los Stones, me alegró ver que aún conservan sus raíces, porqué allí empezó todo, en el R&B, en el blues..y para Charlie Watts, en el jazz.

"Miss You"  y su bajo fueron simplemente encantadores, uno de los riffs de bajo más sabrosos si me lo preguntan,  es una de esas canciones que te invita a bailar a moverte, seguido de "Gimme Shelter" mi favorita por siempre de los Stones,su letra, sus coros, su riff en la guitarra, su batería, todo, todo en esa canción fue perfecto, y la nueva corista de la gira de los Stones simplemente fue encantadora, otro de esos momentos que inmortalizaré en mis recuerdos.

War, children, it's just a shot away. It's just a shot away. War, children, it's just a shot away. It's just a shot away

"Start Me Up" y su riff llegaron acompañados del capítulo de los Simpsons en el que Homer asiste al campamento de rock, lo siento, es un pensamiento recurrente, seguidos de "Sympathy for The Devil" vaya, que recursos visuales y Jagger recorriendo  el escenario vestido de rojo y negro, 

Please allow me to introduce myself i'm a man of wealth and taste todo, mientras la pirotecnia hacía d las suyas, la gente a nuestro alrededor parecía confusa, como si jamás hubieran escuchado esa canción  o como si ahora hubieran sido incluidos en algún rito satánico, nosotros seguíamos en nuestro cuento mientras "Brown Sugar" devolvió a algunos incautos a la realidad.

L atarima quedó en tinieblas, todos sabíamos que faltaba una canción, la canción por la que la mitad de esa gente había ido, para cantar un "I can´t get no" pero no, todos nos sorprendimos al escuchar el coro de "You Can´t Always Get What You Want" fu simplemente celestial, todo lo contrario a lo sucio  y electrico de "Smpathy for The Devil" y su pecaminoso ritmo. 


Llegó el momento que todos esperaban y que nadie quería ver, su despedida, Mick Jagger había recorrido quien sabe cuantos kilómetros en el escenario, había bailado  y derrochado energía, incansable, había hablado en español, habia hecho una referencia muy amistosa al café colombiano, aunque todos sabíamos que se trataba de drogas "Nosotros siempre hemos favorecido la economía colombiana" "siempre tomamos café colombiano" vaya vaya vaya, sospechoso.

Sí, finalmente tocaron "Satisfaction", todos sabíamos que con esa canción se cerrraba el show, quedé con ganas de más, sí,, me quedaron debiendo muchas, "She's A Rainbow", "Under My Thumb", "Can you Hear me Knocking", "Let´s Spend The Night Together" por nombrar las que más extrañé, pero es que un concierto de los Stones no es suficiente para destacar todo lo que posee su extensa discografía, una noche que perdurá en la memoria de todos, una fecha que nunca creí vivir, y sin embargo hice historia, hicimos historia, una noche para el resto de nuestras vidas.

The Rolling Stones tocaron en Colombia.

lunes, 21 de marzo de 2016

No era una persona extraña



El mundo podía ser diferente, aún creía en esa idea, aún era joven y creía que el mundo era un lugar posible de cambiar, esa fe a la
que se aferra la juventud, porque temía que si dejaba de creer, simplemente sabría que había crecido, no era una persona extraña, solía subir al transporte público para leer recostado en una de las barandas del bus, cuando no tenía un libro solía jugar con sus dedos y tocar bajos, guitarras y baterías imaginarias,  le gustaba colocarse en las mañanas, antes de salir, una pequeña bandita de esparadrapo en la mejilla, al principio por una herida, luego lo convirtió en una especie de hábito, le recordaba las cicatrices que permanecen y están bajo nuestra piel, las más profundas.

Le gustaba llevar mezcladores del café en la boca, incluso si no había bebido café ese día, había dos opciones, o lo hacían ver como un idiota o como una especie de Clint Eastwood citadino, le gustaba inclinarse por la segunda opción.

Era supersticioso, tanto que cargaba dos pares de audífonos, por si los que usaba normalmente se dañaban y lo dejaban abandonado, vestía a menudo camisas de mangas blancas, y encima una camiseta de cualquier color, parecía una caricatura en sí,  solía hacer comentarios con ciertas referencias culturales que solo pocos entendían, quienes no, se quedaban mirándolo, "Eres raro" solían decir, pero no, no era una persona extraña.

Sabía que tenía problemas de circulación, o quizá de calorías, sus manos estaban frías mientras hacía calor y cuando hacía mucho frío sus manos permanecían calientes, no le gustaba el queso ni por ende la pizza, no era una persona extraña.


