jueves, 21 de abril de 2016

Lugares #2 La Luna, el espacio y sus confines


Últimamente he tenido el deseo de salir de viaje, de tomar los ahorros que tengo destinados para fines académicos y emprender una aventura, de tomar una mochila y dejar todo atrás, pero, cuando lo pienso creo que ningún lugar, al menos en este planeta ofrece la tranquilidad e independencia necesaria de la sociedad, es una simple sospecha, no una afirmación, dado que no conozco ni una tercera parte del planeta y mucho menos la he visitado, pero para ir a la fija, la luna es otro de esos lugares que aunque sé que solo puedo visitar en sueños, no deja de ser atractiva.

Atractiva por el simple hecho de que es un lugar que no ha sido conquistado por el hombre, tal como las profundidades del océano, aunque creo que ese es otro lugar que merece una entrada aparte,

Llámenme anti patriota, inhumano, pero ¿Es posible luchar por un mundo que no quiere ser salvado? No, este planeta se está yendo al carajo y todos lo sabemos, como cuando el Titanic golpeó al iceberg, en el fondo, todos sabían que estaba condenado a hundirse,  

La historia vuelve una vez más a Tintin, mi compañero de aventuras durante mi infancia, lo conocí por primera vez por allá en 2005 cuando yo tenía 11 años, pidieron a cada alumno comprar un libro de Tintín, había un gran catálogo de dónde escoger, Marruecos, Sidney, El Tibet son solo algunos de los sitios que aguardan por ser descubiertos, además dejan la puerta abierta a descubrir más tierras, sin embargo, a la hora de escoger uno de los cerca de 24 libros que podía elegir, escogí el único que no era de este planeta: Tintín Aterrizaje en la Luna, 

La historia ofrecía algo diferente a los demás libros y quizá por esa razón me llamó la atención más que los otros 23 títulos de la colección, es extraño, pero de los casi cuarenta alumnos que habían en la clase, fui el único en escoger ese título, algún subnormal escogió el tomo anterior: Tintín: Objetivo La Luna, ¿Por qué subnormal? ¿Qué gracia tiene comprar un preludio al viaje? el mismo título infiere que aún no llegan a la luna, es aburrido de por sí, pero en fin, fue su dinero no el mío, o bueno el de sus padres.

Tampoco fue coincidencia que en el 2005 llegara por primera vez a mí la saga de Star Wars, claro que tendría que crear toda una entrada entera para hablar de Star Wars, sin embargo sus viajes en el espacio aumentaban más imaginación, los diseños de las naves, las razas extrañas que convivían en aquel universo. ¡Oh, otra vez por las ramas! 

Volviendo a la historia mi siguiente encuentro con el espacio sería de la mano de Julio Verne ¡Oh glorioso Verne! le debo tanto, un par de años más tarde, atraído por la trama que había visto en Tintín, sumado a mi extraña y curiosa manía de visitar las bibliotecas de mi familia, encontré dos libros juntos de una antigua colección: uno era Tarzán de Edgar Rice Burroughs, el otro era De la Tierra a la Luna de Julio Verne, una historia publicada en 1865, casi 100 años antes de que un hombre pudiera pisar la luna, era un libro fascinante, pero sobretodo era un libro científico, Verne explicaba con exactitud cada una de las ciencias necesarias para emprender esta complicada tarea, recuerdo que tras leer ese libro y con mis antiguos bloques Lego construía toda clase de cohetes, con astronautas ansiosos de aventuras y modelos de cohetes similares a los que describían en este libro.

Cuando uno lo piensa con cabeza fría y después de ver películas como Interstellar, The Martian, Gravity, Planeta Rojo o Apollo 13, se da cuenta de que el espacio es un lugar hostil, silencioso, inerte, sin aire, sin agua, carente de vida e infinito hasta la soledad, lo cual lo hace aún más enigmático ¿Hasta dónde podremos viajar? ¿Qué tan lejos puede llegar una persona y de qué forma puede hacerselo saber a la Tierra? ¿Qué hay más allá? ¿Cómo es el interior de un hoyo negro? El espacio es un lugar misterioso que ofrece más preguntas que respuestas ¿ Existe un hombre capaz de lanzarse a lo desconocido y emprender un viaje sin regreso para documentar lo que ve y que solo hasta años después que la tecnología lo permita se puedan descubrir y recuperar sus hallazgos?. 

Creo que el cine en gran medida nutrió esa fascinación, no solo por esas películas que ya nombré antes, la ficción tuvo mucho que ver, El Planeta de los Simios, 2001, Odisea en el Espacio y Alien: El Octavo Pasajero  nos mostraban otros mundos más allá de nuestra comprensión y que sin embargo era una invitación a la aventura. 


Cuando se habla del espacio también hay que hablar de Star Trek, sin embargo, no, no soy una  persona seguidora de esa serie, quizá lo haga, quizá la vea en un futuro, después de todo soy un seguidor de las series vintage, pero no, siempre estuve atado al espacio por razones más reales, siempre me fascinó ese misterioso lugar al que elevamos la mirada en búsqueda de respuestas.

No voy a entrar en un debate, que si en realidad el hombre ya pisó la luna no lo sabemos, si el alunizaje se hubiera filmado en esta época lo dudaría, pero me gusta la versión de que Neil Armstrong, Michael Collins y Buzz Aldrin en realidad si pisaron la luna y la exploraron, me gusta esa versión de la historia en que la ciencia ficción puede convertirse en realidad. 

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