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domingo, 13 de enero de 2019

Piedra y plomo





Es el tercer auto que ha estado a punto de atropellarme hoy, creo que una parte de mí se lanzó
hacia el segundo a propósito en medio de una lluvia de puteadas y bocinas. Estoy enfermo, me
siento como un muerto viviente, They re coming to get you Barbara, huye, huye mientras aún controlo lo que queda de mi razón.

Estoy delirando, en mi mente puedo ver una versión pequeña de mí mismo cayendo a través de un foso oscuro , mi respiración se entrecorta y aprieto los puños mientras traquean mis dedos, me lastimo, una vez más y sin embargo se siente familiar. Es lunes y bebemos cerveza con Manuel quien camina a mi izquierda mientras a la derecha una versión fantasma de Mick Jagger surge de la nada, pone su mano sobre mi hombro y susurra "el pasado es un gran lugar, no quieres borrarlo ni arrepentirte, pero tampoco quieres ser su prisionero", agito la cabeza como quien espanta una mosca  y el cantante desaparece. Atardece mientras recorremos el sendero, los vagos duermen y hacen hogueras a un costado de la carrilera del tren intentando entrar en calor, la última gota de cerveza cae y se desliza sobre el cristal de mi reloj dibujando a su paso los múltiples rayones y cicatrices que ha dejado el tiempo sobre este, puede leerse un "AM" grabado con un bisturí alguna tarde de hace al menos una década.
- ¿AM? - Pregunta Manuel desconcertado
- Ana María - respondo mientras recorro con los dedos el grabado, la marca sigue y seguirá ahí. Cuando me preguntan por una persona de mi pasado, la lógica dicta que su existencia haya dejado de tener algún significado, pero no es así, su nombre y su historia siguen ahí, a través de mi narrativa que resulta ser la cloaca de mis memorias. Por dentro soy una persona infeliz. Lo perdí todo en un corto periodo de tiempo y en todas las ocasiones fui yo quien se interpuso; incluso cuando sé que la felicidad no debería depender de otros, que existe el amor propio y unos cuantos pajazos mentales más de autoestima, la terquedad siempre ha sido mi más grande debilidad.


Desde hacía un tiempo los momentos que compartimos habían sido reemplazados por ciertas palabras
que giraban alrededor de mi cabeza en Arial 60, como un detective que analiza cada oración, cada huella dactilar esperando encontrar un indicio, podría ser cualquier cosa, una batería descargada, un trancón en la autopista, un robo, una cena familiar, pero mi instinto sabe que no es así.

Mi instinto no sabe seguir buenos indicios solo malos presagios, como un perro rescatista que únicamente es capaz de seguir la huella de cadáveres; Ana siempre había sabido como entristecerme de forma consciente o inconsciente, antes lo hacía cuando estaba, ahora ni siquiera era necesaria su presencia para lograrlo.

Me encontró hace unos años atrás, merodeando por la calle, perdido y cabizbajo recogiendo piedras, la amé porque supo ver algo que las demás personas no habían apreciado en mí, nunca supe qué pero supongo que fue lo mismo por lo que me dejo cabizbajo y recogiendo piedras, pero esta vez incompleto, como aquel soldadito de plomo del cuento, que se mantenía firme aunque sólo tuviera una pierna,
Han pasado los años y como un boomerang ella siempre regresa a mí, como si supiera lo que pasa por mi cabeza, como asegurándose que aún sigo ahí, que aún la amo, incluso si ella no lo hace de igual forma. Son ya muy lejanos los días en los que Ana, la bailarina solía danzar al ritmo de la caja de música,

Subimos la ladera con Manuel mientras debatíamos qué tan fácil sería instaurar un tercer día de fin de semana en el mundo y las repercusiones que esto tendría en la economía. Es lunes y parece como si todos desaparecieran y regresaran a sus madrigueras pues lo único que desean es hibernar como los mamíferos que son, es lunes, día que instauramos como parte del nuevo fin de semana en nuestra utópica realidad.

https://www.youtube.com/watch?v=aBoFKFFUWWE

Era usual plantearnos escenarios ficticios como ese o reformulando situaciones del pasado que vivimos alguna vez, a diferencia mía Manuel era un futurista que veía en el mañana algo mejor que el hoy, por mi parte yo era un nostálgico que vivía del ayer, pensábamos en pasado y futuro, lo hacíamos porque ese no era nuestro mundo, porque debía existir algo más allá de nuestras cabezas, ya fuera hacia atrás o hacia adelante en nuestra línea cronológica.

Manuel mueve su boca, gesticula, su voz se apaga y ya no logro escucharlo, yo solo miro de cuando en vez su rostro para aparentar que sigo en este planeta, disocio al tiempo y me pregunto cómo luciría mi semblante en ese momento, ¿acaso era un cascarón vacío que sorteaba expresiones al azar?

A pesar que fingía estar presente mi amigo sabía que yo ya no estaba ahí, él sabía que yo había regresado al día en que conocí a María, a los días en que su sombrilla salía a volar o leíamos en la biblioteca, María incluso nos acompañó a mí y a Manuel el día que estrenaron el cine en aquel nuevo teatro de la ciudad. - Aún no sé qué película veremos -

- La de vaqueros - sentenció María leyendo mi mente; me di cuenta de que quería ver películas con ella por el resto de mi vida.

Recuerdo todo esto a medida que ascendemos por la empinada loma, el pozo aparece poco a poco frente a nuestros ojos, debo admitir que es el doble de difícil el ascender con los bolsillos llenos de piedras.





Las piedras las recolecté durante mi infancia y lo seguí haciendo después que Ana se fue y lo seguí haciendo cuando llegó María, no había un patrón simplemente si me gustaba una, la recogía y la agregaba a mi colección: piedra caliza, arenisca, cuarzo, granito, todas simbolizaban algo diferente y a pesar de ello, pocos conocían de mi pasatiempo y la existencia de esas piedras en mi inventario, total a pocos debía importarle.

Por su parte a María le habían parecido fascinantes, las sacó de la bolsa en la que había permanecido intactas y sin importarle si llenaba de tierra y polvo sus manos, las examinó una por una, yo observaba atónito, fue definitivo, decidí amarla pues a través de simples actos que reafirmaba todo lo que para mí era simple y para ella especial, decidí amarla porque vi esa misma chispa que quizá Ana alguna vez vio en mí y que yo aún no podía creer que nadie hubiera visto en María. Y así lo pensé por años, hasta que alguien la descubrió, me enteré mientras comía, el pollo perdió su sabor y la realidad adquirió un tono sin contraste, confirmé mis sospechas y descubrí que el astro que giraba alrededor mío o más bien el planeta alrededor del cual yo giraba, era arrastrado por una atracción mayor a la mía, entonces el mundo se derrumbo. Son ya lejanos los días en los que María y yo salíamos a tomar fotografías de la ciudad y me siento como si todas aquellas piedras que coleccioné ahora reposaran en el interior de mi estómago.

Eran esas mismas piedras, las que atesoré por años, las que ahora llevaba como tributo al pozo,seguro de que cumplirían mi deseo. Al fin hemos llegado, Manuel se queda atrás mientras yo me acerco al pozo, me asomo y veo mi propia existencia en el reflejo del agua, "ahí ya no hay nada", susurro. Arrojo las piedras, y de paso también me arrojo al pozo, añoro chocar con la suficiente agua para que se hundan mis piedras o el fuego necesario para que se consuma este cuerpo de cera. Los recuerdos van a enloquecerme.




martes, 17 de abril de 2018

Nostalgia en la espuma de un vaso de cerveza


Hay momentos en los que elijo quedarme solo, en esas horas cuando todos se desvanecen con el reloj.




Llueve. Es una noche blanca negra y roja, una noche como en la que murieron asesinados los padres de Batman, una de esas noches en las que Travis Bickles de Taxi Driver, - esa famosa película de Martin Scorsese - decide salir a patrullar, una de esas noches que he planeado y que nunca resultan como quiero. Me dirijo a tomar el bus cuando veo un rostro conocido entre la multitud, cambio de planes y prefiero seguir caminando quién sabe cuántos kilómetros antes que compartir un espacio por horas con alguien a quien no quiero ver. 

Vago por calles que conozco, cubierto de agua y me detengo frente a la puerta de una casa muy familiar, - del otro lado: vida- solo debo girar el picaporte, escucho voces del otro lado, me arrepiento y decido alejarme, elijo la muerte y doy media vuelta.