Le gustaba caminar largas distancias sin razón aparente, porque sí, y cuando se daba cuenta había recorrido varios kilómetros sin darse cuenta y sin un propósito o destino determinado, no le molestaba en absoluto.  Se ponía rojo ante cualquier situación, no podía controlarlo.

Habían muchas cosas que le molestaban, las personas que caminaban lento en la calle, las que lo interrumpían al hablar, la televisión basura, los discursos del Senado, los militares y sus aires de grandeza, ahora que lo analizaba, le molestaban las instituciones, la iglesia y los centros de educación tampoco contaban con su voto de confianza.

Había muchas cosas que no comprendía, no sabía mucho de direcciones, no sabía mucho de licores, ni de autos, ni de bares ni resutaurantes lujosos,  ni de muchas cosas que eran comunes en ese mundo al que ahora pertenecía. Era difícil encontrar personas con las que hablar., recibía constantes invitaciones para beber junto a sus amigos, había aceptado un par de veces tampoco era  un mojigato, lo importante más allá del licor era compartir con sus amigos, al principio cuando aceptó las invitaciones no solía tomar más de una cerveza, con una bastaba, lo reconfortaba lo suficiente, era refrescante y era justo la clase de bebida que necesitaba en ciertos momentos de su vida, pero simplemente no lograba entender el encanto y la atracción que generaba el licor sobre los demás, con el tiempo también lo vivió, pero siguió sin comprenderlo, todos andan alardeando de las resacas a las que habían llegado, de las borracheras y de los momentos de euforia a los que llegan cuando están ebrios, expertos catadores solo por haber mezclado una serie de licores, la sensación como una patada en el estomago

Solía pensar que en cualquier momento su piel se tornaría verde o azul, porque en definitiva un ser de este planeta no podía ser así, era frío, casi al borde de insensible, difícil de sorprender, como una estatua y su expresión fija, por primera vez en muchos años, no dormía o al menos no como debería, porque a pesar de no dormir lo suficiente, casi nunca se sentía cansado, ahora  no era cuestión de no dormir lo suficiente, si dormía el día siguiente llegaría más rápido, simplemente las noches eran tan cortas como sus ganas de salir de su casa y enfrentarse a la realidad, no se trataba de temor, no se trataba de pereza, era una especie de repudio por todo lo que hubiera más allá de las cuatro paredes que lo rodeaban, prefería la oscuridad y los lugares tranquilos

Sin embargo al final recordaba que era una persona única, nadie hablaba, pensaba o veía como él, nadie tenía sus manos, nadie veía las cosas desde su perspectiva, nadie tenía su alma ni su corazón y que por tanto nadie podía cumplir el propósito para la que había sido preparado.


domingo, 21 de febrero de 2016

Andrew Loog Oldham, el hombre que descubrió a los Rolling Stones


A sus 73 años, Guillermo Alfredo Rueda murió en su vivienda en Villa de Leyva, tras una deficiencia pulmonar, pocos saben que antes de morir Gullermo tenía intenciones de crear un grupo musical, pocos saben que  este hombre natal de Bogotá, fue el baterista de Elvis Presley.

Guillermo Alfredo Rueda, más conocido como Bill Lynn o "Flash" como lo llamaba amistosamente Elvis, fue un muchacho con suerte que se mudo a temprana edad a los Estados Unidos, donde sus habilidades como percusionista lo llevaron a hacer parte d ela corte del rey del Rock 'n' Roll hasta el fallecimiento de Presley en 1977, la muerte del rey tomó por sorpresa a "Flash" quien se encontraba de visita en Colombia. 

Pocos saben que el baterista de Elvis Presley fue un colombiano, pocos saben que el primer productor de la banda británica: The Rolling Stones vive en Colombia.

En Apulo, un apacible municipio ubicado a tan solo dos horas de Bogotá, lejos de la mundana metrópolis, se encuentra Andrew Loog Oldham, el hombre que descubrió a los Rolling Stones.

Oldham conserva su aire de extranjero, es un hombre alto, a decir verdad se ve demasiado joven, incluso para su edad, se caracterizas por su fina barba blanca que cubre sus mejillas hasta llegar a su abundante cabellera, las arrugas surcan su rostro, dándola una expresión severa y seria. No solo abre las puertas de su casa, sino las de su memoria, sus recuerdos, su vida. 

"Empieza a formular algunas preguntas y por favor, se muy específico, contrario a la desafortunada y moderna forma de hacer periodismo", dice con su marcado acento británico, como si de cierta forma ya se hubiera enfrentado a otros periodistas con resultados no muy favorables.

