lunes, 28 de marzo de 2022

Woody



Y de la nada te arrojan al suelo y Andy juega con nuevos juguetes mientras permaneces inmóvil pero con la mirada pasmada, intentando comprender lo que pasa.  Soy una mezcla del Woody que ama a Andy, el Buzz que debe ser racional, la Jessie que ya sabía lo que se sentía el ser abandonado y se pone triste de saber que pasaría de nuevo y el señor Cara de Papa escéptico. Todos saben que así son las cosas, pero de la nada ponen un plan en marcha contra toda cordura para que Andy busque su celular en el baúl y se acuerde de ellos y Rex se pone feliz porque Andy lo volvió a tocar....

Dos personas viviendo dos realidades de un mismo momento, en la mía aguardo un poco más para poder decir lo que pienso  y siento; sin saber que tan mal está todo afuera o qué tanto dolor ha causado mi aislamiento. El no serle auténtico a mi corazón ha consumido mi vida y su vida, nadie lo entendería, no para este momento, cómo explicar que he sentido tantas cosas por tanto tiempo y preferí guardarlas esperando un momento que pensaba estaba escrito, pensaba que había un acuerdo implícito entre los dos de que solo queríamos estar con el otro.  

Despierto muy temprano en la mañana y existen tres segundos de no existencia en los que no sé quién soy ni dónde he amanecido, antes de volver a mi cuerpo y a mi mente y darme cuenta lo mal que está todo en este momento. Que su ausencia me consume y el vacío en mi pecho crece, igual que en las noches cuando no hay mensajes suyos y prefiero alejarme del celular, me alejo de las luces y procuro alejarme de mi mente, pero al final, siempre mi último pensamiento eres tú.  ¿Qué piensas antes de dormir y al despertar?

Deambulo triste por los callejones de mi memoria y rebusco los momentos en los que éramos felices y rebusco en los momentos en los que pude salvar todo y no lo hice, por ignorancia, por falta de iniciativa o porque simplemente pensé que llegaría un mejor momento.  Saber que con un simple, "espérame un poco más", "eres la mujer con la que quiero estar" "o un te amo" en el momento correcto, podría habernos salvado,  y elegir no hacerlo por miedo a fallar me pesa como un costal de piedras. Aún no entiendo cómo pudo pasar tanto tiempo y que ante mis ojos todo siguiera de la misma forma.

He dormido en campamentos guerrilleros, he estrechado la mano a de jefes del paramilitarismo, he recorrido sendas oscuras solo en la madrugada y nadado entre medusas. confrontado a alguno que otro ladrón, pero el miedo de perder a la persona que amas es verdaderamente el que te paraliza el que te nubla la mirada. No quiero jugar con nadie y si así lo has sentido resultado de mi indecisión, quisiera si te vuelvo a ver poderte pedirte perdón, 

Pienso en las cosas tristes que haremos para llenar el vacío y no son pensamientos agradables, no aportan nada en la cabeza y solo me hunden más en lo que es suposición y no realidad. Me consume la mente, cuándo fue el momento en que viste otros ojos y no los míos, los que permanecían cerrados pero seguían tu voz a donde fuera, ¿en qué momento de una noche de marzo, sus labios tocaron otros sin remordimiento mientras los míos aguardaban para besar los suyos? ¿en qué momento me convertí en una especie de jaula, una persona que no quieren ver, ni escuchar, ni amar, porque solo pueden producir tristeza? No saben la tristeza que produce ser el motivo de la tristeza y más en la persona que amas. 

Duele saber que al final de día, pudiendo estar conmigo en este momento decides no hacerlo y no solo eso, poner a otra persona a que ocupe un lugar que pensaba ayer, estaría yo. ¿Te hace reír como yo? ¿Tiene tantas anécdotas por contarte? ¿Te lleva a recorrer el universo de lo infinito como lo hacíamos los dos en nuestras conversaciones?   Quisiera transmitir la calma y paz que te di en el pasado, pero simplemente no es el día, y no lo entiendo, si el miedo vence, ya sabemos lo que sucederá. Solo sé que lo que se siente ser reemplazado no lo deseo a nadie, no así. 

Hoy me siento insuficiente, frustrado, rechazado y atrapado en un limbo, puedo entender cómo te sentiste, pero en mi mente no cruzó la idea de estar con alguien más y eso me rompe mi corazón. No sé si alguien había sentido hacía mí rencor por mis acciones o inacciones antes, supongo que sí, pero verlo desatado en la realidad es doloroso. Es doloroso planear algo junto a alguien y que al final no seas tú quien sostiene su mano, es doloroso perder tu música, TU PUTA MÚSICA y perder tu norte. Es doloroso ver a la mujer que amas con alguien más en un mismo espacio y que sepas que estás ahí y que no le importe, es doloroso saber que lo hizo sabiendo que podría tener un efecto peor en un vínculo que creía especial.