Hay algo que he tratado de comprender durante todo el día, una pieza que no encaja, una respuesta que busca abrirse un espacio en mi mente, taladrando mi corazón mientras a mi alrededor nadie parece darse cuenta que mientras más busco una resolución, más puedo sentir en el interior volverse añicos mis certezas.

Keith Richards solía decir que una vez aprendes los acordes básicos del blues, puedes decir lo que quieras mediante ese ritmo, - en tal orden de ideas - mi vida se había convertido en un blues mal contado, historias singulares al ritmo del olvido que atormenta y de acordes que me han desprovisto de todo sentimiento, repaso la lista de errores que he cometido a lo largo de mi vida, un blues con nombre de mujer, moribundo pero no lo suficiente como para impedir que me levante sediento de recuerdos y emociones.

Mis pasos resuenan sobre los charcos y percibo un aire de cine negro en el ambiente, las manos entre mis bolsillos, las solapas de la chaqueta levantadas  y un sombrero cubriendo mi cabellera, un Humphrey Bogart de pacotilla caminando entre la multitud,  un soundtrack de Cole Porter, Bing Crosby y Ray Charles.


 Avanzo lentamente al borde del andén mientras las calles se convierten en largas autopistas llenas de bruma donde lujosos convertibles y descapotados avanzan a gran velocidad, donde los hombres se transforman en gangsters y detectives mientras las mujeres ahora son femmes fatales, de esas que te rompen el corazón, que te desprecian y te sepultan en el olvido, junto a los escombros de otros tantos que las han intentado conquistar, sin lograrlo.

En ocasiones, son los actos de valentía los que definen a una persona, los que lo llevan a arriesgarse o a  perder una oportunidad que no supo aprovechar, eso pienso mientras ingreso a uno de esos antiguos clubes de esos que ya no se ven donde la buena música y el alcohol forjan un escudo para gente taciturna y solitaria.

Amparado por las sombras de la clandestinidad, oculto mi mirada bajo el ala del sombrero, cruzo la estancia a toda velocidad, me ubico en una zona poco iluminada, la mesa más lejana de las demás, en la otra esquina, un grupo de motociclistas juega billar.

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Siempre habrán dos lugares en los que un hombre podrá refugiarse, una biblioteca y el interior de un vaso de cerveza,  pido una de esas mientras me acomodo para escuchar al dúo que se encuentra en la tarima, un hombre rasga la guitarra suavemente mientras él otro se contorsiona en medio de un increíble solo de armónica.



Diviso a un grupo de personas que charlan alegremente temas triviales, los conozco, me conocen, sin embargo no me han visto, es preferible así, es mejor pasar desapercibido.

Después de todo, las personas son simples oasis en medio de un interminable desierto, siempre imaginé la vida así, me recuerda los días de guerra, aquellos en que batallé en medio de alguna ciudad bombardeada, cada persona es tan solo otro simple soldado más por conocer y en cierta medida, a superar, al final aquellos compañeros de batallas terminan por desaparecer de una u otra forma, una pérdida más:   alguien que se quedaba atrás en un campamento, desangrándose a causa de sus heridas, para mí solo se trata de correr a través de una planicie o una calle desierta esquivando balas de todas las direcciones.


Aún puedo verme allí, corriendo rápidamente, luchando para que mis botas no se hundan en la arena, sosteniendo mi casco contra mi cabeza mientras me cubre el agua y el lodo.  Aquellas personas de la mesa más lejana, no eran más que eso, tristes espejismos de un pasado ya lejano, compañeros perdidos en acción, yo había sobrevivido y debía seguir adelante.



A lo mejor, para ellos era una sombra similar, alguien más que se había quedado atrás en el camino, la mayoría lo creía muerto, era un alivio qué pensaran así, ¿Para qué contar la misma historia una vez más?, todo ese protocolo de los reencuentros, las despedidas, los encuentros son simplemente aburridos.



Los veo desde el otro lado de la  habitación, mientras me llevo a los labios el vaso de cristal, las comisuras de mis labios se llenan de cerveza mientras siento como el líquido desciende por mi garganta, los observo, como si se tratase de una pantalla de televisión, cerca y lejos a la vez. Me gustaría creer que todo estará bien mientras me encuentre allí resguardado bebiendo, - pero no - el mundo sigue girando, tanto como si decido quedarme allí oculto o como si decido salir y enfrentar la realidad, de cualquier forma el resultado será un desastre.

Miro mi reloj, termino la cerveza y de pronto veo a uno de ellos levantarse de su asiento y surcar el club de un lado a otro. Ahí está: es hora.


Sé que debo ir tras él, un escalofrío recorre mi columna vertebral y me invade un escozor en la piel, una gota de sudor baja por mi frente, un pasar de saliva y luego, aquel molesto pitido en mis oídos. Puedo ver a las personas a mi alrededor, gesticular, hablar, pero yo solo veo sus labios moverse, no hay forma de que escuche lo que dicen, mis pies permanecen clavados al suelo, el malestar es general, no puedo evitar tensar mis músculos, otra vez ese horrible escalofrío, centímetro a centímetro del axis al coxis, como cuando se bosteza con la boca cerrada, como cuando el agua entra a tus oídos. Es una sensación extraña y desagradable, algo casi asesino, un deseo de tomar algo entre mis manos y destruirlo.
A mi alrededor la gente ya no habla, grita, - como granizo golpeando la ventana, constante y ruidoso - ladeo la cabeza y escucho mi clavícula tronar de un modo siniestro, veo en la palma de mis manos mis uñas clavadas y de repente la cinemática cambia.
Me veo a mí mismo desde arriba, rodeado de personas que no conozco y que por primera vez detesto, no conozco la razón, solo deseo silencio, dejo un par de billetes sobre la mesa y salgo del lugar tras esa figura que hace tan solo segundos paso frente a mí.

Es una de esas noches en las que me vuelvo a sentir como un niño, temeroso y lleno de miedos vuelve a extrañar aquellas cosas que han quedado en el pasado, las personas envejecen a su alrededor y sin darme cuenta yo también.
Camino por entre los postes y su luz mortecina, - fulgor en mi mirada - . Le sigo de lejos, el hombre se percata y aprieta el paso, me veo obligado a hacerlo también, me acerco cada vez más a mi objetivo, sus manos sospechosamente metidas entre la gabardina, no puedo evitar sentir que alguien también me sigue de cerca.
El hombre acelera, sus pasos son rápidos, casi lo alcanzo ¡solo un poco más!, una pistola descansa entre mis bolsillos, la aferro con fuerza, he quitado el seguro, listo para atacar al sujeto al que persigo por alguna extraña razón.

Los reyes no significan nada, en la calle de los sueños. Sueños partidos en dos pueden ser hechos de nuevo en la calle de los sueños. Oro, plata y oro. 



La calle, es más larga que nunca, desenfundo la pistola. En ocasiones, son los actos de valentía los que definen a una persona, los que lo llevan a arriesgarse o a perder una oportunidad que no supo aprovechar repito en mi mente mientras poso mi mano sobre el hombro de aquel extraño y apunto.
Solo hasta que el silencio fue total y el fuego en mi mirada se apagó la respuesta surgió, asestándome una bofetada que me devolvió a la realidad, la que caía a pedazos, - o mejor - la que llovía sobre mí. En medio de aquella calle, con el agua corriendo por las canales desbordando las alcantarillas, lo comprendí todo.
El extraño voltea y justo cuando lo hace una mano se posa sobre mi propio hombro, volteo para ver el rostro del desconocido que se atreve a ponerme las manos encima, solo para ver mi rostro reflejado en el suyo y el suyo en el mío. El perseguidor que es el mismo perseguido, - como el terrorista que ve en su destrucción una obra de arte y en el caos una particular firma - un disparo resuena en el eco de la noche, el humo sale del cañón, disparo y al mismo tiempo soy atravesado por una bala idéntica a la que acabo de descargar.

Fue rápido, fue sutil, como la muerte del Principito, como un tiro de gracia, un segundo bastó para comprender que nunca fui el protagonista de la historia, sino un simple personaje más. No hubo alaridos ni gritos, solo una simple expresión de sorpresa, seguida de un pequeño "Ah", que resumió todo lo que podía sentir y decir en el momento. Una última exhalación, para luego caer de rodillas al suelo.

Con un hilillo de sangre deslizándose por la comisura de mi boca, con un último aliento bajo la mirada para ver mi pecho atravesado por aquel disparo pseudo-suicida. Poco a poco, el corazón, anteriormente cargado de adrenalina, comienza a reducir su velocidad, la sangre se acumula en el piso, hay tanta que ya puedo ver mi reflejo y el de las luces en esta.