Es consciente de quien es, de su labor en la música, sabe contar las historias  y aunque logra que la imaginación de las personas vuele, no busca que acepten su vision de las cosas, su relato es una puerta abierta al pasado, a otra época y a otro lugar. Sus primeros recuerdos los trasladan al año 1940, a un Londres en llamas mientras es llevado al metro, allí, recuerda sentirse asustado y poder percibir el olor a quemado a millas de distancia

Londres es una ciudad fría, donde todo se trata de la distinción de clases, el barómetro es el dinero y la riqueza remueve las subidas y bajadas que hacen de la vida algo colorido e interesante. Sin embargo con la llegada de la meritocracia, los jóvenes pueden intentar hacer realidad sus sueños y solo entonces, vino la música. 

Era el año 1956 y Bill Halley y sus cometas y el “Rock Around The Clock” eran la sensación conoció la radio gracias a una productora de la BBC que vivía en alquiler en una de las habitaciones de su casa, esta mujer y su hermano, quien también trabajaba en la BBC, le contaban historias acerca del negocio y de la música, la cual conoció años más adelante: “En la casa de al lado, vivía un tipo llamado Bob, nunca pensaría que era un gran fanático de la música, pero lo era, lo conocí casualmente una vez que me invitó a su casa, yo tenía cerca de 12 años, en fin, el chico de al lado, Bob, quería “purificarme” y salvarme de esa música del demonio llamada rock and roll e introducirme e iniciarme en el maravilloso mundo del jazz, por lo que le estaré eternamente agradecido, por supuesto que yo seguí apasionado por el rock n roll, pero desarrollé un saludable respeto y conocimiento por el jazz.”:

Poco sabía su vecino que estaba prácticamente fraternizando con el creador de los que en una década llamarían: “Sus Satánicas Majestades”. 

Antes de esa explosión de juventud en el Reino Unido, insatisfecho y ambicioso, Andrew abandonó la escuela a temprana edad y trabajó en numerosos lugares, clubes de jazz, servía té en los salones ingleses, hacía de todo…pero todo cambió cuando conoció a Mick Jagger y compañía: “No existen los accidentes, un periodista que yo conocía me recomendó que visitará un club de jazz, ubicado en la versión londinense de Bogotá-Chía pero en Londres, para ver un joven grupo del que la gente estaba empezando a hablar, fui y no porque estuviera interesado en convertirme en manager o productor, en realidad yo me encontraba muy feliz haciendo los trabajos que hacía, acepté ir por el respeto que sentía por ese periodista, esa decisión sin saberlo estaba a punto de cambiar mi vida.”

“Fui a ver a los Stones y una especie de ola vino hacia mí, me di cuenta de que todo lo que había hecho hasta entonces, cada acción, cada trabajo que había hecho, cada ajetreo, me había estado preparando para ese momento, para hacer eso que hice con los Rolling Stones. 

“Debes recordar que cualquier éxito en esos años, (finales de 1962, 1963 y 1964) significaba que no teníamos uno de esos deprimentes trabajos normales que la clase alta, la élite y el sistema que regían el Reino Unido tenían preparados para nuestro destino. Habíamos escapado del fango, y no sabíamos por cuánto tiempo podríamos escapar, las carreras musicales no siempre duran mucho, Ringo Starr alguna vez dijo después de su primera gira que con tal de conseguir una casa y un salón de belleza para su esposa sería feliz. “



"La llegada de The Beatles a América a principios de 1964 fue lo que cambió nuestras vidas, pasamos de un juego en el que debíamos escapar a trabajar muy duro, en 1965 cuando “Satisfaction” fue número 1 en 38 países en el mundo no había tiempo de relajarse y disfrutar el momento, necesitábamos otro sencillo que fuera #1 en 10 semanas, yo era especialmente bueno ayudando a lograr que los sueños de los demás se cumplieran, pero no era específicamente bueno manejando el dinero, cuando los sueños terminaron y el dinero comenzó a llegar, dejé a los Stones, había cumplido con mi propósito" y agrega.

Brian Epstein, el manager de The Beatles, fue puesto en la Tierra para descubrirlos y dárselos a conocer al mundo, sin ese simple hecho nosotros no estaríamos teniendo esta conversación en este momento, yo fui puesto aquí para descubrir y promover a los Rolling Stones, esa fue mi suerte, vivir más que dos Brian Jones y terminar viviendo aquí en Colombia”. 

Andrew mira su reloj. “ Y eso es todo, los perros regresan en una hora y necesito una buena taza de te”. 



jueves, 18 de febrero de 2016

Cotidianidad




"Ever get the feeling you've been cheated?" Memorables palabras de Johnny Rotten en el último concierto de los Sex Pistols.

