El mundo podía ser diferente, aún creía en esa idea, aún era joven y creía que el mundo era un lugar posible de cambiar, esa fe a la
que se aferra la juventud, porque temía que si dejaba de creer, simplemente sabría que había crecido, no era una persona extraña, solía subir al transporte público para leer recostado en una de las barandas del bus, cuando no tenía un libro solía jugar con sus dedos y tocar bajos, guitarras y baterías imaginarias, le gustaba colocarse en las mañanas, antes de salir, una pequeña bandita de esparadrapo en la mejilla, al principio por una herida, luego lo convirtió en una especie de hábito, le recordaba las cicatrices que permanecen y están bajo nuestra piel, las más profundas.
Le gustaba llevar mezcladores del café en la boca, incluso si no había bebido café ese día, había dos opciones, o lo hacían ver como un idiota o como una especie de Clint Eastwood citadino, le gustaba inclinarse por la segunda opción.
Era supersticioso, tanto que cargaba dos pares de audífonos, por si los que usaba normalmente se dañaban y lo dejaban abandonado, vestía a menudo camisas de mangas blancas, y encima una camiseta de cualquier color, parecía una caricatura en sí, solía hacer comentarios con ciertas referencias culturales que solo pocos entendían, quienes no, se quedaban mirándolo, "Eres raro" solían decir, pero no, no era una persona extraña.
Sabía que tenía problemas de circulación, o quizá de calorías, sus manos estaban frías mientras hacía calor y cuando hacía mucho frío sus manos permanecían calientes, no le gustaba el queso ni por ende la pizza, no era una persona extraña.

Le gustaba caminar largas distancias sin razón aparente, porque sí, y cuando se daba cuenta había recorrido varios kilómetros sin darse cuenta y sin un propósito o destino determinado, no le molestaba en absoluto. Se ponía rojo ante cualquier situación, no podía controlarlo.
Habían muchas cosas que le molestaban, las personas que caminaban lento en la calle, las que lo interrumpían al hablar, la televisión basura, los discursos del Senado, los militares y sus aires de grandeza, ahora que lo analizaba, le molestaban las instituciones, la iglesia y los centros de educación tampoco contaban con su voto de confianza.
Había muchas cosas que no comprendía, no sabía mucho de direcciones, no sabía mucho de licores, ni de autos, ni de bares ni resutaurantes lujosos, ni de muchas cosas que eran comunes en ese mundo al que ahora pertenecía. Era difícil encontrar personas con las que hablar., recibía constantes invitaciones para beber junto a sus amigos, había aceptado un par de veces tampoco era un mojigato, lo importante más allá del licor era compartir con sus amigos, al principio cuando aceptó las invitaciones no solía tomar más de una cerveza, con una bastaba, lo reconfortaba lo suficiente, era refrescante y era justo la clase de bebida que necesitaba en ciertos momentos de su vida, pero simplemente no lograba entender el encanto y la atracción que generaba el licor sobre los demás, con el tiempo también lo vivió, pero siguió sin comprenderlo, todos andan alardeando de las resacas a las que habían llegado, de las borracheras y de los momentos de euforia a los que llegan cuando están ebrios, expertos catadores solo por haber mezclado una serie de licores, la sensación como una patada en el estomago
Había muchas cosas que no comprendía, no sabía mucho de direcciones, no sabía mucho de licores, ni de autos, ni de bares ni resutaurantes lujosos, ni de muchas cosas que eran comunes en ese mundo al que ahora pertenecía. Era difícil encontrar personas con las que hablar., recibía constantes invitaciones para beber junto a sus amigos, había aceptado un par de veces tampoco era un mojigato, lo importante más allá del licor era compartir con sus amigos, al principio cuando aceptó las invitaciones no solía tomar más de una cerveza, con una bastaba, lo reconfortaba lo suficiente, era refrescante y era justo la clase de bebida que necesitaba en ciertos momentos de su vida, pero simplemente no lograba entender el encanto y la atracción que generaba el licor sobre los demás, con el tiempo también lo vivió, pero siguió sin comprenderlo, todos andan alardeando de las resacas a las que habían llegado, de las borracheras y de los momentos de euforia a los que llegan cuando están ebrios, expertos catadores solo por haber mezclado una serie de licores, la sensación como una patada en el estomago
Solía pensar que en cualquier momento su piel se tornaría verde o azul, porque en definitiva un ser de este planeta no podía ser así, era frío, casi al borde de insensible, difícil de sorprender, como una estatua y su expresión fija, por primera vez en muchos años, no dormía o al menos no como debería, porque a pesar de no dormir lo suficiente, casi nunca se sentía cansado, ahora no era cuestión de no dormir lo suficiente, si dormía el día siguiente llegaría más rápido, simplemente las noches eran tan cortas como sus ganas de salir de su casa y enfrentarse a la realidad, no se trataba de temor, no se trataba de pereza, era una especie de repudio por todo lo que hubiera más allá de las cuatro paredes que lo rodeaban, prefería la oscuridad y los lugares tranquilos
Sin embargo al final recordaba que era una persona única, nadie hablaba, pensaba o veía como él, nadie tenía sus manos, nadie veía las cosas desde su perspectiva, nadie tenía su alma ni su corazón y que por tanto nadie podía cumplir el propósito para la que había sido preparado.

Hola ¿cómo va todo? Al igual que el año pasado, ahora estoy promocionando mi nuevo cómic, como puedes ver aquí:
ResponderEliminarhttp://artbyarion.blogspot.com/2016/03/buy-dawn-of-undead-now-and-win-marvel.html
Me encantaría que pudieras ayudarme a compartir el link con tus lectores, y si te animas a escribir un post sobre mi proyecto te lo agradecería muchísimo.
Saludos.