Tan de la nada como había empezado todo, así había terminado, mi respiración se entrecortaba, sabía quién había sido la persona que me había atravesado el pecho, y sin embargo no quería voltear para confirmarlo. Ya era suficiente con saberlo.
Entonces a mi memoria acude el rostro de una mujer y el sabor del lúpulo de esa última cerveza mientras me preguntó si el mismo impulso que genera la felicidad para hacer las cosas, es el mismo estímulo que se recibe de la ira, porque esa fue la única sensación que me embargó en ese momento antes de dejar de respira, rabia con tantas cosas, cosas que debieron pasar de otra forma pero que no fueron, la realidad fue una fotografía mal revelada, como un recuerdo que creí nunca vivir, como una persona que nunca fui.


jueves, 18 de febrero de 2016

Cotidianidad




"Ever get the feeling you've been cheated?" Memorables palabras de Johnny Rotten en el último concierto de los Sex Pistols.

Primera entrada de febrero, a mediados de mes y la segunda en todo el año, no debería ser así, no está bien, no está nada bien, recuerdo aquellos días que tenía el tiempo para escribir todo lo que yo quisiera, mañanas, tardes y noches enteras que dieron para crear toda clase de historias: Proyecto Zombie, historia que volví a rescribir más original y que se hecho a perder al enterarme de que ya existía algo similar, que años más tarde alguien mayor pasaría a llamar The Walking Dead, o Yoyowatch, una de mis historias originales que no sobrevivieron al Pantallazo Azul del 2010.

Tristemente la única de mis historias que sobrevivió fue Piratas y Barloventos, una triste casualidad que es la fusión de Piratas del Caribe y de la a trilogía Las memorias del Águila y el Jaguar de Isabel Allende.

Era un escritor ambicioso, prolífico y sediento de literatura, ahora a duras penas encuentro tiempo para tomar un libro en mis manos, solía llevar uno a todos lados, extraño esa vieja costumbre, pero ahora mi tiempo está al servicio de gigantes, colosos empresarios que alimental el consumo, este es el mundo real.

¿Qué hice? Me compré un libro, una solución viable para ver si puedo retomar el camino del escritor, o al menos del escritor frustrado, la verdad entré realmente desorientado a la librería, así han sido los últimos días en realidad, me muevo por inercia, como una autómata, es agradable sentir esa sensación de nuevo, devorar un libro en medio del bus, percibir ese olor a nuevo en su cubierta y el interior de sus hojas, es gratificante.

Muchas veces me he preguntado ¿Qué hace en realidad que te llame la atención un libro? ¿Es su portada? ¿Es su grosor? ¿Es la reseña que viene en la parte de atrás? ....el joven protagonista de esta novela, redactor freelance todo terreno, después de pasar días sombríos siente la necesidad de volver a ciertos escenarios de su vida..... eso fue suficiente para mí. 

Perdí la creencia en muchas cosas, en muchas personas, la verdad perdí esa importancia que le daba a ciertos aspectos de mi vida, a duras penas veo a mi familia, y he aprendido a ser más independiente. ¿Así se sentirá perder el alma? Platón consideraba el alma como la dimensión más importante del ser humano, ahora no sé que pensar. 

De pequeño me repetía que no quería terminar trabajando en un cubículo y sin embargo aquí estoy. quizá el inicio de algo más grande, siempre es así, el inicio de una aventura, al principio me sentí indignado, casi como prostituyendo una profesión, después de un tiempo se vuelve común, nueve horas de trabajo, siete horas de sueño se convierten en dos de insomnio, dos horas en el transporte público y 24 horas tratando de ocultarme de la sociedad, ¡Vaya que si es molesto socializar!

Supongo que llevo la vida de un tío soltero, me despierto cuando el apartamento ya está solo, lo llamo apartamento no casa ni hogar, porque no lo considero como tal, solo soy un forastero a donde quiera que voy,  ¿qué es lo que puede ofrecerte un salteador de caminos perdidos?
un costurero en los hilos, que han enredado mi vida,
soy el que no tiene sitio...


Mi dieta está compuesta de cereal, me preparo y salgo a regañadientes a enfrentar a este mundo de hoy que busca echarte la mierda en la cara, me mantengo lo suficientemente activo con un par de tazas de café y altas dosis de coca-cola y me he convertido en un fiel de visitante de cadenas de comida rápida.

Finalmente el método del alcohol, catalizador, desinhibidor, carente de vida, amargo consuelo y silencioso acompañante pero satisfactoriamente enérgico, la espuma que emerge de la botella se torna en siluetas de mujeres y desamores, al tiempo que se difumina la mente mientras el licor penetra el organismo y se apodera del cuerpo lentamente, las luces se tornan difusas y yo lo recuerdo todo, los amigos, las risas incontenibles y los comentarios estúpidos mientras recorremos las calles llenos de alcohol, bebemos de una botella que se mantiene llena hasta que sacia la sed y anestesia el dolor.

Yo no soy un tipo raro
De veras lo creo
Quizá tampoco pueda decirse que soy un tipo corriente, pero raro no soy. Soy una persona extremadamente cabal, a mi manera. Muy directa, Directa como una flecha. Soy yo mismo de un modo sumamente natural e inevitable. Dado que es un hecho evidente, no me importa demasiado lo que piensan de mí. La manera en que los demás me ven, no me atañe. Más bien, eso es algo que solo les atañe a ellos.

Encontré el libro adecuado. 


sábado, 18 de julio de 2015

Goodnight Julia


I'm not the one you want, babe,
I'm not the one you need.





Había algo que había tratado de comprender durante toda la tarde,. una pieza que no encajaba, una respuesta que buscaba abrirse un espacio en su mente, taladrando su corazón mientras a su alrededor nadie parecía darse cuenta que mientras más buscaba una resolución, más podía sentir en su interior volverse añicos sus certezas, solo hasta que el silencio fue total y el fuego en su mirada se apagó la respuesta surgió, asestándole una bofetada, la que lo devolvió a la realidad, la que caía a pedazos, o mejor la que llovía sobre él, de pronto, en medio de esa fría noche, cubierto por la torrencial lluvia, iluminado por las mortecinas luces de los semáforos, arropado por un firmamento nublado,  solo en medio de aquella calle, con el agua corriendo por las canales desbordando las alcantarillas, lo comprendió todo.

Echó a correr, era mejor no mirar hacia atrás, las lagrimas se fundieron con las gotas de lluvia y no se detuvo hasta no terminar de comprender y asimilar esa idea en su cabeza, la certeza de dejar ir las cosas, de dejar morir los sentimientos y de, una vez más dejar morir su alma. 

miércoles, 6 de mayo de 2015

De un Rōnin y el Bushido

"A veces el dolor te hace reflexionar" - Kanbei






Un hombre ola, errante como las olas en el océano, amante de la libertad, viajero sin amparo, guerrero solitario, justiciero nómada, "Poseía las cualidades perfectas para ejercer su peligroso oficio: habilidad y sangre fría, sagacidad y astucia, todo esto en un grado superior", camina a través del sendero en aquel atardecer, silbando una melodía para luego repetir su mantra, el viento sopla con fuerza intentando levantar su sombrero, a medida que avanzaba, no podía evitar pensar en su suerte.

El mundo se había convertido en un lugar caótico para vivir, la vida seguía un ritmo monótono y predecible, su morada era ahora el hogar de lobos hambrientos, y su cabeza perdía cada día más la cordura, su madre, se había convertido en una sedentaria matrona como todas las demás, su padre no daba señales de vida desde hacia una década, y la ultima vez que lo había visto se había convertido en un hombre mayor, calvo y demacrado, nunca le importo, no le dio relevancia al hecho de no tener una figura paterna, las cosas son como son, vives, aprendes, sobrevives, sin embargo el abismo siempre existiría ahí, hay espacios que son imposibles de llenar.

Tal como su tío le había dicho aquella tarde bajo aquellos cerezos años atrás, lo que la familia necesitaba era alguien capaz de unificarla, alguien que actuara como pacificador, esas palabras jamás se habían borrado de su mente, aún después de que había asesinado a su tío con la misma katana que le había regalado aquella tarde, como cediéndole alguna clase de derecho o o poder, al fin,  parecía que el momento había llegado.