Primera entrada de febrero, a mediados de mes y la segunda en todo el año, no debería ser así, no está bien, no está nada bien, recuerdo aquellos días que tenía el tiempo para escribir todo lo que yo quisiera, mañanas, tardes y noches enteras que dieron para crear toda clase de historias: Proyecto Zombie, historia que volví a rescribir más original y que se hecho a perder al enterarme de que ya existía algo similar, que años más tarde alguien mayor pasaría a llamar The Walking Dead, o Yoyowatch, una de mis historias originales que no sobrevivieron al Pantallazo Azul del 2010.

Tristemente la única de mis historias que sobrevivió fue Piratas y Barloventos, una triste casualidad que es la fusión de Piratas del Caribe y de la a trilogía Las memorias del Águila y el Jaguar de Isabel Allende.

Era un escritor ambicioso, prolífico y sediento de literatura, ahora a duras penas encuentro tiempo para tomar un libro en mis manos, solía llevar uno a todos lados, extraño esa vieja costumbre, pero ahora mi tiempo está al servicio de gigantes, colosos empresarios que alimental el consumo, este es el mundo real.

¿Qué hice? Me compré un libro, una solución viable para ver si puedo retomar el camino del escritor, o al menos del escritor frustrado, la verdad entré realmente desorientado a la librería, así han sido los últimos días en realidad, me muevo por inercia, como una autómata, es agradable sentir esa sensación de nuevo, devorar un libro en medio del bus, percibir ese olor a nuevo en su cubierta y el interior de sus hojas, es gratificante.

Muchas veces me he preguntado ¿Qué hace en realidad que te llame la atención un libro? ¿Es su portada? ¿Es su grosor? ¿Es la reseña que viene en la parte de atrás? ....el joven protagonista de esta novela, redactor freelance todo terreno, después de pasar días sombríos siente la necesidad de volver a ciertos escenarios de su vida..... eso fue suficiente para mí. 

Perdí la creencia en muchas cosas, en muchas personas, la verdad perdí esa importancia que le daba a ciertos aspectos de mi vida, a duras penas veo a mi familia, y he aprendido a ser más independiente. ¿Así se sentirá perder el alma? Platón consideraba el alma como la dimensión más importante del ser humano, ahora no sé que pensar. 

De pequeño me repetía que no quería terminar trabajando en un cubículo y sin embargo aquí estoy. quizá el inicio de algo más grande, siempre es así, el inicio de una aventura, al principio me sentí indignado, casi como prostituyendo una profesión, después de un tiempo se vuelve común, nueve horas de trabajo, siete horas de sueño se convierten en dos de insomnio, dos horas en el transporte público y 24 horas tratando de ocultarme de la sociedad, ¡Vaya que si es molesto socializar!

Supongo que llevo la vida de un tío soltero, me despierto cuando el apartamento ya está solo, lo llamo apartamento no casa ni hogar, porque no lo considero como tal, solo soy un forastero a donde quiera que voy,  ¿qué es lo que puede ofrecerte un salteador de caminos perdidos?
un costurero en los hilos, que han enredado mi vida,
soy el que no tiene sitio...


Mi dieta está compuesta de cereal, me preparo y salgo a regañadientes a enfrentar a este mundo de hoy que busca echarte la mierda en la cara, me mantengo lo suficientemente activo con un par de tazas de café y altas dosis de coca-cola y me he convertido en un fiel de visitante de cadenas de comida rápida.

Finalmente el método del alcohol, catalizador, desinhibidor, carente de vida, amargo consuelo y silencioso acompañante pero satisfactoriamente enérgico, la espuma que emerge de la botella se torna en siluetas de mujeres y desamores, al tiempo que se difumina la mente mientras el licor penetra el organismo y se apodera del cuerpo lentamente, las luces se tornan difusas y yo lo recuerdo todo, los amigos, las risas incontenibles y los comentarios estúpidos mientras recorremos las calles llenos de alcohol, bebemos de una botella que se mantiene llena hasta que sacia la sed y anestesia el dolor.

Yo no soy un tipo raro
De veras lo creo
Quizá tampoco pueda decirse que soy un tipo corriente, pero raro no soy. Soy una persona extremadamente cabal, a mi manera. Muy directa, Directa como una flecha. Soy yo mismo de un modo sumamente natural e inevitable. Dado que es un hecho evidente, no me importa demasiado lo que piensan de mí. La manera en que los demás me ven, no me atañe. Más bien, eso es algo que solo les atañe a ellos.

Encontré el libro adecuado. 


martes, 19 de enero de 2016

Miss Atomic Bomb

La escena parecía sacada de The Graduate, un carro en medio de la noche aparcado en alguna calle de la ciudad, un desilusionado universitario y la chica ideal a su lado, un Alfa Romeo y una confesión no muy ortodoxa, la música de Radiohead sonaba, lo recuerda, aunque le hubiera gustado que sonara algo más acorde con la trama, Simon and Garfunkel estaría bien para empezar.