¿Por qué no puedo hacer sonreír tu corazón? ¿Por qué no me dejas siquiera intentarlo? Aún no comprendo cómo pasamos de hablar todos los días a que un día dejaras de escribir, y ya no vieras en mí lo que yo he visto en ti todo este tiempo y que ha crecido en silencio. Eddie Vedder grita desesperado "But why why why can't it be oh can't it be mine?" mientras Brandon dice "now I'll hold on to hope to have you back again".

Me cuesta saber qué de lo que me dijo las últimas semanas fue real y qué no, me cuesta saber si me quiere en el fondo o si tal como la expresado y demostrado con sus actos, ya no le importo y solo me sigo engañando. Seguramente todos estos pensamientos pasaron por su cabeza algunos meses atrás. Hoy siento el dolor que ella sintió, sumado al que es adicional de esta situación. Hoy piensas en ti como dos personas y yo pienso en mí como dos personas también, y la de hoy, la que llegó para asegurarse que todo está bien, le canta a la tuya, diciéndole que soy la persona que quiere estar contigo, y que espera que en el fondo también lo sientas. Te espero, te espero como lo hiciste tú, te espero porque vales toda la pena del mundo, porque te quiero, aquí conmigo. 

 



sábado, 26 de marzo de 2022

Velitas en marzo



No sé si soy víctima de la nostalgia como siempre, sin embargo, hay algo al final del día que me empuja siempre hacia ti, son las memorias, son los sueños, son las horas, es la llama que miro danzar en la velita que tengo en mis manos. 

Quiero volver al día en que nos conocimos y sentir el pasto bajo nuestros dedos y sentir el frío sobre mi nariz de aquella tarde y noche que pasamos huyendo del frío escuchándonos hablar y volver a esa primer abrazo que nos dimos frente al centro comercial al conocernos y comer gomitas a tu lado y  volver al día en que hablamos y caminamos por horas sin parar, descubriéndonos y al despertar del día siguiente y saber que vivías, que eras real, que estabas cerca  que incluso nos podríamos  ver al día siguiente. 

¿Ya es tarde? ¿Ya fue tarde? 

Los sueños tienen mucho poder sobre mí y al despertar y al recordar que ya no estás aquí, yo no puedo deshacer el pasado, ni puedo borrar los errores que he cometido, solo puedo decirte que aquí ahora, en este momento de espacio y tiempo, mi corazón es tuyo. 

Quiero ser valiente, por todo el tiempo que me dejé vencer del miedo, ese miedo estúpido que me negó un futuro, pero temo que aceptemos que a veces el destino de las almas gemelas no es estar juntas sino vagar errantes buscando aquello que encontraron y perdieron, miedo de perder mi corazón de nuevo. 

Hoy, no puedo evitar estar triste, esta tristeza no la sentía hace mucho, es una profunda tristeza y recuerdo los momentos en los que la he sentido. Donde estés mi mente viaja a donde estés, a pensarte, a imaginarte. Una de las nuevas series de Marvel, narran la historia del Doctor Strange, quien tiene el poder de manipular el tiempo y lo usa para salvar a su amor, el cual, no importa lo que haga siempre muere de alguna forma. Así me siento en este momento, como si tratando de detener el destino, yo mismo fuera el causante de lo que intento detener o de lo que temo suceda. 

Tú y yo nos comunicamos en un lenguaje donde no es necesario hablar, a la distancia, en silencio, a tientas en la oscuridad, las palabras sobra cuando algo dentro te dice que la vida no será la misma sin esa persona, es un lenguaje de la piel, un lenguaje de la memoria, de los ojos en los que me pierdo.

Cada año desde que comencé a salir con personas, siempre pedía porque me iluminara a alguien con quien pudiera ser feliz, pasaban los años y no pasaba nada… y entonces te conocí y en mis volátiles fantasías, en esa persona que conociste, ya se fabricaban sueños incluso si algunos míos seguían rotos, pero con el tiempo se nutrieron y se convirtieron en conciertos, en vacaciones, en cumpleaños y en días cotidianos, en no solo una sino muchas navidades, en los que destapábamos regalos, pero la noche de velitas era quizá la más bonita, imaginaba tu rostro iluminado por la velita, cantando algún villancico con tu voz, qué sé yo, es increíble todo lo que uno puede soñar en cinco segundos.

Desearía todo hubiera pasado de una forma diferente, alertar a mi yo del pasado y decirle que actuara con más celeridad, que fuera más atento, que no te dejara desfallecer, pero me siento en Interestellar gritándole a un yo que no puede escuchar en ese momento y hoy que soy yo, la persona que siempre he debido ser, no sé que debe pasar. 

Las suposiciones nos empujaron a este abismo, con seguridad más las mías. Sabes que siempre me esforcé por estar en mi mejor versión, muchas veces inerte, otras ausente, pero siempre enfocado en ello y al final, al conseguirlo, todo había cambiado. 

Contigo comparto mi pasado y parte de mi futuro, desde mi lado más idealista, pero dejé escapar mi presente y nada me destruye más. Compartimos la idea tonta de haber tenido todo en nuestras manos y perderlo con el pasar de los días. Lo más doloroso es que aunque lo digas, no se si aún compartas la idea de que, como soñadores que somos aún creemos que un buen día llegará y juntos iniciaremos de cero, como si el tiempo y las lágrimas no contaran y solo nuestras sonrisas contaran como recuerdos, o al menos ese es mi sueño más profundo el que llega a veces en las noches, sin embargo, soy paciente.