No supo en que momento ocurrió todo, nunca supo que fue, ¿un huracán? ¿un terremoto? ¿un tsunami? ¿un maremoto? ¿una tormenta? Le gustaba relacionar a las mujeres con fenómenos naturales, ya saben son devastadoras, fue quizá su último pensamiento cuerdo antes del colapso total.

Ahora hay nueve botellas de sake en la mesa, las cuenta mientras vacía el contenido de una de estas en su boca, el vacío se acrecentó cuando sus compañeros murieron durante aquel combate, cuando la muerte los acorraló aquella tarde,  el agua en sus pulmones, el filo de la espada, ese fue el final, para muchos su vidas continuaron, distintas pero iguales a la vez, para él, significó un exilio y a la vez ocupar un espacio, no había vuelta de hoja, sus piernas le temblaban y podía sentir su corazón latir rápidamente, Aquel día descubre que le teme a algo mas, algo que para todos siempre sera igual: le teme al tiempo, a las consecuencias de su paso, asume la vejez como algo natural de todo ser, teme a lo emocional ¿Cuantos compañeros más tendrá que despedir? ¿Perderá lentamente su luminosidad y los recuerdos que años atrás atesoró en aquel baúl en en el interior de su cabeza? Seguiría con vida, en el peor de los sufrimientos, en un estado cercano a la muerte, pero lo suficientemente real como para saber que aun seguía vivo, esta era una idea que lo perseguía día, tras día. 

Solía creer en la justicia, pero no en la de los demás, sino en la suya propia, para él no existían tonalidades, ni grises, habían blancos o habían negros, tras su travesía se había vuelto rápido y fuerte, un poder que debía usar en bien de todos, debía ser compasivo, no había razón que justificara la crueldad, no requería demostrar su fuerza salvo a sí mismo, el mismo paso del tiempo lo había cambiado, había crecido, todos recordaban al pequeño que prefería quedarse en el estanque viendo su reflejo en el agua, aquel que siempre permanecía ajeno a las reuniones, siempre absorto en sus libros y en sus propios mundos, colgado de  las ramas de los cerezos, Hanami Hanami solía murmurar.

Pues hoy, aquel pequeño silencioso que recordaban estaba  frente a ellos haciendo la labor  que muchos otros habrían hecho mejor, pero que sin embargo parece que ninguno quiso asumir, un cúmulo de desconocidos que  a pesar de llevar por las venas la misma sangre, no representaban ahora, nada, había hecho del cielo y de la tierra sus parientes, tampoco tenía hogar, ni amigos, su mente era su amiga y su alma su espada.  La pregunta es ¿Tendría el valor para hacerlo?

Era tiempo de dejar pasar algunas buenas épocas que vivió, las guardaría en su mente, sabía que estarían a salvo alli dentro lejos de ofensas y malos comentarios, y quizás con los días que pasarían las olvidaría, hasta que un buen día alguien llegase y le hiciera recordar ese momento, sonreiría y miraría con nostalgia al pasado.

Se acostumbró a hacer eso, borrar todo elemento conector de la "escena del crimen" cualquier huella o pista que lo  incriminara, borrar las huellas que dejo tras su paso por la arena, después de todo, Las palabras de un samurai son como sus huellas: puedes seguirlas donde quiera que él vaya. ansiaba encontrarse en otro lugar, soñaba con visitar tierras lejanas,  lugares que jamás habían sido explorados, tierras extranjeras que no le recordasen nada de su pasado,  le asusta lo amplio del océano, es el fin, no debe sentir miedo, después de todo, él es una ola más.


I hope die before I get Old



lunes, 20 de abril de 2015

Noche de blues, jazz y cine negro


Escuchar mientras se lee





Keith Richards solía decir que una vez aprendes los acordes básicos del blues, puedes decir lo que quieras mediante ese ritmo, en tal orden de ideas, la vida se ha convertido en un blues, historias singulares al ritmo de una guitarra, acordes por emociones, un recorrido por las calles de la ciudad, hay un tinte de cine negro en el ambiente, las manos entre los bolsillos, las solapas de la chaqueta levantadas  y una boina cubriendo su cabellera, un Humphrey Bogart de pacotilla caminando entre la multitud,  un soundtrack de Johnny Cash, Ray Charles y B.B King.

Avanza lentamente al borde del andén, como si fuera el mismo tiempo el encargado de reducir su velocidad, y a su vez los colores son reemplazados por los colores sepia, mientras las calles se convierten en largas autopistas llenas de bruma donde lujosos convertibles y descapotados avanzan a gran velocidad, donde los hombre se transforman en  Stewarts, Welles y Bogarts, mientras las mujeres ahora son femmes fatales, Anna Karinas, Grace Kellys y Gene Tierneys, de esas que te rompen el corazón, que te desprecian y te sepultan en el olvido, junto a los escombros de otros tantos que las han intentado conquistar, sin lograrlo.

Es una noche blanca negra y roja, una noche como en  la que murieron asesinados los padres de Bruce Wayne, una de esas noches en las que Travis Bickles decide salir a patrullar en su taxi, una de esas noches que planeo y que nunca resultó como quería.


En ocasiones, son los actos de valentía los que definen a una persona, los que lo llevan a arriesgarse o a  perder una oportunidad que no supo aprovechar, eso piensa mientras ingresa a uno de esos antiguos clubes donde se solía escuchar del buen jazz, siempre habrán dos lugares en los que podrá refugiarse, una biblioteca y el interior de una botella de cerveza, pide una de esas mientras se acomoda para escuchar al duo que se encuentra en la tarima, un hombre rasga la guitarra suavemente mientras él otro se contorsiona en medio de un increíble solo de armónica, sigue sin comprender a las personas, ¿Acaso la estupidez es en realidad tan fuerte? No estupidez no es la palabra, quizá ignorancia sea el ´termino mas apropiado, cuesta creer que las personas carezcan de intelecto, no no es intelecto, el intelecto lo tienen, les falta el sentido común, no deja de preguntarse que puede estar sucediendo al otro lado de la ciudad mientras él bebe su espumosa cerveza, le gustaría creer que todo estará bien mientras se encuentre allí resguardado, pero no, el mundo sigue girando, tanto como si decide quedarse allí oculto o como si decide salir  y enfrentar la realidad, de cualquier forma el resultado será un desastre.

Decide parar en una tienda antes de regresar a casa, se acerca a la caja una fila interminable, todas las filas parecen avanzar rápidamente menos en la que se encuentra parado, para ser tan tarde hay mucha gente haciendo compras,  la fila no avanzará en al menos media hora más, el sujeto de adelante mueve los brazos de un lado a otro, unos centímetros más y lo golpeará, si lo hace, la paciencia acabará, un escalofrío recorre su columna vertebral, se mueve inesperadamente hacia otra caja, tal como avanza por entre personas a la hora de subir los puentes.

De pronto lo ve, surcar de un lado a otro, sabe que debe ir tras él, que no es seguro, empieza como un simple escozor en la piel, una gota de sudor bajando por su frente, un pasar de saliva, luego, aquel molesto pitido en los los oídos, puede ver a las personas a su alrededor, gesticular, hablar, pero él solo ve sus labios moverse, no hay forma de que escuchen lo que dice, sus pies permanecen clavados al suelo con aquel ardor en su piel, el malestar es general, no puede evitar tensar sus músculos, otra vez ese horrible escalofrío, centímetro a centímetro del axis al coxis, como cuando se bosteza con la boca cerrada, como cuando entra agua a sus oídos y lo invade una sensación extraña y desagradable, algo casi asesino, un deseo de tomar algo entre sus manos y destruirlo.

A su alrededor la gente ya no habla, grita al ver que la fila no avanza, como granizo golpeando la ventana, constante y ruidoso, ladea la cabeza y escucha su clavícula tronar de un modo siniestro, ve en la palma de sus manos sus uñas clavadas, y en sus oídos aquel incesante pitido a punto de estallar.

