miércoles, 6 de abril de 2022

Del tiempo y los lobos



Cuándo olvidaré las noches que me has querido
Cuándo olvidaré las noches que me has querido

Estoy atascado en un aeropuerto, o muy tarde o muy temprano, así he llegado a todos lados en la vida, incluso al nacer me adelanté unas cuantas semanas, y creo que así he llegado a la vida de las personas, al menos en la mayoría de los casos. He pensado últimamente en ese parte del concepto del tiempo; suena como si fuera un pensamiento nuevo, cuando en realidad es una constante en mi vida. 

Demasiado nostálgico para no evitar pensar en el pasado, demasiado ansioso para no evitar pensar en el futuro, lo nuevo de esta ecuación es que por primera vez en mucho tiempo he vuelto a pensar en tiempo presente; y a veces tienes que estrellarte contra la realidad para volver a lo básico, a lo que realmente importa, a lo que se tiene, que después de todo es el hoy. 

En la vida hay momentos en que las personas te dicen cosas que se quedan grabadas, no siempre deben ser cosas buenas, por supuesto las hay pero son a veces las más crudas las que se graban con más fuerza y más debajo de la piel. Lo cierto es que tampoco he dejado de pensar en el concepto del tiempo gracias a sus palabras, hace algunas semanas me decía que me había entregado su tiempo, algo que no se puede recuperar a diferencia de tantas otras cosas, no solo saber que me lo había entregado, sino saber que en su percepción de tiempo, sentía que lo había perdido. He pensado constantemente en eso y no me ha hecho sentir mucho mejor. La idea de pensar que robe tiempo de vida a una persona o que al menos así lo considere cuando yo no, es agotadora. 

Mi tiempo también lo perdí y asumo esa responsabilidad, a fin de cuentas es mío y yo decido cómo invertirlo, si leo, si pienso demasiado en algo, si algo me toma más tiempo, si duermo más de lo que debería, si paso horas frente a una pantalla o si decido regresar a casa tarde después de caminar por horas sin rumbo. Pero otorgarme a mí la potestad de tomar el tiempo de otra persona no está en mis planes ni intereses y de ser así no lo hubiera aceptado,  de no saber que sí tendría un propósito, no lo considero perdido, no al final. Como la semilla que germina con el tiempo y finalmente brota de la tierra como prueba de que incluso si no se ve por estar cubierta, las raíces se han afianzado y finalmente surge la vida.  Supongo que es algo que solo sabemos aquellos que alguna vez hemos sembrado o tenido un acercamiento a la botánica o la jardinería o la agricultura o como quiera que se le llame, a  mantener la fe, incluso si no se ve un resultado en la superficie. Supongo que la fe en mi nunca fue suficiente, nunca fui suficiente. 

Pienso en el tiempo y recuerdo estos días grises en los que el agua se ha llevado los nidos de las aves que sucumben a la fuerza de la lluvia, Fue hace casi un mes, caminaba y lo vi: un polluelo cayó de su nido y se estrello la noche anterior contra el asfalto en medio del aguacero. Está de más decir que murió y que su frágil cuerpo, aún sin plumaje, raquítico y gris quedó expuesto en la calle. Todo estaba muy fresco aquel primer día, después de ello pasé todos los días por allí, solo para ser testigo de su descomposición y no pude evitar pensar en nosotros, no en nuestra relación o quizá sí, pero más que todo en el cómo se pudrió todo en los últimos días.  Del polluelo hoy ya solo quedan algunos huesos que permiten aún adivinar de qué animal se trataba, de resto no queda nada. 

Hace algunos años en este mismo blog, hace una década, en mis escritos mencionaba un personaje que llamaba la bestia, el Hulk de Bruce Banner, misántropo, solitario, agresivo, calculador, arrogante, todas aquellas cosas que desprecio de mí y que guardo bajo muchas capas y sin embargo, sorprendentemente fuerte, más fuerte que mi yo original, pero una fuerza cimentada en sus emociones negativas, lo recuerdo, fuerte en su desprecio, desprovisto de alguna emoción positiva, con el corazón destrozado y el alma perdida, herido mortalmente y aun así con la vida suficiente como para levantarse.


He pensado mucho en ese personaje y no quisiera albergarlo más en mí, incluso si ahí vive. Pero lo cierto es y al fin lo he comprendido debo convivir con ambos. 