Hoy prendí una pequeña velita, una de ellas por ti, por nosotros, por ti: para que sanes, para que estés bien, para que no sufras ni llores más y ojalá veas en mí a la persona que alguna vez viste. Otra por mí para dejar de sentir este vacío en el pecho, para dejar de sentirme incompleto, para sanar, para dejar de sentir ese miedo que quiere volver a sujetarme y del que huyo desde entonces, ruego para aceptar las cosas como son y tener la capacidad de distinguir entre las cosas que puedo cambiar y las que no, para aceptar la realidad, la última también la prendí, porque de alguna forma podamos volver a estar juntos. Eres la vida. 

Te amo y te pido perdón

domingo, 28 de noviembre de 2021

Suzy, delirio



"Sin embargo, algo también sucedió, que no lo hicimos a propósito. Cuando nos conocimos mutuamente, algo nos pasó".

Atascado en la calle, v
oy a escribir una de esas historias, sobre una de esas mujeres que llegan en sueños y que luego se desvanecen mientras a la memoria llega ese balde de agua fría que nos recuerda quiénes somos. Lo he decidido, es una convicción, la sensación no es nueva, pero sin embargo me resulta tan lejana que es como si la redescubriera, es esa sed de nuevo, un pensamiento que acecha mi mente,  que me impide retroceder,
 

Como el jugador que sigue un presentimiento, si se trata de jugadores, Dostoievski describe la sensación de apostarle a todo incluso si no existe una certeza.

 "Sí, a veces la idea más delirante, la que parece más imposible, se le clava a uno en la cabeza con tal fuerza que acaba por juzgarla realizable... Más aún, si esa idea va unida a un deseo fuerte y apasionado acaba uno por considerarla a veces como algo fatal, necesario, predestinado, como algo que es imposible que no sea, que no ocurra. Quizá haya en ello más: una cierta combinación de presentimientos, un cierto esfuerzo inhabitual de la voluntad, un autoenvenenamiento de la propia fantasía, o quizá otra cosa... no sé". 

La otra cosa, hace referencia a un terco pensamiento irracional que se alimenta de su propia insensatez y todo lo juzga posible. Huesos, tejidos, delicadas venas, músculos y fina piel, ya mi mente comienza a dibujarla, no es muy alta, en realidad es una chica normal, usa anteojos pero creo que prefiere quitárselos cuando le toman una fotografía, sus ojos son castaños pero con una especie de esfera extraña que rodea su pupila, sus labios son de un rojo intenso, no de color sino a la hora de besar y sus mejillas permanecen rosadas ante su piel que aunque toca la luz del sol, permanece blanca como la nieve.  

 


Suele llevar su cabello suelto, otras con alguna cola de caballo, alguna vez creí verla decorar su cabello con una trenza, la llamaré Suzy porque me recuerda un personaje enigmático de una película, Suzy gusta de beber café y probar nueva comida, Suzy escucha música de Mongolia con instrumentos mongoles y me parece que es la persona más interesante que pueda conocer. 

Suzy se viste bien y se expresa bien al hablar, le confiaría mi vida, porque a eso se dedica, Suzy salva vidas y ha salvado la mía más de una ocasión, ella no lo sabe pero así es, o quizá si lo sepa, pero nunca se lo he dicho, no soy bueno expresando lo que siento verbalmente, no soy elocuente, ni racional, no si me dominan los nervios y las emociones, pero no sé si eres consciente del poder que tienes sobre mí, eres una persona que con un beso me hace volar por los confines del espacio, pero que con una palabra puedes salvar o destruir mi realidad. Tienes tal poder sobre mí, no lo puedo explicar, pero es así, con una palabra tienes el poder cambiar todo entorno a mí.

 Suzy escucha con atención lo que tengo por decir y puedo ver en sus ojos cómo me quiere, nunca dejes de mirarme con esos ojos Suzy porque deseo verlos siempre. 

Suzy es una chica normal y sin embargo tiene un sentido del humor hilarante que la hace verdaderamente atractiva, es una chica normal pero lo que la hace verdaderamente especial es que elija estar conmigo, incluso si yo aún no estoy listo. 

 

Siento que la conozco desde siempre y sin embargo resulta todo un enigma, un atardecer de esos que me gustan ver en los que las nubes de su pelo parecen pequeños incendios. Al final de este párrafo, al finalizar el boceto, este esbozo cargado de ficción,  cuando el lápiz deja de rayar sobre el papel, sé que no es un producto de mi imaginación y que lo único imperfecto de su invención, es precisamente lo real que puede llegar a ser, es la persona con la que quiero ver películas un domingo y compartirle mi música y mis palabras. 


Suzy.
P.A.H.L

viernes, 16 de julio de 2021

«Ojos de perro azul. He escrito eso por todas partes»


«Eres el único hombre que, al despertar, no recuerda nada de lo que ha soñado».