Se ve así mismo desde arriba, rodeado de personas que no conoce y que por primera vez detesta, no conoce la razón, solo desea silencio, deja su lugar en la fila y va tras esa figura que hace tan solo segundos paso frente a él, camina por entre los postes de luz que alumbran con una luz mortecina, le sigue de lejos, el hombre se da cuenta que lo siguen y aprieta el paso, se ve obligado a hacerlo también, se acerca cada vez más a su objetivo, manos sospechosamente metidas entre la gabardina,  atento a sus movimientos, sus pasos son rápidos, casi lo alcanza, solo un poco más, una pistola descansa entre sus bolsillos, la aferra con fuerza, ha quitado el seguro, listo para defenderse del sujeto al que persigue por alguna extraña razón, adelante aquella sombra también guarda un arma en su bolsillo, listo para disparar contra la persona que lo viene siguiendo hace minutos, la calle, es más larga que nunca, desenfunda su pistola, en ocasiones, son los actos de valentía los que definen a una persona, los que lo llevan a arriesgarse o a  perder una oportunidad que no supo aprovechar, se repite, posa su mano sobre el hombro de aquel extraño y apunta, el extraño voltea y justo cuando lo hace otra mano se posa sobre su propio hombro, voltea para ver el rostro del desconocido que se atreve a ponerle las manos encima, solo para ver su rostro reflejado en el de su perseguidor que es el mismo perseguido, un disparo resuena en el eco de la noche, el humo sale del cañón, disparar y al mismo tiempo ser atravesado por una bala idéntica a la que acaba de descargar, y al final , su muerte.


no voy a morir solo voy a comprobar si realmente estoy vivo








domingo, 7 de diciembre de 2014

La marcha de los Hibakusha,

Sadako Sasaki
¿Saben lo que es un Hibakusha? Es el termino con el que se designa a los sobrevivientes de las bombas atómicas lanzadas sobre Japón durante la II Guerra Mundial en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, tan solo imaginar lo que debieron sentir los habitantes de estas regiones aquel día causa escalofríos,, sin embargo el presenciar aquella famosa nube en forma de hongo también debió ser un panorama devastador, patético e igualmente cautivador ¿No es así?.

Imaginen el escenario, un B29 sobrevuela el cielo de Hiroshima, son los aviones que están acostumbrados a ver los japoneses pues ya conocen por costumbre la artilleria americana, no es un escenario extraño, pero si es inquietante el hecho de que sea solo un avión, de que haya dejado su formación atrás y se haya aventurado a sobrevolar los cielos japoneses de forma solitaria.

Un objeto se desprende del avión, silencio, algunos habitantes observan como el objeto desciende apoyado por un paracaidas, cuando el misterioso objeto continúa su descenso, súbitamente el cielo habitualmente azul pasa a ser amarillo y luego rojo, las nubes se expanden con velocidad y  un inmenso hongo de cenizas y fuego asciende, quienes lo vieron no lo sabían aún, pero eran testigos del inmenso efecto de la onda expansiva de la bomba atómica.

Detecta un repentino fulgor con el rabillo del ojo, que es seguido de un enceguecedor  destello de luz, una fuerza lo empuja varios metros hacia atrás, una repentina ola de calor insoportable y asfixiante lo rodea, los cristales vuelan por los aires, permanece tendido en el suelo, en su hogar o en su defecto en el lugar donde la explosión lo haya sorprendido, el resplandor ha desaparecido y todo queda inmerso en la oscuridad, aquellos desgraciados que se encontraba en el epicentro de la explosión nunca supieron que sucedió, sus cuerpos se desintegraron al instante. Es durante esos segundos que no piensa en nadie más, no piensa en sus hijos, no piensasen sus padres, no piensas en su amigo que está al lado sufriendo lo mismo que él, solo piensa en sobrevivir

Recupera el sentido debido al dolor que siente en su cuerpo, todo es incierto, solo hay silencio y un olor a carne quemada en el aire, es desconcertante saber que al final la carne ahumada huele igual no importa si es de humano, vaca o pescado. No sabe nada de nadie, el destino de quiene conoce es incierto. se levanta para descubrir que está completo pero que a pesar de eso, sus ropas ya no existen o en el peor de los casos se han fusionado con su piel y las quemaduras producto del estallido.

Tras el silencio sepulcral de los primeros segundos, sale a la calle para descubrir que es el único en pie, avanza un par de pasos más mientras una espesa capa de polvo cubre todo a su alrededor, no hay forma de disipar aquella siniestra bruma que ha dejado la explosión, solo, desprotegido, sin saber que demonios está sucediendo alrededor, puede escuchar alaridos y gritos de dolor, gente que suplica por agua o por un médico, pero en el fondo, él sabe que no sobrevivirán más allá de la noche, una a una se van apagando las voces hasta que solo puede escuchar su propia respiración .

En muchos sentidos, ser Hibakusha equivale a ser un solitario, no solo por la apariencia o el aspecto que ha dejado la bomba sobre su cuerpo y que lo convierte enseguida en un paria de la sociedad, una escena apocalíptica en la que descubre que los sitios que solía visitar, las personas con las que solía hablar han desaparecido, debe asimilar esto mientras camina entre los miles de escombros y cadáveres que hay en el suelo, manos que surgen de entre los escombros y que intentan tomar sus tobillos pidiendo ayudam, mientras otros como él deambulan sin rumbo en una ciudad que fue destruida,  la marcha de los Hibakusha,




La guerra no solamente causa destrucción y muerte, también destroza los corazones de la gente. Eso es la guerra.



domingo, 28 de septiembre de 2014

De los colores y los fenónemos atmosféricos

las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma. - Julio Cortázar 

 


Es increible como una sola persona puede cambiar tu estado de ánimo de un momento a otro, si, lo sé, sé que no debería ser así, sin embargo no puedo evitarlo, doy vueltas entre las cobijas para despertar con el cuerpo colgando a un costado de la cama, cientos de voces que logró alejar sacudiendo con fuerza la cabeza, es uno de esos sueños pesados que no te dejan separar los párpados con facilidad, regreso a la vigilia, y una visión cinemática de los días pasados pasa a través de mis ojos como un par de ventanas abiertas, estoy tocando el suelo, estoy yéndome a la mierda a una velocidad estratosférica.

Una bruma espesa entra por la ventana, de esa que te cala los huesos, y que extrañamente impide que respires con naturalidad, y que veas más allá de tu nariz, estás cegado, todo es negro, penumbra, oscuridad,  “Entonces sentí una tremenda opresión en el pecho, una opresión en la que no parecía estar afectado ningún órgano físico, pero que era casi asfixiante, insoportable. ahí, en el pecho, cerca de la garganta, ahí debe estar el alma, hecha un ovillo. dice el maestro Benedetti, yo simplemente sé que esta neblina es responsable de mi insomnio pero ¿Cómo dormir así con los sueños rotos? No es tan sencillo,más cuando encuentras a alguien que llevas esperando por mucho tiempo y que cumple con todo lo que has soñado pueda tener una persona, nunca he sido de renunciar a las cosas, si hay que luchar por algo se lucha, constante, preciso, renunciar es diferente a sacrificar, pero en este punto parece que ya no hay difererencia. I can feel the cracks in my spirit. They're starting to bust. Drive by your house, nobody's home. The Killers parece encontrar las palabras acertadas...cae la noche y se acerca el día, estoy cansado de ir de izquierda a derecha, hacer cuentas, treinta y cuatro semanas, !treinta y cuatro semanas!! en cinco horas debo levantarme, estoy tan jodido como hace años no lo estaba. 

Ahora, solo silencio, tu ausencia cae sobre mi como la lluvia, gruesas gotas de agua comienzan a empaparme, a decir verdad,  siempre me ha gustado estar bajo la lluvia, pero no de esta manera, si, es una lluvia que viene acompañada de nubarrones grises que solo se ven iluminados por relampagos en el cielo, los relampagos en realidad no son los que asustan, incluso te preparan para lo que sigue, la parte sonora y estruendosa: el trueno, a pesar del que verdaderamente debería atemorizarnos es el primero pues es el que cae, el que puede atravezarte , parece incluso una alución premonitoria, de una tormenta no puede venir nada bueno, otra canción de los Arctic Monkeys parece ser la más indicada..no encuentro en que gastar mi tiempo lo suficiente para mantener mi cabeza ocupada, solitario, pensativo, falto de concentración, inquieto, irritable e incapaz de comprender la razón de las cosas me he convertido en un pararayos que permanece a la espera de una nueva descarga, espera a que una enorme cantidad de energía pase a través de su cuerpo en un corto tiempo, o al menos a mi me parece corto el tiempo cuando está a mi lado, quemaduras internas, daños al sistema nervioso, explosiones en huesos y tejidos, cualquier antónimo de la palabra feliz, parece que no te dieras cuenta que solo quiero pasar algún tiempo contigo o puede que si te des cuenta y no te importe en absoluto, y a pesar de que solo sienta todo tu peso sobre mi mente, no puedo escribir algo capaz de atravezar tu corazón con virtud. 

