martes, 19 de enero de 2016

Miss Atomic Bomb

La escena parecía sacada de The Graduate, un carro en medio de la noche aparcado en alguna calle de la ciudad, un desilusionado universitario y la chica ideal a su lado, un Alfa Romeo y una confesión no muy ortodoxa, la música de Radiohead sonaba, lo recuerda, aunque le hubiera gustado que sonara algo más acorde con la trama, Simon and Garfunkel estaría bien para empezar.



Ajenos al mundo, el tiempo pareció detenerse y por unas horas que pasaron como minutos, todo se sintió bien, en orden, en su lugar, todo había sido muy real, de eso estaba seguro, el futuro estaba abierto y las cartas puestas sobre la mesa. 


Las noches siempre han sido más amables, el aire fresco golpea su cara y renueva sus pulmones, la brisa se siente bien, esperanzado avanza en medio de la oscuridad.



Sin embargo la luz del día es más agreste, parece que el único lugar dispuesto a recibir a una persona sin procedencia es la esquina de una calle cualquiera, lo suficientemente lejos para evitar encuentros bochornosos, evita las multitudes y se desliza entre las personas hasta encontrarse sentado en el asfalto. 



Se sorprende de lo aislado que se ha convertido y de lo lejos que deseaba estar de las personas, no imagina a nadie más que salga a escribir tirado en la calle a la hora del almuerzo. 



Notó su ausencia tan solo con echar un vistazo, desde el momento en que llegó a la estancia, una pequeña duda lo invadió, como la certeza de que algo no estuviera bien, las cosas no estaban en orden, la imaginó sentada en algún lujoso restaurante mientras ve pasar por el otro lado de la vitrina a un ermitaño sin destino, un hombre que se dirige a escribir en su vieja agenda toda clase de historias y que ignora que ella lo observa pasar, mientras un individuo a su lado pide la cuenta.




Tras hacer un par de anotaciones y de disfrutar de la soledad del momento, decide retomar su camino, por alguna razón se siente vacío, como una estación de radio que no logra ser sintonizada en una frecuencia específica Can you hear me major Tom/ Hello Darkness My old friend/ 
But I'm standing here and you're too late/ She was holding hands with Trevor.



De pronto y como si lo que estuviera pensando lo plasmara en la realidad algún escritor omnipresente, un nudo en la garganta lo invade, se detiene, frena en seco, un asalto al corazón, lo que más temía que podía suceder acaba de suceder, y tal como ser golpeado por una locomotora en movimiento así lo recibió esa imagen,  acto seguido, fingir indiferencia y una aparente e inesperada ceguera.


                   Ella había tomado una decisión y no lo incluía en sus planes.



https://www.youtube.com/watch?v=sBzrzS1Ag_g

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