Y aunque hace unos meses no te veo, siempre vas conmigo a donde vaya, quisiera poder traerte conmigo a cada aventura y viaje que emprendo y que vieras a través de mis ojos lo bello que es ir por la playa, por los llanos, por la montaña.

Solo puedo describirte con palabras lo que vivo en cada lugar que visito pero deberías estar aquí, no solo para ver lo que yo veo, sino para verte a través de mis ojos, ojos de perro azul, que son los que también me evocaron esta imagen. 

Hoy me encontraba en Riohacha y vi este mural y no pude evitar evocarte, mira hasta hay un perrito atrás de la silueta, hasta el color de fondo se parece mucho a las paredes de tu cuarto. Ojalá supieras cuánto te quiero y te pienso al día. No quiero desilusionarte de nuevo y trabajaré para ser el mejor, y cuando esté listo lo sabré y estaremos juntos. 

Te siento cerca cuando estamos lejos. 
No olvides que haces parte de mí, 
P.A.H.L

 

domingo, 10 de mayo de 2020

Lluvia de hojas secas





"Una racha de viento nos visitó Y al árbol ni una rama se le agitó"

Hubo un primer presagio, una noche mientras caminábamos juntos tomados de la mano, sonreíamos al mundo, absortos en nuestro pequeño universo cuando unos tipos se cruzaron en nuestro camino., nos vieron y nos gritaron  ¡Todo se termina! palabras más, palabras menos, eso fue lo que recuerdo de aquella noche, los tipos siguieron su camino, nosotros nos miramos confundidos y nos reímos, como si aquello fuera posible, como si el mundo no fuera así de desgarrador y real, "eso no sucederá", nos dijimos mientras apretamos nuestras manos la una contra la otra. 


Todo es nítido aún en mi mente, me senté de espaldas mientras la esperaba, permanecí ansioso y cuando al fin escuché su voz,  me cautivó desde el primer momento en que la vi, usaba una camisa a cuadros roja que jamás podré olvidar, tampoco podré olvidar su perfume ni la primera vez que me vi reflejado en sus ojos ámbar.

Aquel día le tomé la foto a un árbol debajo del cual descansábamos, no tomé una foto de nosotros, tomé una foto del árbol, no sé por qué, solo quise guardar ese momento en mi memoria, como un momento histórico era un cielo azul y ambos escuchábamos música bajo él, fue ese el momento en que supe que era alguien especial.

"Un otoño el demonio se presentó Fue cuando el arbolito se deshojó"

Hoy hubo un último presagio, caminábamos, ya ni siquiera de las manos tomadas, pasamos frente a un árbol, un árbol venido a menos de esos que uno se pregunta cómo sobreviven a la sequía de la ciudad, el árbol comenzó a deshojarse y las hojas amarillas volaron sobre nosotros hasta caer al suelo  "¡Mira! una lluvia de hojas secas", me dijo señalando cómo caían al suelo, "quizá puedes escribir eso en alguna de tus historias", me dijo

- "Conozco una canción al respecto, pero no te gustará el final, es triste", le respondí pisando algunas de las hojas que resonaron bajo mis pies, mientras tarareé suavemente La canción de que el tiempo se atrasara Donde nunca pasó nada. Aquellas tardes la miré con tristeza cada que no se daba cuenta, incluso había algo en sus rasgos que yo ya conocía, esa misma chica, la misma chica de la camisa de cuadros roja, ya no existía.

La ciudad y los días eran luminosos y en esta ocasión todo se había tornado gris y opaco, qué fácil olvidamos las personas, las sensaciones, las palabras dichas, los actos de amor y qué difícil resulta revivir con intensidad en la oscuridad el candor que solo produce un beso o una caricia, consciente de esa dificultad, atesoré esos últimos instantes, intentado retenerlos en mi memoria,  nos recostamos en el pasto, la miré a los ojos fijamente, buscando una respuesta en sus ojos y escuchando las últimas notas de una canción que ya sonaba lejana. 

Volví solo a casa, recordé los días en que regresaba pedaleando a toda velocidad para verla en las noches mientras hoy, cansado, apenas me dan las fuerzas para avanzar en medio de las calles. Me detuve frente a un árbol una vez más, Sin que nadie me viera, grabé su nombre en la corteza como si al hacerlo la grabara en mi corazón, como tinta en la piel. El árbol permanece y permanecerá perdido entre tantos otros, como tantos corazones pero ahora es suyo y siempre será así, aguardando, sin que ella sepa donde hallarlo, sin que yo sepa dónde hallarla. 







domingo, 26 de abril de 2020

Caleidoscopio



"I felt like I was watching a dream I’d never wake up from… before I knew it, the dream was all over..."



Veo el pasado a través de un caleidoscopio, lo veo  a través de un cristal, lejano, en medio de espejos inclinados que reflejan el ayer, lo giro de manera que si se mueve el tubo puedo añorar y casi sentir aquellos tiempos sumergidos en figuras geométricas y multicolor rojo y azul, lo veo tan lejano, pese a que no ha transcurrido tanto.