Sin embargo, cuando estoy con ella, con la  persona real, el sol parece salir y la lluvia queda en un plano secundario, me siento bien, las horas pasan volando, y las personas que caminan alrededor de nosotros, pierden la importancia que les daría si estuviera caminando solo, el mundo adquiere color, entonces llegas y le brindas una pincelada a todo lo que te rodea y entonces me siento mejor, me recuerdas una canción de los Stones, o quizá es tu cabello lo que me la recuerda....en realidad solo busco escuchar musica ruidosa para callar pensamientos aún más ruidosos, debo dejar de relacionar todo con canciones o me quedaré sin que escuchar... simplemente hay personas que te hacen ser más fuertes pero siempre serán tu debilidad, porque cuando pienso en esta persona sólo me inspira cosas buenas, pienso en salir a montar en bicicleta con ella, (LOL) pienso en salir y acampar y ver las estrellas, en caminar en un atardecer, en un eterno viaje en un ferrocarril escuchando música,  en recorrer el mundo,  pienso en el olor a pasto recien cortado o aún mejor al aroma que deja a su paso,  simplemente pienso en ser una mejor persona, y solo un arcoiris como tú me haría pensar en ese tipo de cosas, a pesar de eso, aún no se bien como debo quererte sin excesos ni daños colaterales, solo sé que aun estoy perdido en mis miedos, entre mis deseos, el pasado y el presente, realidades y sueños sin futuro, fantasias y pesadillas, y justo cuando mi mente me dice -renuncia~, mi corazón sin embargo susurra, - vamos, un intento más.
 Si te vieras con mis ojos quizás entenderías



martes, 9 de septiembre de 2014

Cavilaciones y Relatividad.


Relatividad: M.C. Escher
Si las puertas de la percepción se depurasen,
todo aparecería a los hombre como realmente es: infinito.
Pues el hombre se ha encerrado en sí mismo hasta ver
todas las cosas a través de las estrechas rendijas de su caverna.
William Blake

He estado leyendo a Blake y escuchando The Doors y no sé porque demonios esta imagen llegó a mi mente, ¿Qué es real? ¿Qué no lo es? Real es el recuerdo que tengo de esta pintura, solía pasar eternidades viéndola cuando era niño, buscando una salida, pero siempre llegando a un mundo diferente, supongo que si tuviera que describir mi vida en este momento con una imagen sería con esta, me gustaría poder afirmar algo en realidad pero todo permanece oculto tras bruma, una bruma que si quisiera podría disipar con facilidad, pero todo es relativo y sería como dar pasos en falso, creo que he perdido el camino, la linea divisoria entre imaginar y suponer, entre soñar  y delirar, entre pensar y calcular, no hay verdades hay teorías.

A veces las cosas no suceden como esperas que sucedan, de hecho creo que entre más expectativas se tenga hacia algo, más erróneo hacia eso es tu pensamiento, a veces piensas hacer algo y terminas haciendo algo completamente diferente a lo que tenías planeado, este es el caso de hoy, quería hacer una entrada alegre, esperanzadora, sin embargo al final, un extraño, no sé como llamarle, nudo en el estomago me impidió hacerlo, y a pesar de que la sensación existe en mi estomago, todo es producto de mi cerebro y sus constantes cavilaciones, esa es quizá la ventaja de las personas estúpidas, no están acostumbrados  a pensar de tal forma, ellos sólo viven, no tienden a desafiar su mente hasta tal nivel.

Sin embargo no me considero una persona estúpida, y tal afirmación me lleva a pensar que debo comenzar a luchar contra un demonio que está creciendo en mí, me estoy convirtiendo en alguien egocéntrico, no sé a que viene esa percepción que tengo de mí ahora, pero me parece que me estoy comportando de esa manera, me enferma esa idea porque he luchado contra personas egocéntricas toda mi vida, he soportado a todo tipo de gente pero nunca he podido tener paciencia con la gente que se tiene en un concepto superior, si, el ego es necesario, es cierto, pero no hay que dejar la humildad de un lado, me gusta ser humilde, pero no comprendo el por qué de mi cambio, no quiero terminar siendo un Ícaro que surca el cielo y  que tarde o temprano terminará por quemar sus alas de cera, chocando contra el suelo.

Quería escribir sobre algo feliz, pero a final de cuentas y tal como leí en un libro hoy, para qué escribir sobre la felicidad, si la felicidad no necesita ser transformada, ¿Para que cambiarla? sin embargo cuando hablamos de temas dolorosos, buscamos convertirlos, pulirlos como lo haríamos con un diamante, el dolor se convierte en aprendizaje y en una profunda búsqueda de ti mismo, "Un artista es hijo de sus dolores más profundos" afirma Mario Mendoza, por esta razón no fui capaz de terminar aquel escrito de mi versión más optimista, porque a pesar de que me gusta ser ese optimista, disfruto siendo el resentido social, el solitario, el que divaga, no me acostumbro a esta nueva posición que parece consumirme.

Quisiera irme a dormir, pero mi cerebro no deja de mantener conversaciones consigo mismo, un sin fin de voces retumban en mi mente de un lado a otro mientras galerías de recuerdos se turnan aleatoriamente en un proyector mental que viaja a través de mis neuronas, forzar a tus pensamientos únicamente termina comprometiendo las situaciones y a las personas a tu alrededor, haciendo las cosas más grandes y complejas de lo que son, regresa el viejo paranoico que solía ser, tengo muchos interrogantes en mi cabeza y sin embargo hago las preguntas incorrectas, 

Necesito un tiempo de paz, sólo quiero hacer un experimento, ver más allá de las personas y de su extraña conducta, de todas formas no es como si me estuviera perdiendo de grandes cosas, continuo sabiendo si es día o noche, continuo sabiendo la hora y si llueve o hace sol, a cambio quizá pueda resolver un par de dudas¿Quién soy ahora? ¿Quién permanece junto a mí?  es tan sólo un simple experimento que quiero hacer, quiero regresar un poco a la persona tranquila que solía ser, aquel muchacho introvertido que trabajaba silenciosamente en sus propios proyectos, no es que me disguste la nueva metodología de mi vida, es emocionante, sin embargo es irritante en ocasiones, tantas voces, tantas visiones, sino estás preparado para el poder, este te corromperá, y creo que eso está pasando, quiero volver  a ser aquel que podía desaparecer sin que nadie se inmutase, que podía retirarse a su solitaria caverna, lo cierto es que a pesar de lo rodeado de gente que puedes estar, la soledad continua ahí incluso a pesar de lo que sientes, quizá sólo sea una vaga impresión mía esta última idea, quizá todo sea producto de las cavilaciones. la constante batalla entre la razón y la experiencia. 

Sólo estoy tratando de escapar un tiempo, de regresar a mis libros, a mis películas, a mis historias en mi cabeza ¿Saben hace cuanto fue la última vez que imaginé algo realmente poderoso? han pasado meses, Yo que solía leer alrededor de tres libros por mes, ahora a duras penas leo uno cada dos meses, yo que dibujaba historietas y creaba personajes ¿Cuando fue la última vez que compuse una canción? quizá fue durante  la misma época en la que me prometí retomaría mis escritos de historias, historias que actualmente son sólo borradores mentales y un par de hojas desperdigadas por todo mi cuarto, tal como la mayoría de mis proyectos: Sin finalizar, no sé porque he dejado de lado esa parte de mí que tanto quiero, aquel que dormía a tiempo, que no se quedaba hasta altas horas de la noche despierto a menos que estuviera haciendo algo productivo, quisiera volver a ser aquel, y a pesar de que digo que siempre tengo ciertas motivaciones, en el fondo no puedo comprender, es como extrañar a alguien que nunca has conocido, como un millón de gritos atrapados en tu pecho,  pensamientos que aguardan en aguas profundas y oscuras que parecen rodearme, es como ahogarse, como no poder respirar  y continuar bajo el agua, yo solía ser alguien más, que solía pensar que vivir imaginando es el sentido de la vida.

¿Qué es lo mejor que puedo hacer ahora? ¿Desvanecer? ¿Desaparecer? Alejarme un tiempo y pensar con cabeza fría ¿Pero pensar en qué?  Es esta ciudad, es esta época de incertidumbre en la que vivimos la que me hace sentir aún más pequeño y sólo de lo que en realidad soy, cada viaje me desgasta más y cada persona por conocer es un vacío más que puede ser creado, eché un vistazo a la ciudad desde el punto en que me encontraba y añoré no estar en el lugar en el que estaba, no sé, caminar por algún parque, sumergiéndome en algún profundo lago, dormir a la sombra de un árbol  qué se yo, pero no deseaba estar ahí, es extraño como siempre deseas estar en un lugar menos en el que estás, o al menos me sucede a mí de esa forma, no sé de que forma hacerme más llamativo, estoy perdido y nadie parece encontrarme. 