“Tengo la sensación de que dentro de mi corazón habitan dos lobos que luchan. Uno de ellos es negro, está enfadado y lleno de ira. Decide pelear muchas veces sin razón, guiado por la rabia ante el más mínimo contratiempo. Además dentro del lobo negro hay envidia, orgullo y ego sin límite. El otro es un lobo blanco, rebosa amor, paz y perdón. No le gusta combatir, solo lo hace cuando siente que necesita cuidarse a sí mismo o a los demás. Dentro del lobo blanco hay bondad, humildad, empatía y compasión hacia sí mismo y su entorno. Ambos lobos, el blanco y el negro, luchan por dominar la batalla dentro de mí”.


“¿Y cuál de los dos ganará?” 

 “Aquel al que yo alimente”.

“¿Cuál vas a alimentar para que se quede en tu corazón?”

“Ambos se quedarán en mi corazón y ganarán la batalla”.

Viene a mi mente esa leyenda Cherokee de los nativos que hablan de un lobo blanco y un lobo negro y la luz y la sombra que hay en todos nosotros y que debemos equilibrar y aunque sé que en ocasiones requiero de esa oscuridad para protegerme al sentirme vulnerable, he pasado mucho tiempo bajo esa sombra, desconfiado, irritable, precavido y eso me ha impedido realizar la vida de la forma en la que quisiera, estoy cansado de llevarlo conmigo o al menos de que guíe mis pasos, quizá es hora de que ceda el paso  y deje guiar a su contraparte la mayor de las distancias para recorrer el mundo en la búsqueda de ese algo.

Regreso al concepto del tiempo, no significa que todo lo que ha ocurrido a lo largo de este tiempo haya sido un desperdicio, quizá sí de un gasto de energía innecesario en asuntos que debieron ser solucionados antes y de haber girado a tiempo al norte para llegar a algún rumbo o al menos de andar por un sendero recto y no siguiendo huellas en el fango en busca de un rastro en círculos, acercándome al sendero pero nunca seguro de seguirlo, hasta hace algún tiempo. Tampoco quiero que me consuman de nuevo las emociones y sentimientos negativos que me han embargado a lo largo de estas semanas, no quiero ser más presa de la desconfianza, el miedo, la culpa, el abandono, el resentimiento, la frustración, no quiero ser más su esclavo, incluso si ahora es cuando más duelen. 

Hoy galopo entre la bruma, lobo blanco, lobo negro, aunque cueste admitirlo, vigilando al destino, (Me regaña el viento al oído) como quiera que lo interprete el lector, pero con convicción como hace mucho no la sentía, con la nobleza y la serenidad que  llega con la mejor versión de sí mismo y con la tenacidad y el coraje que sale del dolor,  A veces la oscuridad puede ser muy cómoda y ocultarla no significa que no exista. 


lunes, 28 de marzo de 2022

Woody



Y de la nada te arrojan al suelo y Andy juega con nuevos juguetes mientras permaneces inmóvil pero con la mirada pasmada, intentando comprender lo que pasa.  Soy una mezcla del Woody que ama a Andy, el Buzz que debe ser racional, la Jessie que ya sabía lo que se sentía el ser abandonado y se pone triste de saber que pasaría de nuevo y el señor Cara de Papa escéptico. Todos saben que así son las cosas, pero de la nada ponen un plan en marcha contra toda cordura para que Andy busque su celular en el baúl y se acuerde de ellos y Rex se pone feliz porque Andy lo volvió a tocar....

Dos personas viviendo dos realidades de un mismo momento, en la mía aguardo un poco más para poder decir lo que pienso  y siento; sin saber que tan mal está todo afuera o qué tanto dolor ha causado mi aislamiento. El no serle auténtico a mi corazón ha consumido mi vida y su vida, nadie lo entendería, no para este momento, cómo explicar que he sentido tantas cosas por tanto tiempo y preferí guardarlas esperando un momento que pensaba estaba escrito, pensaba que había un acuerdo implícito entre los dos de que solo queríamos estar con el otro.  

Despierto muy temprano en la mañana y existen tres segundos de no existencia en los que no sé quién soy ni dónde he amanecido, antes de volver a mi cuerpo y a mi mente y darme cuenta lo mal que está todo en este momento. Que su ausencia me consume y el vacío en mi pecho crece, igual que en las noches cuando no hay mensajes suyos y prefiero alejarme del celular, me alejo de las luces y procuro alejarme de mi mente, pero al final, siempre mi último pensamiento eres tú.  ¿Qué piensas antes de dormir y al despertar?

