domingo, 3 de abril de 2016

¿Cómo saben las tortugas marinas que deben dirigirse al mar?



When I'm lyin' in my bed at night
I don't wanna grow up
Nothing ever seems to turn out right
I don't wanna grow up
How do you move in a world of fog that's
always changing things
Makes wish that I could be a dog
When I see the price that you pay
I don't wanna grow up
I don't ever want to be that way
I don't wanna grow up
Seems that folks turn into things
that they never want...


La hora más absurda del día, incluso de la semana, un domingo por la tarde, todo se vuelve lento y tedioso, como ser arrastrado por una poderosa ola, tal como hacen las tortugas marinas al nacer, los huevos, que han permanecido bajo la arena durante semanas, expuestos a toda clase de peligros, finalmente eclosionan y una vez, todos los recien nacidos han salido de sus cascarones emprenden la aventura, ¿Dónde iba? Ah sí, la ola,..sabes que te llevará de todas formas, hagas lo que hagas, así se viven las horas tediosas, como aquella época del colegio en la que sabías que debias pasar al frente del tablero pero no querías, que tarde o temprano el profesor pronunciaría tu nombre y bueno... debías enfrentarte lo que tuvieras que, estas son las horas muertas, y a pesar de que el tiempo parezca transcurrir lentamente, el reloj mueve sus manecillas a toda velocidad, y no hay nada que pueda evitar eso, ni la oscuridad de tu habitación, ni la soledad de tu casa, ni lo que te propongas a hacer para evitar que el día termine, es una sensación sofocante, de la que no puedes escapar.

Envidio a las tortugas por tal razón, tienen un caparazón, un caparazón en el que se pueden ocultar, esconder del mundo y sus peligros, y aguardar hasta que la amenaza pase, para luego seguir su recorrido, cómo quisiera un caparazón, no sé en que sentido tomarlo si metafórico o literal, tampoco quisiera ser el Gregorio Samsa de las tortugas, pero a veces, el mundo puede ser el lugar más despiadado y tener un caparazón en el siglo XXI parece una idea muy lógica. 

¿Le temes al mañana? No no le temes, y sin embargo vives en una eterna paranoia, ¿A dónde fueron esos días de tranquilidad? días en los que podía leer H.G Wells tranquilamente recostado en mi cama, los domingos de películas y pancakes, las tardes de televisión, la música y los amplificadores, las tertulias de cine, las arquitecturas, invenciones, sueños e historias que desafiaban a la realidad, las maratones matutinas en el campo, los lapsos de escritura para desaparecer del mundo por unos instantes? ¿Dónde quedaron? creo que están enterrados en el ayer, de todas formas ni el ayer ni el mañana existen, la eternidad es el ahora, se trata de un vacío, no existe un evento o acontecimiento que te motive para que llegue el amanecer del siguiente día, ¿Existen personas? ¿Existen lugares? ¿Existe el tiempo? quiero creer que si y que no serán solo son un catalizador temporal y que luego, cuando reacciones te encuentres nuevamente en la puerta de tu casa, cruzando la calle, rodeado de extraños en un bus o sentado frente a un computador, no hay nada que pueda contrarrestar ese efecto, no hay momentos de paz,  no hay quietud,  ni música que llene ese vacío, solo ese triste jazz que ahora escucho y que por razones ajenas a mí, únicamente puede escuchar en fragmentos del día.  La cotidianidad quiere enloquecerme. 

Al demonio Tom Waits, todos sabemos que la versión  de los Ramones siempre fue mejor y por primera vez comprendo la canción en su totalidad en el sentido más literal.



He leído sobre el fenómeno, las manadas de leones expulsan a los machos cuando alcanzan cierta edad, son condenados a vagar solos a través de la sabana africana, de igual forma lo hacen los elefantes, las madres de los leopardos permanecen únicamente un par de años junto a sus crías para luego cada uno continuar su camino y vivir vidas solitarias, es el ciclo de la vida, ¿Cómo saben las tortugas marinas que deben dirigirse al mar? ¿Llegan a conocer a sus padres alguna vez? ¿Algún animal ha llegado a sentir la soledad o acaso viven únicamente por instinto?. ¿Cómo lo saben? ¿Cómo saben que sobrevivirán? ...creo conocer la respuesta, no lo saben, simplemente confían en llegar a su destino, atravesar el océano y llegar a la misma playa en la que nacieron y repetir el proceso, es un misterio fascinante, dejarse llevar por el agua, y hacer su vida de tal forma, sin una convicción, sin la seguridad de algo, no es como si las tortugas entendieran de esas sensaciones, pero admiro su valor al dejarse llevar por el oleaje, como me dijo alguna vez alguien: no saber es el misterio de la vida. 

Me gustaría creer que soy una tortuga marina.

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