Como diría Bruce Springsteen:  "You can't start a fire without a spark"






sábado, 24 de mayo de 2014

Agujeros Negros


Desde hace mucho, en mi interior se generó un único hoyo negro, hasta cierto punto podía llegar a ser manejable, tan solo me tenía que limitar a mantenerlo saciado, lo intenté, intenté centrar mi mente en otras cosas, nuevas actividades, otras formas de vida, lo suficiente como para no alimentar aquel agujero en mi vientre, amigos, música, literatura, mi propia imaginación,  cualquier clase de distractor que evitara que el diámetro de ese abismo se expandiera, lo curioso es que sucedió algo que realmente no esperaba y es que en vez de que aquel agujero se mantuviera pasivo, mi interés en otro tipo de cosas crearon más agujeros quizá peores que el que ya llevaba en mi interior, existen días que ya no se cómo convivir conmigo mismo, he perdido muchas cosas, a veces siento que no cuento con mi familia, y que siendo una tan numerosa son pocos los que aún me tienen presentes, amigos que se han marchado, y que por esa misma razón ya no considero mis amigos, otros incluso han muerto, dejé mi música a un lado una vez y la volví a dejar para poder seguir ascendiendo académica y profesionalmente, tuve que dejar a mi perro, y a ciertas personas que se que no merecen las haya dejado atrás como lo he estado haciendo, o aún peor, tantas que me han dejado atrás cuando yo no lo merecía, eso me ha marcado, me siento como un desertor, he dejado atrás tantas cosas que sus recuerdos me consumen, me atormentan , pero conforme más recuerdo, conforme más trato de olvidar, conforme más distancias trato de poner entre  mí y esa realidad, esa masa parece expandirse más y más, el punto en el cual todo llega a estar tan distorsionado que ninguna luz puede escapar, conclusión, sólo existe oscuridad en mi interior o al menos así parece ser como la luz va perdiendo la batalla, me vuelvo más frío y escéptico con el paso del tiempo, hasta que creo, llegará el punto en que el dolor y la desolación no significarán nada, en ocasiones dicen que lo que no te mata, te hace más fuerte, pero creo que a la vez te hace más insensible, más sarcástico, más cruel,

¿Pero cómo llegó a nacer este agujero? ¿Cual fue el evento que me ha marcado así? Quisiera tener la respuesta, creo que ha estado ahí siempre, por defecto, y si alguna vez brillé no lo recuerdo, pero cómo es natural, tanto en la vida como en la astronomía, toda estrella tiene una energía cuya duración es limitada. La vida de una estrella puede llegar a durar millares de años, sin embargo algún tendría tendrá que dejar de brillar, cuando esto sucede su energía se termina y  la estrella se apaga comenzando el proceso de formación de un agujero negro.

Esta fuerza que poseía la estrella comienza a ejercer fuerza sobre sí misma , contrayéndose, concentrando su masa cada vez más y más, todo el peso recae sobre esta sensación inexplicable hasta que en determinado momento colapsa, colapsa a pesar de mis esfuerzos, de no ver el vaso medio vació, de creer en la gente, de creer en mi maldito sentido del deber, de creer en que puedo llegar a transformar el futuro de alguna forma, pero la realidad parece llevarse todo por delante ,significando así el nacimiento de un nuevo agujero negro, ¿Cómo es posible que de una sóla estrella puedan formarse tantos a la vez?

Un agujero negro, resulta en realidad algo fascinante, pero es bastante frustrante no conocer lo suficiente acerca de este,  no conocerme lo suficiente, ¿a dónde va toda ese energía, todos esos sentimientos y sensaciones que son absorbidos por esta brecha? Lo que más me desconcierta en realidad es que sé lo que va a pasar, es predecible, va a seguir aumentado conforme avance la vida hasta que termine por consumirme por completo, no se que va a pasar. 

sábado, 7 de diciembre de 2013

La muerte a través de los ojos


Hoy mamá ha muerto, O tal vez ayer, no lo sé 

Los pasajeros se asoman a la ventana movidos por el morbo de la sangre, y a pesar de sus gestos de repulsión, no pueden evitar el seguir mirando, se alimentan de la escena, lo retorcido y lo humano se funde en el interior de los testigos de aquella macabra escena.

Sus vísceras, esparcidas a lo largo del pavimento son la firma definitiva del trágico suceso, la moto ensangrentada yace al lado del cadáver que luce irreconocible en un baño de sangre y entrañas, metros adelante el camión que atropelló al motociclista se encuentra cubierto de de sangre en su parte frontal  y muchos metros adelante el casco ensangrentado es la prueba del accidente que acababa de ocurrir.

¿Está bien ser tan frío? Soy quizá la única persona además del conductor que permanece en su lugar, no puedo evitar mirar, ni un ciego perdería aquel panorama, sin embargo todos están con la nariz pegada al vidrio, de lejos, admiro la escena, probablemente es la corteza cerebral del sujeto lo que sobresale entre aquel charco de sangre, y pensar que todos estamos hechos de lo mismo, huesos y piel, miro a mi alrededor, todos permanecen impactados por lo crudo de la imagen, sin embargo, yo no siento nada, ni un escalofrío, ni un espasmo, ni nauseas, nada.

En ocasiones te ves obligado a madurar a la fuerza, mantener la calma en momentos donde a todos les falta, mantén la mirada tranquila, ¿pero en realidad mantienes la calma, o jamás la has perdido? No tienes porque perderla.

Debes enfrentarte a ciertas situaciones por tí mismo, volviéndote fuerte, valentía, las paredes blancas, ingresas de manera "triunfal" a la sala ante la incrédula supervisión de todos, mirada decidida, no puedes evitar sentir lástima mientras miras esas pálidas caras, permanezco de pie ante su silueta, o lo que queda de ella, veo el dolor en sus ojos, suplica, permanezco impasible.

No puedo evitar pensar en un libro que leí recientemente: El extranjero de Albert Camus y su protagonista, Meursault, pasivo, indiferente,monótono, un solitario, un naufrago, un personaje que no se deja llevar por las emociones, y que se guía a través de la razón, acostumbrado a lo absurdo de la existencia y del destino. ¿Acaso la vida tiene algún sentido? La escena la veo a través de otro plano, como si fuera otra persona, veo a mis familiares llorar, abrazarse unos a otros, a pesar de eso yo permanecía alejado de todos, seguía de pie, aturdido, y sin embargo tranquilo, mi rostro no reflejaba ninguna emoción, si bien la palabra no es tranquilo, tampoco estaba preocupado, simplemente no veía la necesidad de entrar en pánico,  y sin embargo una pequeña vocecilla en el interior de mi cabeza aún resuena " Es tu madre la que está en esa silla de ruedas"¿podría ser cualquier persona y el resultado sería el mismo?  la verdad es que hace mucho no sentía un miedo tan real y tan cercano, y a pesar de todo no podía evitar sentirme culpable por mi falta de tacto, actué como debía, aún recuerdo las luces opacas, el frío, las sillas marcándome la espalda, el acuario burbujeando, el olor a café, y lo solo que me sentí, porque me quedé solo, atento al movimiento de la puerta la cual veía horizontalmente, una de las noches más largas de mi vida,  un jugo de naranja en la mañana, el regreso sin esperanzas a los rieles.


sábado, 16 de marzo de 2013

El cierre


Well I been thinking about the future 
Too young to pretend It's such a waste To always look behind you  You should be looking straight ahead




Todo empezó la mañana pasada, una especie de epifanía o de revelación, si bien puedo decir que mis sueños son extraños, este iba más allá de todo contexto, si bien era un sueño que reunía todas aquellas cosas que valen la pena vivir, lo único que podía sentir era angustia de no hallar la pieza que le faltaba a aquel sueño para que fuera completo, tanto el sueño me impacto como la fecha en la que lo había tenido, el aborrecido por muchos y sobre valorado por otros. Desperté odiando, desperté amando, lo comprendí todo en una fracción de segundo. Odiaba tener que admitirlo, pero era cierto. Se podría decir que jamás una persona había causado tanto en mi, tanta influencia, nunca había establecido un vínculo tan grande con alguien hasta entonces, se me había metido en las entrañas,

Pocas veces me abro a una persona de tal forma como lo hice, siempre suelo esconderme tras mi humor flojo y mi sarcasmo, pero esta vez era diferente, me gustaría ser breve, mirarle a los ojos y con tan solo una palabra hacerle sentir igual de usado, igual de solo, igual de enfurecido, pero como siempre me suele pasar, las palabras o las acciones las encuentro mucho después de que las necesito, supongo que ya no vale la pena, hay momentos en que solo deseo eliminar todo aquello que me recuerde aquellas épocas, otras veces cierro los ojos y solo deseo sentir un poco de aquello.