Ajenos al mundo, el tiempo pareció detenerse y por unas horas que pasaron como minutos, todo se sintió bien, en orden, en su lugar, todo había sido muy real, de eso estaba seguro, el futuro estaba abierto y las cartas puestas sobre la mesa. 


Las noches siempre han sido más amables, el aire fresco golpea su cara y renueva sus pulmones, la brisa se siente bien, esperanzado avanza en medio de la oscuridad.



Sin embargo la luz del día es más agreste, parece que el único lugar dispuesto a recibir a una persona sin procedencia es la esquina de una calle cualquiera, lo suficientemente lejos para evitar encuentros bochornosos, evita las multitudes y se desliza entre las personas hasta encontrarse sentado en el asfalto. 



Se sorprende de lo aislado que se ha convertido y de lo lejos que deseaba estar de las personas, no imagina a nadie más que salga a escribir tirado en la calle a la hora del almuerzo. 



Notó su ausencia tan solo con echar un vistazo, desde el momento en que llegó a la estancia, una pequeña duda lo invadió, como la certeza de que algo no estuviera bien, las cosas no estaban en orden, la imaginó sentada en algún lujoso restaurante mientras ve pasar por el otro lado de la vitrina a un ermitaño sin destino, un hombre que se dirige a escribir en su vieja agenda toda clase de historias y que ignora que ella lo observa pasar, mientras un individuo a su lado pide la cuenta.




Tras hacer un par de anotaciones y de disfrutar de la soledad del momento, decide retomar su camino, por alguna razón se siente vacío, como una estación de radio que no logra ser sintonizada en una frecuencia específica Can you hear me major Tom/ Hello Darkness My old friend/ 
But I'm standing here and you're too late/ She was holding hands with Trevor.



De pronto y como si lo que estuviera pensando lo plasmara en la realidad algún escritor omnipresente, un nudo en la garganta lo invade, se detiene, frena en seco, un asalto al corazón, lo que más temía que podía suceder acaba de suceder, y tal como ser golpeado por una locomotora en movimiento así lo recibió esa imagen,  acto seguido, fingir indiferencia y una aparente e inesperada ceguera.


                   Ella había tomado una decisión y no lo incluía en sus planes.



https://www.youtube.com/watch?v=sBzrzS1Ag_g

viernes, 11 de diciembre de 2015

Julio Verne, visionario fuera de su tiempo



"Fue Julio Verne quien me orientó hacia la astronáutica” – Yuri Gagarín, primer hombre en ascender al espacio

Francia, 1847, proveniente de Nantes, llegaba a París un joven de diecinueve años, dispuesto a estudiar derecho e impulsado únicamente por la voluntad de su padre, sin embargo, el verdadero deseo de este provinciano era dedicarse a la escritura, el nombre de aquel muchacho: Julio Verne.

Siguiendo su vocación, Verne no tardó en dejar de lado sus estudios, lo que provocó que su padre dejase de financiarlo, aquellos primeros años en la capital francesa, la situación de Verne era precaria, el hambre y la miseria era constantes y el poco dinero que conseguía lo invertía en comprar libros y en asistir a tertulias literarias, sediento de conocimiento, pasaba su tiempo en las bibliotecas de Paris aprendiendo de diferentes ciencias: química, botánica, geografía, física, astronomía, geología, oceanografía, matemática, mecánica y balística, además de ingresar al Círculo de Prensa Científica donde mantiene conversaciones con exploradores, periodistas y científicos, estas vivencias serían pieza clave para las novelas que escribiría más adelante.

Su verdadera pasión era influenciada por los relatos de su profesora de la infancia quien gustaba de contar a sus alumnos la historia de su esposo, un marino que había zarpado de Nantes, treinta años atrás y al que ella imaginaba viviendo peligrosas aventuras en lugares remotos que le impedían su regreso.









Así que a medida que Verne comienza a formarse, la Revolución Industrial se impone en Europa, una nueva época desarrollo que lleva al escritor a concebir la idea de unificar la ciencia y la literatura, y a pesar de finalizar su carrera de derecho, nunca llega a ejercerla, contrario a eso se encierra en su despacho a escribir obras, comedias teatrales y los bocetos de sus primeras novelas, insomnio, dolores de cabeza y una parálisis facial que deformó su rostro son las consecuencias del trabajo acumulado.

