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sábado, 26 de marzo de 2016

¿Esperaban una entrada objetiva del concierto de The Rolling Stones en Bogotá?, ¡Olvídenlo!

¡Bogotá es del Putas! - Mick Jagger, 2016



Esta entrada debí escribirla el mismo 10 de marzo apenas salí del estadio, debí hacerlo, a pesar de que no estaba tan cansado como en conciertos anteriores, la escribo hoy, porque hoy finalizó la gira por Sudamérica de los Rolling Stones, les tomó 50 años llegar a nuestro continente y fueron tan solo un mes en el que cruzaron de sur a norte nuestra tierra. 

Su llegada a Colombia fue algo muy folclórico, tal como si del Olimpo hubieran descendido a admirarnos, su llegada estuvo envuelta en un halo de misterio y fascinación, y no la viví con los ojos de un seguidor de los Stones, la viví con los ojos de un periodista ambicioso y en búsqueda de información, así se vivió todo, como si el papa llegara al país, un británico comiendo oblea nos hizo el día a muchos medios. un acto tan cotidiano y sin embargo, tan folclórico, algunos amigos de García Márquez lo llamarían Macondiano, yo, preferiría el termino "Idolatrar".

Y por tanto y en cierto sentido no disfruté su visita como debería, no con la impaciencia que se espera un concierto y el anhelo suficiente, me limité a comprar una boleta y guardarla hasta el día del concierto, no me detuve un segundo a pensar, ¡Los jodidos Rolling Stones vienen a Colombia! los de TOTP, los que tocaron junto a The Who, los que solían competir y charlar con The Beatles, los que hicieron música junto a Brian Jones y tocaron junto a Mitch Mitchell de The Jimi Hendrix Experience, nos visitaba Keith Richards, el guitarrista #4 según la revista Rolling Stone, el mismo Mick Jagger que vivió junto a David Bowi e en Nueva York, no, no lo pude ver así, simplemente fue como ver los días pasar, uno tras otro, es mi visión segmentada de las situación, y me entristece no poder haberlo vivido así. 

La fila tampoco ayudó, ni la lluvia bajo la que permanecí, aunque en cierta forma hacen parte del ambiente de un concierto, avancé rápido entre la multitud y pude llegar a tiempo para disfrutar del show de sus Satánicas Majestades, mi amigo cuidaba mi puesto, que me aguardaba, aunque un puesto en un concierto es algo gracioso, nadie va a usar la silla en un concierto, sería estúpido sentarse, en fin...

Ya era hora,  la puntualidad inglesa, no iba a ser la excepción aquí, estaba más lejos que de costumbre, sé que no me gustan las muchedumbres pero en un concierto es sinónimo de energía, y sabes que los que te rodean corearan contigo, saltarán contigo, vibrarán, algunos hasta llorarán, pero no, esta vez estaba tan lejos que podría jurar que la mitad de las personas allí presentes solo iban para corear un "Satisfaction", pero bueno, en lo personal, mi amigo  y yo disfrutamos como se debía, a lo lejos, a la distancia, pero en corazón mucho más cerca que la mitad de los que estaban a nuestros costados.

Levanté la mirada al cielo que aún, incluso después de la lluvia, era claro y abrigador, pronto, los fuegos artificiales y el riff de "Jumpin' Jack Flash" se fundieron en uno solo y todo comenzó.

Todos tenemos un setlist del concierto al que asistamos, no importa al que sea, tenemos expectativas y para comenzar con esa canción mi setlist ya tenía tachada una canción, soy más de los Stones de los 60s, los Stones de Brian Jones y "Jumpin Jack Flash" era un buen augurio.

"It's Only Rock N´Roll" le siguió, recuerdo que descubrí esa canción por casualidad, al igual que "Like A Rolling Stone" que a pesar de que no la tocaron, descubrí ambas al tiempo, en una época de exploracion musical.

"Tumbling Dice", debo admitirlo, no me sabía la letra, como las demás así que hice lo mismo que hacemos todos cuando no sabemos una canción, seguimos el ritmo y hacemos uso de nuestro inglés rebuscado intentando seguir la letra, por fortuna llegaría "Dead Flowers", una de mis favoritas y por cierto, la canción por elección que la banda había dado a escoger junto a otras, entre ellas "Let It Bleed" yo estaba convencido de que "Dead Flowers" había perdido, de repente Mick Jagger la anunció y pude respirar tranquilo, escucharía una de mis canciones favoritas en vivo, Jagger se puso su acústica al hombro y todo comenzó 

Take me down little Susie, take me down
I know you think you're the queen of the underground


Y bueno después de esa descarga de felicidad, apareció por sorpresa Juanes, alguien a quien queremos mucho, alguien de su país, nuestro parcero Juanes”.quizá el músico más querido por Colombia, muchos consideraron la llegada de Juanes al concierto de los Stones como una especie de sacrilegio o falta de respeto, pues, para esos mamertos indignados, déjenme decirles que hacen falta huevos, recorrido y experiencia para pararse junto a un Rolling Stone  y tocar buena música, lo sé, hay excepciones que no nombraré aquí, pero Juanes volví a su origen y junto a Jagger, Richards, Wats y Wood crearon una excelente versión de "Beast of Burden" (otra más a tachar en la lista).  