Deambulo triste por los callejones de mi memoria y rebusco los momentos en los que éramos felices y rebusco en los momentos en los que pude salvar todo y no lo hice, por ignorancia, por falta de iniciativa o porque simplemente pensé que llegaría un mejor momento.  Saber que con un simple, "espérame un poco más", "eres la mujer con la que quiero estar" "o un te amo" en el momento correcto, podría habernos salvado,  y elegir no hacerlo por miedo a fallar me pesa como un costal de piedras. Aún no entiendo cómo pudo pasar tanto tiempo y que ante mis ojos todo siguiera de la misma forma.

He dormido en campamentos guerrilleros, he estrechado la mano a de jefes del paramilitarismo, he recorrido sendas oscuras solo en la madrugada y nadado entre medusas. confrontado a alguno que otro ladrón, pero el miedo de perder a la persona que amas es verdaderamente el que te paraliza el que te nubla la mirada. No quiero jugar con nadie y si así lo has sentido resultado de mi indecisión, quisiera si te vuelvo a ver poderte pedirte perdón, 

Pienso en las cosas tristes que haremos para llenar el vacío y no son pensamientos agradables, no aportan nada en la cabeza y solo me hunden más en lo que es suposición y no realidad. Me consume la mente, cuándo fue el momento en que viste otros ojos y no los míos, los que permanecían cerrados pero seguían tu voz a donde fuera, ¿en qué momento de una noche de marzo, sus labios tocaron otros sin remordimiento mientras los míos aguardaban para besar los suyos? ¿en qué momento me convertí en una especie de jaula, una persona que no quieren ver, ni escuchar, ni amar, porque solo pueden producir tristeza? No saben la tristeza que produce ser el motivo de la tristeza y más en la persona que amas. 

Duele saber que al final de día, pudiendo estar conmigo en este momento decides no hacerlo y no solo eso, poner a otra persona a que ocupe un lugar que pensaba ayer, estaría yo. ¿Te hace reír como yo? ¿Tiene tantas anécdotas por contarte? ¿Te lleva a recorrer el universo de lo infinito como lo hacíamos los dos en nuestras conversaciones?   Quisiera transmitir la calma y paz que te di en el pasado, pero simplemente no es el día, y no lo entiendo, si el miedo vence, ya sabemos lo que sucederá. Solo sé que lo que se siente ser reemplazado no lo deseo a nadie, no así. 

Hoy me siento insuficiente, frustrado, rechazado y atrapado en un limbo, puedo entender cómo te sentiste, pero en mi mente no cruzó la idea de estar con alguien más y eso me rompe mi corazón. No sé si alguien había sentido hacía mí rencor por mis acciones o inacciones antes, supongo que sí, pero verlo desatado en la realidad es doloroso. Es doloroso planear algo junto a alguien y que al final no seas tú quien sostiene su mano, es doloroso perder tu música, TU PUTA MÚSICA y perder tu norte. Es doloroso ver a la mujer que amas con alguien más en un mismo espacio y que sepas que estás ahí y que no le importe, es doloroso saber que lo hizo sabiendo que podría tener un efecto peor en un vínculo que creía especial.

¿Por qué no puedo hacer sonreír tu corazón? ¿Por qué no me dejas siquiera intentarlo? Aún no comprendo cómo pasamos de hablar todos los días a que un día dejaras de escribir, y ya no vieras en mí lo que yo he visto en ti todo este tiempo y que ha crecido en silencio. Eddie Vedder grita desesperado "But why why why can't it be oh can't it be mine?" mientras Brandon dice "now I'll hold on to hope to have you back again".

Me cuesta saber qué de lo que me dijo las últimas semanas fue real y qué no, me cuesta saber si me quiere en el fondo o si tal como la expresado y demostrado con sus actos, ya no le importo y solo me sigo engañando. Seguramente todos estos pensamientos pasaron por su cabeza algunos meses atrás. Hoy siento el dolor que ella sintió, sumado al que es adicional de esta situación. Hoy piensas en ti como dos personas y yo pienso en mí como dos personas también, y la de hoy, la que llegó para asegurarse que todo está bien, le canta a la tuya, diciéndole que soy la persona que quiere estar contigo, y que espera que en el fondo también lo sientas. Te espero, te espero como lo hiciste tú, te espero porque vales toda la pena del mundo, porque te quiero, aquí conmigo. 

 



sábado, 26 de marzo de 2022

Velitas en marzo



No sé si soy víctima de la nostalgia como siempre, sin embargo, hay algo al final del día que me empuja siempre hacia ti, son las memorias, son los sueños, son las horas, es la llama que miro danzar en la velita que tengo en mis manos. 