Quizá no se trate de un caleidoscopio sino del iris que rodea mis pupilas que cambia el lente con el que se le mira, que ve todo de colores diferentes dependiendo de su estado de ánimo, despierto y me miro al espejo, mis ojos son más grises y cuesta respirar, ayer eran verdes y los puños permanecen apretados, hace algunas semanas eran azules y el  corazón latía incandescente. Hoy no importa el color del irís, mis ojos ven borroso en medio de lágrimas.

Me transporto al día que nos conocimos y me anticipa un vacío, el día que volveré a mirar un lago y musitaré tu nombre, un nombre que suena precioso al pronunciar.  Camino entre velos y siluetas, saltando de emoción en emoción mientras de entre el bote de la basura se asuman algunas hojas arrugadas con partituras y melodía, ¡con cuidado que la música no es basura!, pienso mientras saco de entre la suciedad los papeles desgastados. 


Te busco en medio de la madrugada,, te llevo en canciones, te llevo en espacios, te busco y te hablo en sueños, mientra mi mente que no tiene paz se pierde entre recuerdos de ratones corriendo por entre los matorrales, de una bicicleta y una confesión a gritos en medio de la calle, Mutante, leo cuentos de García Márquez mientras duermes en mis brazos, nadamos entre pulpos y recorremos en cuclillas los estantes de las librerías, Pizarnik, Wilde y Orwell nos observan correr en medio del centro, Achichay! el frío nos rodea pero puede más la calidez del momento.

Aahora me veo cruzando a todo velocidad un puente en búsqueda de una gaseosa peculiar, me besa frente a una catedral, el atardecer en sus ojos y el pasto en nuestras rodillas, México y las escaleras, tu saco de franjas que me recuerda a una caricatura,  te veo dormir y te susurro al oído lo que nunca sabrás; mientras recuerdo tu voz, la que cantaba para mí y que retumba inmortal en pequeños fragmentos que quedaron encapsulados en el tiempo porque sabíamos un día nos extrañaríamos. Debimos cuidarnos más. 


Permanecí allí, de pie, hasta el final, incondicional, sin saber si existían soluciones, si saber que un beso podía ser el último, sin saber que iban a quedar tantas promesas por cumplir, con un peso que voy a tener que cargar toda la vida,. Lloré mientras me escurría sangre de la nariz, la sal se mezcló con el hierro en mis labios y me  descubrí herido de muerte. La gente afirma que nadie se muere de amor, pero Edson  Velandia dice que es un privilegio morir de amor, si la vida casi no vale nada y cuánta razón tiene. 


Espero coincidamos para mostrarte otra ciudad, quizá en otro tiempo mejor, quizá nos veamos en otra vida o con suerte en la calle como el cuento que te conté mientras dormías, para cumplir esa cita en el cine, esa que nunca pudo ser. 

Siempre serás C.B

domingo, 1 de marzo de 2020

Fantasmas

 Llorarlos no debes. Añorarlos tampoco. El apego a los celos conduce. La negra sombra de la codicia es.

Incluso si ya no están, si ya quedaron atrás personas del pasado, algunas siguen materializándose ante mí en forma de actitudes, de ansiedad, de emociones negativas e inseguridades. ¿Cuánto tiempo pensé que podría huir de ellas?

Mi mente me juega malas pasadas mientras pienso en cómo sin siquiera hacer parte de nuestras vidas aquellas personas que nos lastimaron continúan haciéndolo como un cobrador que llama a la puerta y exige lo suyo cada cierto tiempo.  Hay heridas que se creen cerradas y que luego arden en medio de  grietas a través de las cuales se filtran familiares sensaciones que alguna vez alguien despertó en nosotros y nos recuerda lo frágiles que somos ante el pasado. 

Me siento vulnerable, tan expuesto, que duele. Quise ser una memoria inolvidable, hacer parte de un momento medianamente único y al final, - como ya a esta altura deberíamos saberlo - las cosas nunca suceden como se esperan. A veces me pregunto si las personas serían capaces de dar lo que yo doy por ellas o lo que estaría dispuesto a sacrificar y es doloroso descubrirlo.



domingo, 1 de septiembre de 2019

Mi segunda de Linklater

Ocurrió durante una de esas caravanas espaciales, extensas autopistas flotantes que surcan la Vía Láctea y llegan casi hasta la atmósfera de los planetas en los que aterrizan.


Han pasado los años, la veo igual y la veo diferente, la veo con los ojos de la experiencia, con los ojos del perro que vagó por el olvido, la veo con los ojos que tantas veces la vieron en sueños, con los mismos que tantas veces la buscaron entre calles sin encontrarla, hasta que un día como quien se materializa, me saludó desde el otro lado de la acera. 


Está aquí y solo con eso puedo sentirme feliz, porque me lo prometí, porque juré que nos veríamos de nuevo, nunca supe cómo, pero lo deseé con todas mis fuerzas. Yo no sé si deba crear en eso de la atracción. pero fui capaz de alterar su destino, al menos temporalmente con un simple acto, creando una especie de realidad nueva, en la que puedo enmendar los errores del pasado. 

