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| Creature from the Black Lagoon - 1954 |
Entonces vienen los escalofríos,
el ardor en los ojos, el escozor en alguna parte del cuerpo que aún no logra
ubicar, el calor sube rápidamente a través
de su tez, lo siente, las manos apretadas, el sudor en las yemas de sus dedos, la respiración entrecortada, el dolor en las
sienes, el tiempo deteniéndose a su alrededor y esa horrible sensación de
sentirse como un pequeño insecto siendo observado bajo una lupa en un caluroso
día.
La incapacidad de conectar ideas,
como si alguien hubiera apagado el interruptor de su cabeza, apenas si distingue los colores y el
significado de las palabras, casi al borde de la dislexia, es lo que convierte a los soñadores en
víctimas de la realidad, desplazados por la crueldad del mundo que enseña sus fauces.
¿Sabes que es lo peor? Que no hay escape, no hay una forma de liberarse, no al menos de una forma convencional, no hay forma de salir con la frente en alto, es un mundo libre y puedes hacer lo que quieras, pero cuando se trata de una prisión no física, sino mental, nunca es sencillo, la sensación sigue ahí, la ansiedad, acechando, como una gravedad aumentada, presionando tu cuerpo contra el suelo, No quieres da tu brazo a torcer, pero es nadar contra la marea.
La frustración, el deseo de convertirse en un ser intangible, indeleble, invisible, lo han convertido en una nueva persona, como una versión bizarra de sí mismo, irritable, impaciente, holgazán, negligente, y más paranoico de lo habitual, el fulgor en sus ojos ha desaparecido y un vacío en sus pupilas carentes de fuego y emoción ha tomado el control, una mirada cansada, casi ausente, no sé pero siempre lo he dicho, los sucesos tristes alimentan la escritura.
¿Sabes que es lo peor? Que no hay escape, no hay una forma de liberarse, no al menos de una forma convencional, no hay forma de salir con la frente en alto, es un mundo libre y puedes hacer lo que quieras, pero cuando se trata de una prisión no física, sino mental, nunca es sencillo, la sensación sigue ahí, la ansiedad, acechando, como una gravedad aumentada, presionando tu cuerpo contra el suelo, No quieres da tu brazo a torcer, pero es nadar contra la marea.
La frustración, el deseo de convertirse en un ser intangible, indeleble, invisible, lo han convertido en una nueva persona, como una versión bizarra de sí mismo, irritable, impaciente, holgazán, negligente, y más paranoico de lo habitual, el fulgor en sus ojos ha desaparecido y un vacío en sus pupilas carentes de fuego y emoción ha tomado el control, una mirada cansada, casi ausente, no sé pero siempre lo he dicho, los sucesos tristes alimentan la escritura.
Y solo una bocanada de aire fresco y puro puede reconfortarme.

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