Quiero volver al día en que nos conocimos y sentir el pasto bajo nuestros dedos y sentir el frío sobre mi nariz de aquella tarde y noche que pasamos huyendo del frío escuchándonos hablar y volver a esa primer abrazo que nos dimos frente al centro comercial al conocernos y comer gomitas a tu lado y  volver al día en que hablamos y caminamos por horas sin parar, descubriéndonos y al despertar del día siguiente y saber que vivías, que eras real, que estabas cerca  que incluso nos podríamos  ver al día siguiente. 

¿Ya es tarde? ¿Ya fue tarde? 

Los sueños tienen mucho poder sobre mí y al despertar y al recordar que ya no estás aquí, yo no puedo deshacer el pasado, ni puedo borrar los errores que he cometido, solo puedo decirte que aquí ahora, en este momento de espacio y tiempo, mi corazón es tuyo. 

Quiero ser valiente, por todo el tiempo que me dejé vencer del miedo, ese miedo estúpido que me negó un futuro, pero temo que aceptemos que a veces el destino de las almas gemelas no es estar juntas sino vagar errantes buscando aquello que encontraron y perdieron, miedo de perder mi corazón de nuevo. 

Hoy, no puedo evitar estar triste, esta tristeza no la sentía hace mucho, es una profunda tristeza y recuerdo los momentos en los que la he sentido. Donde estés mi mente viaja a donde estés, a pensarte, a imaginarte. Una de las nuevas series de Marvel, narran la historia del Doctor Strange, quien tiene el poder de manipular el tiempo y lo usa para salvar a su amor, el cual, no importa lo que haga siempre muere de alguna forma. Así me siento en este momento, como si tratando de detener el destino, yo mismo fuera el causante de lo que intento detener o de lo que temo suceda. 

Tú y yo nos comunicamos en un lenguaje donde no es necesario hablar, a la distancia, en silencio, a tientas en la oscuridad, las palabras sobra cuando algo dentro te dice que la vida no será la misma sin esa persona, es un lenguaje de la piel, un lenguaje de la memoria, de los ojos en los que me pierdo.

Cada año desde que comencé a salir con personas, siempre pedía porque me iluminara a alguien con quien pudiera ser feliz, pasaban los años y no pasaba nada… y entonces te conocí y en mis volátiles fantasías, en esa persona que conociste, ya se fabricaban sueños incluso si algunos míos seguían rotos, pero con el tiempo se nutrieron y se convirtieron en conciertos, en vacaciones, en cumpleaños y en días cotidianos, en no solo una sino muchas navidades, en los que destapábamos regalos, pero la noche de velitas era quizá la más bonita, imaginaba tu rostro iluminado por la velita, cantando algún villancico con tu voz, qué sé yo, es increíble todo lo que uno puede soñar en cinco segundos.

Desearía todo hubiera pasado de una forma diferente, alertar a mi yo del pasado y decirle que actuara con más celeridad, que fuera más atento, que no te dejara desfallecer, pero me siento en Interestellar gritándole a un yo que no puede escuchar en ese momento y hoy que soy yo, la persona que siempre he debido ser, no sé que debe pasar. 

Las suposiciones nos empujaron a este abismo, con seguridad más las mías. Sabes que siempre me esforcé por estar en mi mejor versión, muchas veces inerte, otras ausente, pero siempre enfocado en ello y al final, al conseguirlo, todo había cambiado. 

Contigo comparto mi pasado y parte de mi futuro, desde mi lado más idealista, pero dejé escapar mi presente y nada me destruye más. Compartimos la idea tonta de haber tenido todo en nuestras manos y perderlo con el pasar de los días. Lo más doloroso es que aunque lo digas, no se si aún compartas la idea de que, como soñadores que somos aún creemos que un buen día llegará y juntos iniciaremos de cero, como si el tiempo y las lágrimas no contaran y solo nuestras sonrisas contaran como recuerdos, o al menos ese es mi sueño más profundo el que llega a veces en las noches, sin embargo, soy paciente.

Hoy prendí una pequeña velita, una de ellas por ti, por nosotros, por ti: para que sanes, para que estés bien, para que no sufras ni llores más y ojalá veas en mí a la persona que alguna vez viste. Otra por mí para dejar de sentir este vacío en el pecho, para dejar de sentirme incompleto, para sanar, para dejar de sentir ese miedo que quiere volver a sujetarme y del que huyo desde entonces, ruego para aceptar las cosas como son y tener la capacidad de distinguir entre las cosas que puedo cambiar y las que no, para aceptar la realidad, la última también la prendí, porque de alguna forma podamos volver a estar juntos. Eres la vida. 

Te amo y te pido perdón