El día pasa rápidamente, es la ciudad que siempre quise compartirle, las nubes parece que descendieran en forma de rayo sobre el cielo casi despejado y los andenes se me antojan ligeros, la veo igual pero la veo diferente, se ha cortado el cabello, sin embargo aquí todo sigue igual, su risa, su voz, su forma de caminar, su mirada. 


No sé qué haremos a continuación y yo solo quiero compartir lo que me queda de tiempo junto a ella, quiero aprovechar todo las horas y todos los espacios y mientras lo hago no puedo evitar sentirme como un insecto que poco aprecia lo que tiene, porque una vez más,  me invaden mis universos paralelos. 


Y Drexler lo sabe porque me susurra al oído Sin nada más que hacer que acariciar aceras, susurra tan solo algunos  minutos después que nos despedimos, alzo la vista y veo la extraña forma de las nubes, como el cielo del protagonista del cuento que escribí la última vez que lo hice pensando en ella,  un cuento de otra galaxia, de seres de otro mundo que se encuentran y se pierden en la grandeza del universo; pienso que 'Ficciones' merece una segunda parte, que deje de llamarse ficciones y que comience a llamarse 'Realidades' y que me demuestren que 24 horas no son suficientes, este es mi Antes del Anochecer, mi segunda de Linklater. 


sábado, 18 de mayo de 2019

Saciedad Semántica


Maribel así te llamaba el viento 
Maribel te sueño y no despierto 
Sé que me habrás olvidado 
Si no me quedo a tu lado 
Amor si no eres verdad 
Tendré que mentir

Llueve, como siempre que a esta ciudad le da la gana, anochece, Fermín y Maribel están sentados en la banca de algún parque sin importar si la madera está mojada. Las manos de Fermín giran y él también, gira y da más vueltas, pobrecito Fermín quiere ser feliz.


Está parado otra vez frente a la misma calle, parado frente al mismo parque, parado frente a la misma hacienda, parado frente al mismo bosque, supongo que repitió el mundo tantas veces hasta que perdió su significado, repitió su historia, repitió sus protagonistas, repitió sus ausencias y sus regresos y una duda lo asaltó de repente. 

La realidad se le antojó absurda a sus ojos, cada acción, cada consecuencia, la bolsa de valores, las redes sociales, el orden del alfabeto, los ismos y el rumbo al que líderes locales y mundiales condenaban a una sociedad, influyendo en las vidas de millones de personas por las que no darían un peso. 

Fermín disocia como quien repite una palabra muchas veces hasta que pierde su sentido, es un fenómeno al que se le llama saciedad semántica, le explicaron alguna vez: el cerebro se agota de repetir la misma información en múltiples ocasiones hasta que su significado original se desvanece.


¿Pasa lo mismo con las personas? ¿Se evocan ciertas figuras con tanta frecuencia en la mente que en lugar de mantener sus rostros con vida, estos poco a poco se degradan, de tanto pensarles, como unos zapatos que se desgastan de tanto caminar? 


Maribel insiste en que él no puede cambiar el mundo, en que solo puede cambiar su realidad,  pero a quién le importa la realidad de un solo individuo cuando hay toda una sociedad por cambiar.


La ficción que soñó hace algunos años se volvería realidad de una forma peculiar dándole la razón de una forma bizarra, cambió su realidad y de paso la de alguien más y al cambiarla influyó en la de muchos otros. 

Un día, con suerte lejano, estará parado frente al mar o en la cima de alguna montaña divisando el cielo y entonces llegará a su mente aquel día en que estuvo sentado en esa banca, parado otra vez frente a la misma calle, parado frente al mismo parque, parado frente a la misma hacienda, parado frente al mismo bosque y escuchará a Maribel decirle "puedes anotar esto en tu libro".

Cambiar al mundo parece mucho más sencillo desde aquí. 

miércoles, 27 de marzo de 2019

¿Esperaban una entrada objetiva sobre la visita de Lenny Kravitz? ¡Olvídenlo!

Existen artistas que se demoran toda una vida en visitar cierto país,  a los Stones les tomó más de 50 años llegar a Colombia, a U2 o KISS quizá 40 años,  Madonna unos 35, Metallica por lo menos 15, por su parte, Lenny Kravitz llegó a nuestro país celebrando sus 30 años de carrera artística, algunos sectores opinan que esta clase de estrellas únicamente visitan a nuestro país porque ya no venden lo mismo en su tierras y deciden buscar nuevos destinos para sus giras y que únicamente vienen cuando ya ha pasado su furor.