"Wild Hhorses" fue perfecta, por el simple motivo de que se salió de la rutina, todos esperaban una "Angie" que nunca llegó, fue algo innovador, finalmente, con el sitar de "Paint it Black" puedo afirmar que ha sido una de las pocas cosas que ha logrado erizar mi piel de tal forma, vaya que escalofrío que me recorrió, una descarga desde el axis, un himno de una generación descontenta, un himbo del rock.

"Honky Tonk Woman" fue seguida de la parte bluesera de Keith Richards, blues del bueno, del que ya casi no se ve, de ese feeling y ese jamming inusual,  una armónica que Jagger tocó a la perfección con ese viejo feeling que solo el blues puede desencadenar, "You got the silver", "Before they Make me run" y "Midnight Rambler" eran la mitad del show y a pesar de que pudieron tocar algunos hits más de los Stones, me alegró ver que aún conservan sus raíces, porqué allí empezó todo, en el R&B, en el blues..y para Charlie Watts, en el jazz.

"Miss You"  y su bajo fueron simplemente encantadores, uno de los riffs de bajo más sabrosos si me lo preguntan,  es una de esas canciones que te invita a bailar a moverte, seguido de "Gimme Shelter" mi favorita por siempre de los Stones,su letra, sus coros, su riff en la guitarra, su batería, todo, todo en esa canción fue perfecto, y la nueva corista de la gira de los Stones simplemente fue encantadora, otro de esos momentos que inmortalizaré en mis recuerdos.

War, children, it's just a shot away. It's just a shot away. War, children, it's just a shot away. It's just a shot away

"Start Me Up" y su riff llegaron acompañados del capítulo de los Simpsons en el que Homer asiste al campamento de rock, lo siento, es un pensamiento recurrente, seguidos de "Sympathy for The Devil" vaya, que recursos visuales y Jagger recorriendo  el escenario vestido de rojo y negro, 

Please allow me to introduce myself i'm a man of wealth and taste todo, mientras la pirotecnia hacía d las suyas, la gente a nuestro alrededor parecía confusa, como si jamás hubieran escuchado esa canción  o como si ahora hubieran sido incluidos en algún rito satánico, nosotros seguíamos en nuestro cuento mientras "Brown Sugar" devolvió a algunos incautos a la realidad.

L atarima quedó en tinieblas, todos sabíamos que faltaba una canción, la canción por la que la mitad de esa gente había ido, para cantar un "I can´t get no" pero no, todos nos sorprendimos al escuchar el coro de "You Can´t Always Get What You Want" fu simplemente celestial, todo lo contrario a lo sucio  y electrico de "Smpathy for The Devil" y su pecaminoso ritmo. 


Llegó el momento que todos esperaban y que nadie quería ver, su despedida, Mick Jagger había recorrido quien sabe cuantos kilómetros en el escenario, había bailado  y derrochado energía, incansable, había hablado en español, habia hecho una referencia muy amistosa al café colombiano, aunque todos sabíamos que se trataba de drogas "Nosotros siempre hemos favorecido la economía colombiana" "siempre tomamos café colombiano" vaya vaya vaya, sospechoso.

Sí, finalmente tocaron "Satisfaction", todos sabíamos que con esa canción se cerrraba el show, quedé con ganas de más, sí,, me quedaron debiendo muchas, "She's A Rainbow", "Under My Thumb", "Can you Hear me Knocking", "Let´s Spend The Night Together" por nombrar las que más extrañé, pero es que un concierto de los Stones no es suficiente para destacar todo lo que posee su extensa discografía, una noche que perdurá en la memoria de todos, una fecha que nunca creí vivir, y sin embargo hice historia, hicimos historia, una noche para el resto de nuestras vidas.

The Rolling Stones tocaron en Colombia.

domingo, 21 de febrero de 2016

Andrew Loog Oldham, el hombre que descubrió a los Rolling Stones


A sus 73 años, Guillermo Alfredo Rueda murió en su vivienda en Villa de Leyva, tras una deficiencia pulmonar, pocos saben que antes de morir Gullermo tenía intenciones de crear un grupo musical, pocos saben que  este hombre natal de Bogotá, fue el baterista de Elvis Presley.

Guillermo Alfredo Rueda, más conocido como Bill Lynn o "Flash" como lo llamaba amistosamente Elvis, fue un muchacho con suerte que se mudo a temprana edad a los Estados Unidos, donde sus habilidades como percusionista lo llevaron a hacer parte d ela corte del rey del Rock 'n' Roll hasta el fallecimiento de Presley en 1977, la muerte del rey tomó por sorpresa a "Flash" quien se encontraba de visita en Colombia. 

Pocos saben que el baterista de Elvis Presley fue un colombiano, pocos saben que el primer productor de la banda británica: The Rolling Stones vive en Colombia.

En Apulo, un apacible municipio ubicado a tan solo dos horas de Bogotá, lejos de la mundana metrópolis, se encuentra Andrew Loog Oldham, el hombre que descubrió a los Rolling Stones.

