viernes, 27 de noviembre de 2015

State of Love and Trust



Durante los últimos días se ha vuelto una costumbre ver llover en la capital colombiana, esa era la predicción que muchos esperaban la tarde del pasado 25 de noviembre: una típica tarde de lluvia en Bogotá, pero desde las primeras horas de la mañana el cielo amaneció despejado y las nubes parecían más lejanas que de costumbre. El tiempo seco se mantuvo y el sol brilló hasta el ocaso, el momento esperado por miles de personas que esperaban ver a la banda de grunge, Pearl Jam.

Los típicos vendedores de mercancía del concierto van de un lado a otro, es probable que ni siquiera supieran una canción de la banda, y sin embargo permanecían inamovibles frente a las puertas del parque Simón Bolivar, su negocio es simple,  estampar y difundir sus productos para al final del día obtener una buena ganancia.

Por otro lado están los que le hablan al oído a los asistentes "compro y vendo boletas", "¿quiere boleta preferencial o especial?", sus susurros se unen a los gritos de los comerciantes ofreciendo agua y cerveza minutos antes de ingresar al lugar del concierto.

La fila avanza con rapidez a diferencia de otros conciertos ofrecidos en la capital, todos avanzan emocionados pasan los cinturones de seguridad y poco a poco toman su lugar frente al escenario.

La tarde caía y el panorama no era muy alentador, a pesar de que habían numerosas personas era evidente que el lugar no se iba a llenar en su totalidad.

La banda colombiana de rock The Hall Effect fue la encargada de animar la tarde mientras  quienes llegaban poco a poco formaban una pequeña masa alrededor de la tarima. Al principio el público fue frío, indiferente, como si ya estuviesen acostumbrados a ver a la banda colombiana, porque en realidad, es el deseo de los asistentes, que las bandas previas al espectáculo mayor hagan su trabajo rápidamente y den paso a la agrupación más importante.

A pesar de eso, The Hall Effect logró cautivar al público. Poco a poco la gente comenzó a aplaudir y a unirse a la desconocida fuerza que se comenzaba a generar entre los espectadores.

Finalmente la noche cayó, tras el paso de la banda colombiana, la agrupación musical originaria de Texas, Spoon, con una mezcla de indie y post punk revival preparó a las personas para el espectáculo mayor, la banda texana cumplió y además de darse a conocer seguramente dejo a más de uno con ganas de escuchar más de su hasta el momento para la mayoría del público, desconocida música. 

8:30 de la noche, después de numerosas pruebas de iluminación y sonido, las luces se apagaron y uno a uno los integrantes de Pearl Jam subieron al escenario, con la misma actitud de aquella década de los 90 que los vio consolidarse como una de las bandas insignias del grunge.

El riff de 'Pendulum', una de las canciones de su más reciente álbum, Lighting Bolt fue el encargado de inagurar la presentación, pero fuen finalmente 'Do the evolution' una de sus canciones más salvajes la que invitó al público a saltar y corear su canción " yeah it's evolution baby" gritaban todos mientras Mike McCready, guitarrista de la banda comenzaba a dar luces de lo que sería su espectáculo musical.

Tras la canción, Eddie Vedder, líder y cantante de la agrupación, se dirigió al público, un forzoso, pero enérgico discurso en español dejó claro que para tanto Vedder para la banda era importante tener una interacción con su público, "Estamos perdiendo la virginidad con Colombia" gritó antes de continuar con el show. 

Las palabras de Vedder llegaron al alma, al igual que sus canciones, es como cuando decides que alguien te cae bien solo con conocerlo así es Eddie Vedder, “Es increíble, nos divide el escenario, pero nos une la tierra que pisamos”, ustedes hacen temblar la tierra”, palabras simples pero humildes y nobles, dignas de uno de los padres del grunge.

Fue un repertorio completo, 'Animal. 'Corduroy', 'I am Mine' 'Wishlist' se encargaron de calentar los motores para el clásico 'Evenflow' canción que despertó en todos cierta emotividad, acompañada de la vibrante voz de Vedder. ‘State of Love and Trust’ fue la firma que demostró que tocarían cada uno de sus clásicos, comparando el setlist de Colombia con el de otros países que ha visitado en su gira por Latnioamérica, es probable que el de aquí sea el más completo.

Otros éxitos como 'Daughter', 'Jeremy', 'Porch'  y  ‘Given To Fly’   estuvieron acompañados de versiones de 'Mother' de Pink Floyd y Rockin' in the Free World' de Neil Young.

Sus canciones tienen un sello personal como marcar una res, cierta emotividad ‘Unthought Known’  'Alive' y ' Better Man' son algunos de estos ejemplos, son canciones que emulan el poder respirar con libertad y sentirse satisfecho consigo mismo.

Es difícil describir la sensación que producía cada canción, porque la canción era más que la misma, era como si la banda tratase de dar un 200% de su potencial, Mientras Ament y McCready se divertían tocando juntos, como si se tratase de un juego de niños tocar de tal forma, cada solo era más extenso y enérgico que el anterior, cada nota del bajo se hacía más fuerte, por supuesto, que Eddie Vedder  está lejos de ser aquel joven de hace años, aquel joven que se viste con una camisa a cuadros o con un buzo cualquiera,  saltaba de aquella forma tan familiar que lo hizo popular en los 90, ponía la capota de su buzo sobre su cabeza, giraba sobre sí mismo, pateó el micrófono, en pocas palabras tocaron con el corazón, con la chispa que muchos músicos van perdiendo a lo largo de su carrera, pues buenas noticias, Pearl Jam aún tiene ese fulgor en sus ojos.


La presentación dio tiempo para todo, además de la descarga de poder y distorsión, un emotivo acústico que incluyó un solo de armónica de Eddie Vedder, la banda de Seattle también hizo, un homenaje a la mujer en el Día internacional Contra la Violencia de Género exaltando el movimiento social  y la paz  "Seamos el cambio en el mundo", expresó Eddie Vedder, quien mientras sostenía una bandera de Colombia se declaró, sorprendido con la bienvenida que los colombianos le habían dado a la agrupación que pasaba por primera vez por Colombia. 

Su concierto fue una amalgama de energía y sentimiento en sus canciones, una deslumbrante actuación individual de cada uno de sus integrantes, Eddie Vedder saltaba y corría de un lado a otro, Mike McCready tocaba complicados solos y jams en la guitarra que a la vista parecían de una mínima dificultad, pero al oído eran una oda al rock n roll, se acercaba a sus seguidores y los señalaba Hey tú sí, estoy tocando para ti, Jeff Ament cambiaba de bajo con cada canción llegando incluso a tocar el violonchelo, desde su batería, como un vigía que observa el panorama, Matt Cameron tocaba a gran velocidad mientras que en la otra esquina, con un perfil más bajo pero no menos significativo, el guitarrista Stone Gossard complementaba los ritmos de guitarra de Vedder y McCready. 

Con 'Yellow Ledbetter' la banda se despidió dejando a su público satisfecho, nadie gritó el tradicional ¡Otra Otra! No, fue como cuando comes tanto que sacias tu apetito, estás satisfecho y lleno por dentro, Pearl Jam hizo una venia ante el público y se despidió agradecido, las luces se apagaron y todo fue silencio.


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