Aunque no puedo desmentirlo, tampoco puedo criticarlo, de eso vive un artista, además de las ventas de sus trabajos discográficos, ventas que resultan cada vez más difíciles con la aparición de las plataformas digitales; de resultar así las cosas creo que la única banda de talla mundial que se atrevió a visitar otras tierras durante su apogeo fue Guns ‘N’ Roses en 1992 y si hablamos de épocas actuales es un panorama que ha mejorado mucho si pensamos en artistas contemporáneos como Ed Sheeran, Bruno Mars, Lana del Rey o  Katy Perry quienes han visitado en Colombia como parte de sus giras más recientes.
Por supuesto, Lenny Kravitz ya no es un artista que esté en furor, vivió su gloria en la década de los 90s y a principios de los años 2000, eso es un hecho, pero en particular, no pienso lo mismo que aquellos que critican la llegada de un artista años después a Colombia, tierra que se ha abierto paso poco a poco a través del tiempo en cuestión de eventos, festivales y artistas, antes me parece increíble que reconozcan a Colombia como uno de los países a los que pueden llegar y no seguir derecho como sucede con otras naciones de nuestro continente.
Este es un síntoma de que al menos, a los ojos del mundo estamos cambiando una reputación que se sustenta gracias a otros escenarios además de la música, el deporte y en general el arte. En conclusión creo que cuando un artista viene al país hay que ir a verlo, es una oportunidad y no debe ser pasada por alto.
Austin Powers, un viaje al pasado con Lenny
La primera vez que escuché sobre ese personaje llamado Leonard Albert Kravitz, mejor conocido en el mundo artístico como Lenny Kravitz, porque Albert como que no suena igual de cool, quizá fue seguramente en los primeros años de la década del 2000, cuando ya transmitían la segunda parte de ‘Austin Powers’, película que incluía dentro de su banda sonora la canción de ‘American Woman’ original de The Guess Who pero adaptada por Kravitz y que de hecho ha tenido más difusión que la versión clásica.
Años más tarde, seguramente en MTV, aparecería un viejo video que data de 1993, una mujer con gafas de sol y un voluminoso afro toca la batería con fuerza (Cindy Blackman) mientras a un costado con un corte de pelo similar otro hombre toca la guitarra y en medio, como un mesías, un hombre de rastas eleva sus brazos sintiendo la vibración de la música, y empiezan a tocar juntos 'Are you Gonna go My Way', la canción se volvió un clásico que revive la nostalgia de todos quienes ven en la música de los 90s una última estirpe de artistas originales previos al nuevo milenio.
Desde entonces quizá deseé que Lenny Kravitz viniera a Colombia, no es un artista que sea de culto y sin embargo tiene demasiadas canciones que sonaron por la radio y que tienen inexplicablemente una recordación, puede que las personas no sepan el nombre de la tonada pero saben cuál es al escucharla.
Un encuentro que tardó tres décadas
Desde un principio supe que tendría que ir solo a ese concierto, algunos de mis amigos gustan de la música de Kravitz pero no lo suficiente como para pagar una boleta, sin embargo a la final, uno se hace el ambiente y con el artista neoyorkino creo que esa esencia de música en el aire fue perceptible desde que subió al escenario.
El concierto comenzó con uno de sus clásicos, ‘Fly Away’ seguido de ‘Dig In’, con esta canción en particular sucedió lo mismo que señalo anteriormente, no la recordaba pero apenas la escuché me la supe, supongo que hace parte del efecto de sus canciones a las que le siguieron ‘Bring It On’ y ‘American Woman’, qué agradable fue escuchar esa canción en particular, quizá por su letra, quizá por estar solo y poderla cantar sin alguna clase de pudor, Colored lights can hypnotize, sparkle someone else's eyes, Now woman, get away…
Al finalizar esta canción, Kravitz hizo una especie de encore con un cover de ‘Get Up, Stand Up’ original de Bob Marley; es una mezcla muy interesante de sonidos, Lenny es una especie de amalgama de tantas cosas diferentes, la agresividad de Jimi Hendrix y la delicadeza de Prince, tiene lo mejor de dos mundos, no se trata solo del rock, es el funk, es el R&B, el reggae y por supuesto la presencia de toda su banda.
Aunque como en la mayoría de sus trabajos de estudio, Kravitz toca casi todos sus instrumentos, en su gira es notable la presencia del guitarrista Craig Ross, el mismo que aparece en aquel video de 1993 de ‘Are you Gonna go My Way’, el poder de la batería de Franklin Vanderbilt Jr (como la canción de Paul McCartney), los teclados de George Laks, mientras la energía de los saxofonistas Harold Todd, Michael Sherman y el trompetista Ludovic Louis le dan ese aire de funk que alcanza el climax con la presencia de la legendaria Gail Ann Dorsey, antigua bajista de David Bowie, y amigos ¡Qué galopar el de esos bajos!.
Este fue el momento ideal para que el artista neoyorkino desatara toda esa energía acumulada por aquellos que esperaron tanto tiempo por su llegada y poder expresar con calidez lo que significaba estar en Colombia por primera vez
“Escuchen, mi español no es muy bueno, así que lo diré en inglés, de ese modo puedo expresar realmente cómo me siento, por fin logramos venir a Colombia, había estado tratando estar aquí por 30 años" afirma Kraviz mientras ondea una bandera de Colombia en la que se envuelve para luego dejarla a un costado y continuar su discurso.