No soy de malos sentimientos, pero me sorprendo al pronunciar un "Te odio", me gustaría hacer tantas cosas, pero conllevarían a emprender un camino en el que no hay vuelta atrás, creo que nunca fue consciente de algo tan latente, ahora que lo pienso nunca estuvo presente en algún momento trascendental de mi vida, creo que fue todo lo contrario y fui yo el que nunca estuvo ausente, tan solo fue una sino la más importante de las razones por las cuales me convertí en una persona tan solitaria y tan misántropa.

Me quedo mirando una foto por un momento, no deja de traerme recuerdos, imágenes que pasan por mi cabeza como si se tratase de esas viejas películas mudas, recuerdos de una época mejor, me pregunto ¿ Lo recordaran con tanta fuerza y exactitud como lo recuerdo yo? A veces pienso que guardo en mi mente muchas cosas, la mayoría de ellas sin importancia, pero que sin embargo no logro olvidar, detalles que los demás quizá pasaron por alto o que borraron de su memoria con el tiempo.


También me borraron a mi, y lo que significaba en sus vidas, no hablo por todos, sigo mirando la foto, solo reconozco sus ojos, y si acaso eso,Ese es mi problema, me apego mucho a las cosas.
El sonido de la campana aun retumba en mis oídos pero ya casi olvido como es que suena, aun puedo sentir el olor a tierra, cosas que fueron tan mías y que me las arrebataron. Cuando el último "punto de purga" vino alrededor en mi vida y literalmente se alejó.

¿Cuál es mi intención? Empezar un proceso, en el que pueda eliminar la fuente única de mi negatividad y amargura, y aunque aún no se puede saber las repercusiones completas, ya ven, he aprendido algo sobre el cierre estas últimas semanas. Hay una razón por la que dos grandes frases no pueden ser un cierre para escapar de una relación - cortar lazos y quemar puentes - no son simples frases: son acciones . Se debe a que el cierre debe ser un verdadero acto , y no un ideal pasivamente obtenido.



Entonces no hubo despedidas, no hubo discusiones, no hubo amenazas o bromas, no sacudí el puño. Simplemente dejaré que los viejos amigos, ahora nuevos enemigos, caigan en el pasado. Y eso casi me mata, de una forma más literal de lo que piensan, En ocasiones permito que la culpa y la duda dentro de mí tomen control hasta el punto en que pienso en ocasiones en buscar el perdón de aquellos que deberían haber estado preguntando por mí.

Pero nunca más, pensaré. Esta vez, he actuado. Y ahora, para bien o para mal, todo el mundo sabrá dónde estoy parado.

Yo creo que no vale la pena recordar a alguien que nos pago mal, que no tuvo lealtad para con uno y sin embargo aquí estoy haciendo quizá mi última entrada acerca de este tema, Indiferencia.... esa es la mejor paga a esas personas.. lo verdaderamente opuesto al amor, no es el odio, es la indiferencia, tarde o temprano lo comprenderá, y cuando mire a su alrededor, cuando sienta que no puede llevar más sobre sus hombros el peso del mundo, estará sola, pues ella misma se buscó estar en esa situación.


Es tan egoísta e insensible que ahora me veo obligado a fingir que murió o algo parecido, podría usar toda clase de eufemismos... pasar la página es todo lo que queda, es esta la razón por la cual no me puedo volver a abrir a alguien igual, por la cual desconfió de todos, A veces una sola persona al dejarnos se lleva consigo las mejores de nuestras emociones y de nuestros sentimientos todo para que después sea imposible volver a sentir o emocionarse de la misma forma.



domingo, 2 de diciembre de 2012

Sólo podia ser Solo

"Vivimos juntos y actuamos y reaccionamos los unos sobre los otros, pero siempre, en todas las circunstancias, estamos solos." - 
Aldous Huxley




De una u otra forma sabia que me iba a sentir así, porque siento que estoy en el medio de todo y a la vez en el medio de la nada, sin pertenecer a ningún lado, todos están tan distantes, me siento tan incomodo donde quiera que voy, como la ficha que no encaja en el rompecabezas, la mente incomprendida, el cabo suelto e incluso el villano de la historia.
La especie en vía de extinción que mira aquella tarima y siente un hueco en el alma, todos pertenecen a ese lugar, o están atados a este de alguna manera, pero yo  ya partí,  quise volver una vez más, ya saben, cerrar el circulo, o al menos asi lo creí, solo resulte ser un fantasma que recorre sin rumbo (como siempre) aquel lugar donde está, las miradas de los demás lo traspasan  lo desconocen, quizá estoy exagerando, quizá no, quizá nunca estoy satisfecho cono nada, ese soy yo, esa delgada linea entre la imaginación y la paranoia.
Sigo allí sentado, levanto la mirada, el cielo esta oscuro, respiro y cierro los ojos, es una sensación de tranquilidad, de estar a salvo,  la música se convierte en un remolino de sonidos sin sentido mientras pienso todos los tumbos que fue a dar mi vida, pude haber sido yo, pienso mientras miro aquellas figuras abajo moverse alegremente, pude haber sido yo, pienso mientras siento el calor de aquellos a mi izquierda, pude haber sido yo, mientras miro al cielo y no sé si sonreír o fruncir el ceño. 
Fue el regreso, el solitario regreso, pero fu como debía ser, solo podía ser de esta forma,  tal como lo fue el primer el día, aquel día que dí un giro en el aire atropellado por esa multitud y fui atendido por ese tan querido anciano.
Se prenden las luces, acaba el espectáculo, todos se levantan, todos se van, una vez, sin rumbo, solo hasta entonces me percato del frio que tengo.
Meses atrás ya era de la misma forma, cerraba la puerta trás de mi, tomaba aliento, metia las manos entre los bolsillos y comenzaba mi peregrinaje, solo buscaba un lugar tranquilo, subia escalones, de dos en dos, de uno en uno si estaba muy cansado, los bajaba de nuevo, piso tras piso en busca de un refugio, gente con vida paralelas a la mia pasaba junto a mi, en ocasiones sin inmutarse, eran aquellos días cuando el reloj era tan caprichoso como para avanzar más lento.
-¿Y creiste que aún quedaba una esperanza?  patético -
- Solo quedaba un último lugar a donde ir, la última guarida, pero para cuando volví los cambios ya eran demasiados, ya habia perdido esa especie de "habilidad" que tenia anteriormente, ya nadie se decía nada, y en tan poco tiempo, se habían convertido en extraños, o al menos así me sentí, una vez más inconforme, era uno más, la careta sin alma que me habia jurado una vez no ser, todos están tranquilos, todos hablan de sus planes, de sus viajes, yo bajo la mirada y maldigo en mi mente, vida cruel. Pero finalmente el día llega, mientras caminó el único pensamiento que tengo me regresa a mi infancia, cuando miraba a mis primos mayores, y miraba a mi abuela, y tan solo me preguntaba si viviría para ver el momento en que me graduaría    sonrió, vamos, es como un roble, continuo, y recuerdo el otro primer día, el frió  la soledad, el miedo, todos, superados ya, subo un peldaño, no puedo evitar que mi pulso se acelere, pero hay un momento en que debo detenerme y mirar a mi alrededor, parece cámara lenta, me siento solo, una sonrisa es la mejor de las mascaras, un chiste solo crea una ilusión.
-¿Descubres que no tienes buenos amigos?, vaya novedad, muchos pasan por alto las situaciones, otros lo saben y les da igual, pero descubro que no no darian un carajo por ti -
- siempre lo olvido -
- no debes esperar nada de nadie, Al que no le ha quedado claro aún en este mundo a nadie le vas a importar, a cada cual le importa su propio bienestar y punto,debes recordar no confiar en nadie: estarás solo en todo lo que hagas siempre, estás tan solo, que incluso tu propia sombra te abandona en la oscuridad -
- Felicidades, ya tienes lo que querias, eres oficialmente un ermitaño-