Para 1863 y apadrinado por el editor Pierre-Jules Hetzel, publica la primera de sus obras que haría parte de sus Viajes Extraordinario:Cinco Semanas en Globo, novela que capta la atención del público y que además logra sacarlo de la miseria a la que ya se había acostumbrado, es así como entre sus páginas, comienzan a esconderse datos científicos fusionados con elementos fantásticos, descripciones de inventos e innovaciones tecnológicas, Viaje al Centro de la tierra, su siguiente obra, sería prueba de este avance, donde contaría con el apoyo de vulcanólogos, geólogos y naturalistas.

Consagrado, en 1865, comienza a trabajar en el Journal des débats, periódico en el que semanalmente publica su nueva obra: Viaje a la Luna, esta entrega por partes incrementa la ansiedad y el interés de sus lectores por el progreso de la humanidad.

Tal como viajar al espacio, descender a las profundas y misteriosas profundidades del océano, era un viejo sueño de la humanidad, es así como Verne concibe Veinte mil leguas de viaje Submarino, y con este la anticipada idea del Nautilus, un submarino, invento que solo vería la luz hasta la década de los cincuenta.

Es así como la aventura se convierte en una temática recurrente en sus obras, los viajes como razón principal de las novelas, rodeados a su vez de contextos políticos, bélicos, científicos o personales,La Vuelta al mundo en ochenta días, La Isla Misteriosa y Un Capitán de quince años, invitan a sus lectores a soñar con lugares lejanos e imposibles

Julio Verne comienza a dibujar con antelación el mundo moderno, era conocedor de los avances que ya en aquella época se desarrollaban, era un ávido lector de publicaciones científicas, lo que le permitía estar al corriente de las teorías y primeros intentos de máquinas surgidas años más tarde, el submarino, el helicóptero, el dirigible, las naves espaciales e incluso una primitiva forma de Internet son algunos de sus aportes.

martes, 8 de diciembre de 2015

Instantes


Las tardes de domingo recuerdo un montón de cosas.


-  ¿Puedo pedirte dos favores?
- Incluso tres
Naoko sacudió la cabeza sonriendo
- Con dos es suficiente. El primero es que te agradezco que vengas a verme. Estoy muy contente y me...me ayuda mucho. Quizá no lo parezca pero es así.
-Volveré a venir - dije  - ¿Y el otro?
- Que te acuerdes de mi ¿ Te acordarás de mí siempre de que existo y de que he estado a tu lado?...

Una brisa de viento voló la hoja del libro que leía y lo obligó a levantar la mirada, la vio al otro lado de la calle, un semáforo en verde los separaba, ella le hizo una seña con la mano, no habría sido necesario, tenía una especie de brillo especial que la hacia destacar de entre los demás transeúntes, del otro lado de la acera él escuchaba esa vieja canción de los 90 que la mayoría tendían a confundir con una canción de The Beatles.

Nunca el paso de verde a rojo había sido tan lento, su figuraba se entrecortaba por los carros que cruzaban a alta velocidad y sin embargo ella esperaba paciente del otro lado, ¡finalmente! cruzó decidido y finalmente estuvo frente a su presencia, habían pasado meses desde que la había visto, desde su forma de verlo, podían incluso ser años si los años se cuentan como memorias que creímos vivir tiempo atrás. Se miraron con curiosidad, sonrió al recordar la primera imagen que había tenido de ella en el pasado, ahora su cabello era más largo y negro de lo que recordaba y sus mejillas tenían un extraño rubor que jamás le había visto.

Caminaron calle abajo, sin un rumbo fijo, distancias que en la soledad hubieran tomado una eternidad recorrer y que juntos se reducían a unas simples cuadras.

Caminaban juntos y ella reía de forma alegre, atenta a cada historia que él relataba, inquieta por cualquier detalle pasado por alto, parecía realmente fascinada con las desventuras y aciertos de su compañero, la tarde caía con cada zancada que avanzaban, pues así parecían cada uno de los pasos que daban, pronto se encontraron al otro lado de la ciudad, o al menos así lo creían, pasó frente a una vitrina y se vio reflejados durante una milésima de segunda, ese milésima de segundo que el cerebro se toma para comprender el significado de las cosas, la milésima de segundo después de despertar en la que la persona desconoce su identidad, su ubicación, su pasado, su presente y su futuro y en general su existencia, esa milésima de segundo le basto para reconocer la felicidad, la vio en su sonrisa y en el cielo despejado...la imagen lo entristeció, de todas formas y a pesar de que estuviera a tan solos unos cuantos metros suyo, ya podía sentirla lejos, ya se veía añorando su presencia, porque se marchaba, eso era seguro, ya podía verla arrastrando una maleta por el pasillo de algún aeropuerto a kilómetros de allí,  caminando en otras calles, veía su piel, morena del sol de otras ciudades que él solo podría visitar en sueño, ya veía su perfecta caligrafía en una que otra misiva y luego, el olvido.