Oldham conserva su aire de extranjero, es un hombre alto, a decir verdad se ve demasiado joven, incluso para su edad, se caracterizas por su fina barba blanca que cubre sus mejillas hasta llegar a su abundante cabellera, las arrugas surcan su rostro, dándola una expresión severa y seria. No solo abre las puertas de su casa, sino las de su memoria, sus recuerdos, su vida. 

"Empieza a formular algunas preguntas y por favor, se muy específico, contrario a la desafortunada y moderna forma de hacer periodismo", dice con su marcado acento británico, como si de cierta forma ya se hubiera enfrentado a otros periodistas con resultados no muy favorables.

Es consciente de quien es, de su labor en la música, sabe contar las historias  y aunque logra que la imaginación de las personas vuele, no busca que acepten su vision de las cosas, su relato es una puerta abierta al pasado, a otra época y a otro lugar. Sus primeros recuerdos los trasladan al año 1940, a un Londres en llamas mientras es llevado al metro, allí, recuerda sentirse asustado y poder percibir el olor a quemado a millas de distancia

Londres es una ciudad fría, donde todo se trata de la distinción de clases, el barómetro es el dinero y la riqueza remueve las subidas y bajadas que hacen de la vida algo colorido e interesante. Sin embargo con la llegada de la meritocracia, los jóvenes pueden intentar hacer realidad sus sueños y solo entonces, vino la música. 

Era el año 1956 y Bill Halley y sus cometas y el “Rock Around The Clock” eran la sensación conoció la radio gracias a una productora de la BBC que vivía en alquiler en una de las habitaciones de su casa, esta mujer y su hermano, quien también trabajaba en la BBC, le contaban historias acerca del negocio y de la música, la cual conoció años más adelante: “En la casa de al lado, vivía un tipo llamado Bob, nunca pensaría que era un gran fanático de la música, pero lo era, lo conocí casualmente una vez que me invitó a su casa, yo tenía cerca de 12 años, en fin, el chico de al lado, Bob, quería “purificarme” y salvarme de esa música del demonio llamada rock and roll e introducirme e iniciarme en el maravilloso mundo del jazz, por lo que le estaré eternamente agradecido, por supuesto que yo seguí apasionado por el rock n roll, pero desarrollé un saludable respeto y conocimiento por el jazz.”:

Poco sabía su vecino que estaba prácticamente fraternizando con el creador de los que en una década llamarían: “Sus Satánicas Majestades”. 

Antes de esa explosión de juventud en el Reino Unido, insatisfecho y ambicioso, Andrew abandonó la escuela a temprana edad y trabajó en numerosos lugares, clubes de jazz, servía té en los salones ingleses, hacía de todo…pero todo cambió cuando conoció a Mick Jagger y compañía: “No existen los accidentes, un periodista que yo conocía me recomendó que visitará un club de jazz, ubicado en la versión londinense de Bogotá-Chía pero en Londres, para ver un joven grupo del que la gente estaba empezando a hablar, fui y no porque estuviera interesado en convertirme en manager o productor, en realidad yo me encontraba muy feliz haciendo los trabajos que hacía, acepté ir por el respeto que sentía por ese periodista, esa decisión sin saberlo estaba a punto de cambiar mi vida.”

“Fui a ver a los Stones y una especie de ola vino hacia mí, me di cuenta de que todo lo que había hecho hasta entonces, cada acción, cada trabajo que había hecho, cada ajetreo, me había estado preparando para ese momento, para hacer eso que hice con los Rolling Stones. 

“Debes recordar que cualquier éxito en esos años, (finales de 1962, 1963 y 1964) significaba que no teníamos uno de esos deprimentes trabajos normales que la clase alta, la élite y el sistema que regían el Reino Unido tenían preparados para nuestro destino. Habíamos escapado del fango, y no sabíamos por cuánto tiempo podríamos escapar, las carreras musicales no siempre duran mucho, Ringo Starr alguna vez dijo después de su primera gira que con tal de conseguir una casa y un salón de belleza para su esposa sería feliz. “



"La llegada de The Beatles a América a principios de 1964 fue lo que cambió nuestras vidas, pasamos de un juego en el que debíamos escapar a trabajar muy duro, en 1965 cuando “Satisfaction” fue número 1 en 38 países en el mundo no había tiempo de relajarse y disfrutar el momento, necesitábamos otro sencillo que fuera #1 en 10 semanas, yo era especialmente bueno ayudando a lograr que los sueños de los demás se cumplieran, pero no era específicamente bueno manejando el dinero, cuando los sueños terminaron y el dinero comenzó a llegar, dejé a los Stones, había cumplido con mi propósito" y agrega.

Brian Epstein, el manager de The Beatles, fue puesto en la Tierra para descubrirlos y dárselos a conocer al mundo, sin ese simple hecho nosotros no estaríamos teniendo esta conversación en este momento, yo fui puesto aquí para descubrir y promover a los Rolling Stones, esa fue mi suerte, vivir más que dos Brian Jones y terminar viviendo aquí en Colombia”. 

Andrew mira su reloj. “ Y eso es todo, los perros regresan en una hora y necesito una buena taza de te”.