Y entra el amor, flaco y mojao, como una raspa de pescao, como un beso puesto al trasluz, y de su mano llegas tú, con tu pelo como el betún, como un piropo bien tirao
Nuestros pies se mezclaron bajo las sábanas, como tentáculos rasgando las profundidades del océano, mi corazón late como un metrónomo, tez de nieve, nariz de zanahoria, perfilada, labios cereza, una bufanda cubre su delicado cuello, fría, haces a un lado su cabello el cual deja al descubierto tu garganta, me siento como Nosferatu, como Bram Stoker mientras escribe Drácula, sedientos de besos, de tinta y de sangre.
A lo lejos suena 'Modern Love' de Bowie pero en realidad parece tan lejano, porque lo único que escucho en realidad es su voz susurrar a mi oído, sabe todo acerca de mí y yo sé todo acerca de ella, mujer del rock and roll, mujer psicodélica, mujer Arcade, escarcha derritiéndose en mis brazos.
Sigo ausente, apenas si me doy cuenta que su silueta se hace cada vez más imperceptible, su voz pasa a ser pequeño murmullo que se reduce hasta desvanecerse y una vez más ella desaparece en medio de la oscuridad, todo queda en silencio, Björk ha reemplazado a David Bowie y entre música de Hendrix, Morrison Amy y Bon Scott intento ponerme de pie pero permanezco boca arriba, tumbado en la cama, buscando la forma de regresar a la realidad.
Veo borroso, no sé si es el alcohol que circula por mi organismo y engaña a mis sentidos o si es la luz del día que me enceguece con su fulgor desde que he sido abrigado por las alas del insomnio y el ocaso, pero cuando salgo a las calles, veo borroso y al verte, veo doble, en las aceras, en las paradas de autobús, en los semáforos y es tu ausencia que se ha hecho tan real que ahora yo soy la sombra y tú, de carne y hueso, aguardas por mi llegada, me atormentas, me sigues de cerca, robándome la existencia. Lo único peor que enamorase de una mujer cuyos ojos no te ven, es enamorarse de una mujer que ya está con alguien más, ambos escenarios, que a fin de cuentas vienen a ser lo mismo son catastróficos y dignos de convertirlos en poesía.