La punta del lápiz se partió y el escrito quedó a medio avanzar, habían pasado horas desde que se había sentado a escribir en aquel establecimiento, su pensamiento se vio interrumpido al abrirse la puerta del lugar....

“Una chica entró en el café y se sentó sola en una mesa junto a la ventana. Era muy linda, de cara fresca como una moneda recién acuñada si vamos a suponer que se acuñan monedas en carne suave de cutis fresco de lluvia, y el pelo era negro como ala de cuervo y le daba en la mejilla un limpio corte en diagonal.

La miré y me turbó (...). Ojalá pudiera meterla en mi cuento, o meterla en alguna parte, pero se había situado como para vigilar la calle y la puerta, o sea que esperaba a alguien. De modo que seguí escribiendo.

El cuento se estaba escribiendo solo y trabajo me daba seguirle el paso. Pedí otro ron Saint James y sólo por la muchacha levantaba los ojos, o aprovechaba para mirarla cada vez que afilaba el lápiz con un sacapuntas y las virutas caían rizándose en el platillo de mi copa.

Te he visto, monada, y ya eres mía, por más que esperes a quien quieras y aunque nunca vuelva a verte, pensé. Eres mía y todo París es mío y yo soy de este cuaderno y de este lápiz.”


Luego otra vez a escribir, y me metí tan adentro en el cuento que allí me perdí. Ya lo escribía yo y no se escribía solo, y no levanté los ojos ni supe la hora ni guardé noción del lugar ni pedí otro ron Saint James. Estaba harto de ron Saint James sin darme cuanta de que estaba harto. Al fin el cuento quedó listo y yo cansado. Leí el último párrafo y luego levanté los ojos y busqué a la chica y se había marchado. Por lo menos que esté con un hombre que valga pena, pensé. Pero me dio tristeza.


Para Murakami, Hemingway y Naoko.

viernes, 27 de noviembre de 2015

State of Love and Trust



Durante los últimos días se ha vuelto una costumbre ver llover en la capital colombiana, esa era la predicción que muchos esperaban la tarde del pasado 25 de noviembre: una típica tarde de lluvia en Bogotá, pero desde las primeras horas de la mañana el cielo amaneció despejado y las nubes parecían más lejanas que de costumbre. El tiempo seco se mantuvo y el sol brilló hasta el ocaso, el momento esperado por miles de personas que esperaban ver a la banda de grunge, Pearl Jam.

Los típicos vendedores de mercancía del concierto van de un lado a otro, es probable que ni siquiera supieran una canción de la banda, y sin embargo permanecían inamovibles frente a las puertas del parque Simón Bolivar, su negocio es simple,  estampar y difundir sus productos para al final del día obtener una buena ganancia.

Por otro lado están los que le hablan al oído a los asistentes "compro y vendo boletas", "¿quiere boleta preferencial o especial?", sus susurros se unen a los gritos de los comerciantes ofreciendo agua y cerveza minutos antes de ingresar al lugar del concierto.

La fila avanza con rapidez a diferencia de otros conciertos ofrecidos en la capital, todos avanzan emocionados pasan los cinturones de seguridad y poco a poco toman su lugar frente al escenario.

La tarde caía y el panorama no era muy alentador, a pesar de que habían numerosas personas era evidente que el lugar no se iba a llenar en su totalidad.

La banda colombiana de rock The Hall Effect fue la encargada de animar la tarde mientras  quienes llegaban poco a poco formaban una pequeña masa alrededor de la tarima. Al principio el público fue frío, indiferente, como si ya estuviesen acostumbrados a ver a la banda colombiana, porque en realidad, es el deseo de los asistentes, que las bandas previas al espectáculo mayor hagan su trabajo rápidamente y den paso a la agrupación más importante.

A pesar de eso, The Hall Effect logró cautivar al público. Poco a poco la gente comenzó a aplaudir y a unirse a la desconocida fuerza que se comenzaba a generar entre los espectadores.

Finalmente la noche cayó, tras el paso de la banda colombiana, la agrupación musical originaria de Texas, Spoon, con una mezcla de indie y post punk revival preparó a las personas para el espectáculo mayor, la banda texana cumplió y además de darse a conocer seguramente dejo a más de uno con ganas de escuchar más de su hasta el momento para la mayoría del público, desconocida música. 

8:30 de la noche, después de numerosas pruebas de iluminación y sonido, las luces se apagaron y uno a uno los integrantes de Pearl Jam subieron al escenario, con la misma actitud de aquella década de los 90 que los vio consolidarse como una de las bandas insignias del grunge.

El riff de 'Pendulum', una de las canciones de su más reciente álbum, Lighting Bolt fue el encargado de inagurar la presentación, pero fuen finalmente 'Do the evolution' una de sus canciones más salvajes la que invitó al público a saltar y corear su canción " yeah it's evolution baby" gritaban todos mientras Mike McCready, guitarrista de la banda comenzaba a dar luces de lo que sería su espectáculo musical.

Tras la canción, Eddie Vedder, líder y cantante de la agrupación, se dirigió al público, un forzoso, pero enérgico discurso en español dejó claro que para tanto Vedder para la banda era importante tener una interacción con su público, "Estamos perdiendo la virginidad con Colombia" gritó antes de continuar con el show. 

Las palabras de Vedder llegaron al alma, al igual que sus canciones, es como cuando decides que alguien te cae bien solo con conocerlo así es Eddie Vedder, “Es increíble, nos divide el escenario, pero nos une la tierra que pisamos”, ustedes hacen temblar la tierra”, palabras simples pero humildes y nobles, dignas de uno de los padres del grunge.

Fue un repertorio completo, 'Animal. 'Corduroy', 'I am Mine' 'Wishlist' se encargaron de calentar los motores para el clásico 'Evenflow' canción que despertó en todos cierta emotividad, acompañada de la vibrante voz de Vedder. ‘State of Love and Trust’ fue la firma que demostró que tocarían cada uno de sus clásicos, comparando el setlist de Colombia con el de otros países que ha visitado en su gira por Latnioamérica, es probable que el de aquí sea el más completo.

Otros éxitos como 'Daughter', 'Jeremy', 'Porch'  y  ‘Given To Fly’   estuvieron acompañados de versiones de 'Mother' de Pink Floyd y Rockin' in the Free World' de Neil Young.

Sus canciones tienen un sello personal como marcar una res, cierta emotividad ‘Unthought Known’  'Alive' y ' Better Man' son algunos de estos ejemplos, son canciones que emulan el poder respirar con libertad y sentirse satisfecho consigo mismo.

Es difícil describir la sensación que producía cada canción, porque la canción era más que la misma, era como si la banda tratase de dar un 200% de su potencial, Mientras Ament y McCready se divertían tocando juntos, como si se tratase de un juego de niños tocar de tal forma, cada solo era más extenso y enérgico que el anterior, cada nota del bajo se hacía más fuerte, por supuesto, que Eddie Vedder  está lejos de ser aquel joven de hace años, aquel joven que se viste con una camisa a cuadros o con un buzo cualquiera,  saltaba de aquella forma tan familiar que lo hizo popular en los 90, ponía la capota de su buzo sobre su cabeza, giraba sobre sí mismo, pateó el micrófono, en pocas palabras tocaron con el corazón, con la chispa que muchos músicos van perdiendo a lo largo de su carrera, pues buenas noticias, Pearl Jam aún tiene ese fulgor en sus ojos.


La presentación dio tiempo para todo, además de la descarga de poder y distorsión, un emotivo acústico que incluyó un solo de armónica de Eddie Vedder, la banda de Seattle también hizo, un homenaje a la mujer en el Día internacional Contra la Violencia de Género exaltando el movimiento social  y la paz  "Seamos el cambio en el mundo", expresó Eddie Vedder, quien mientras sostenía una bandera de Colombia se declaró, sorprendido con la bienvenida que los colombianos le habían dado a la agrupación que pasaba por primera vez por Colombia. 

Su concierto fue una amalgama de energía y sentimiento en sus canciones, una deslumbrante actuación individual de cada uno de sus integrantes, Eddie Vedder saltaba y corría de un lado a otro, Mike McCready tocaba complicados solos y jams en la guitarra que a la vista parecían de una mínima dificultad, pero al oído eran una oda al rock n roll, se acercaba a sus seguidores y los señalaba Hey tú sí, estoy tocando para ti, Jeff Ament cambiaba de bajo con cada canción llegando incluso a tocar el violonchelo, desde su batería, como un vigía que observa el panorama, Matt Cameron tocaba a gran velocidad mientras que en la otra esquina, con un perfil más bajo pero no menos significativo, el guitarrista Stone Gossard complementaba los ritmos de guitarra de Vedder y McCready. 

Con 'Yellow Ledbetter' la banda se despidió dejando a su público satisfecho, nadie gritó el tradicional ¡Otra Otra! No, fue como cuando comes tanto que sacias tu apetito, estás satisfecho y lleno por dentro, Pearl Jam hizo una venia ante el público y se despidió agradecido, las luces se apagaron y todo fue silencio.