“Les puedo garantizar que ahora volveremos tanto como nos sea posible, he estado aquí por algunos días no he tenido la oportunidad de ver todo lo que quisiera, pero tú puedes saber dónde estás por cómo te sientes, por donde estás por cómo te sientes… y Bogotá se siente hermoso, yo siento su amor, y se los agradezco, se lo agradecemos. Habiendo esperado tanto para encontrarnos es muy importante que hagamos una conexión, yo vine aquí para conectarme con ustedes”.
Me he puesto a pensar qué es lo que ocasiona que Lenny sea del agrado tanto de hombres como mujeres, más allá de un aspecto físico que enloquece a sus fanáticos, no pasa lo mismo con otros artistas quienes son vistos más por su carisma o su trayectoria, creo que la cualidad que lo define está más ligada a su sensibilidad como artista, el tipo es capaz de hacer saltar a la audiencia mientras interpreta ‘Always on the Run’ o  ‘We are we running’  con locos solos de guitarra y tan solo un minuto después puede poner a flor de piel de todo su sentimentalismo con baladas como 'Can´t get you out of my mind', ‘It ain´t over’ till it´s over’ o ‘Again'.

Paradójicamente, a pesar que la gira se llame 'Raise Vibration Tour', Kravitz solo tocó dos canciones de su más reciente producción, una de ellas, 'Low' promocionada como sencillo y la otra titulada 'It´s Enough', una canción de tinte político y la corrupción dentro del sistema para más tarde darle paso  a uno de sus clásicos que como una gota de agua golpeando el suelo, constante y con ritmo comienza a sonar una tecla que da inicio a ‘I Belong to you’, acompañado del bajo de Gail Ann Dorsey va subiendo como la marea.

Una vez más presa de la emoción y en medio de una larga versión de ‘Let Love Rule’, expresó su agradecimiento con el público y de la nada como un niño que espera el permiso de sus padres para ir a jugar con sus amigos, el cantante se perdió entre la multitud, entre las manos que lo aferran con fuerza como si se tratara de un dios, mientras lo veo, me recuerda en cierto modo una figura mesiánica, sin miedo de meterse entre sus espectadores, su gente, la que lo hizo grande, lo que lo esperó décadas, quiere ser uno más de nosotros, se siente, quizá no en un acto de humildad pero sí de entrega para un país que recordó con nostalgia su música.
¡Quisiera estar allá arriba con todos ustedes! Grita dirigiéndose a las gradas superiores que con una mezcla de emoción y envidia observan como solo algunos afortunados de la parte posterior del escenario pueden estar cerca de su ídolo.
Finalmente y como era de esperar, Lenny regresa al escenario  y tal como en aquel video de 1993 se une a su “hermano”, Craig Ross y en medio de un show final de luces y estruendo ,  el riff de ‘Are you gonna go my way ‘ se apodera de los presentes que saltan y gritan al unísono mientras Lenny entona una vez más y por primera vez en el país aquel estribillo audaz  “I was born long ago I am the chosen I'm the one I have come to save the day”  Sí, Lenny llegaste a salvar el día.
Las que faltaron: I’ll Be Waiting, Calling All Angels, Lady. 

domingo, 3 de marzo de 2019

Al mejor detective

"Nos despedimos. Vi cómo el taxi se perdía de vista. Subí de nuevo, entré en el dormitorio, deshice la cama y volví a hacerla. Había un largo cabello oscuro en una de las almohadas y mí se me había puesto un trozo de plomo en la boca del estómago. Los franceses tiene una frase para eso. Los muy cabrones tienen una frase para todo y siempre aciertan. Decir adiós es morir un poco".-Raymond Thornton Chandler



Esta narración solo podía ser concebida como una historieta: primera viñeta, una placa de algún edificio en el centro de la ciudad, atardecer el sol cae y se refleja en la ventana, segunda escena, una oficina desordenada recibe aquel sol anaranjado a través de las persianas a medio abrir, la placa al mejor detective colgaba sobre una pared de mi oficina, estoy molesto, y así se ve mi rostro en el siguiente cuadro.

Recuerdo aquella tarde, el día en que todo comenzó:

"Pobre diablo" pienso mientras recibo el cheque y lo guardo en el bolsillo de mi gabán.
Hoy soy Jones y me han pagado por espiar de lejos a la esposa de un desgraciado, cuan patética podía llegar a ser una persona desesperada, pagar para saber a dónde diablos va su mujer cada noche; incluso si tuviera el dinero no lo desperdiciaría de esa forma, pero nadie me dijo que sería yo quien tendría que acudir a la misma táctica.

Tengo la fotografía de la persona a la que debo seguir, es una mujer de vestido negro, su esposo estaba en lo cierto, aquella mujer veía a otro hombre, ni siquiera tuve que seguirla, no tuve que recolectar evidencia, después de todo aquel hombre era yo.

Ella es la mujer de vestido negro, la de los besos que nunca se dieron, los encuentros que no ocurrieron y las palabras que nunca se dijeron o que quizá si fueron y sin embargo no alcanzaron para más, ella es la misma mujer de negro que un día cualquiera, sin pistas me dejó tal como hizo con su marido.
Estoy molesto, me siento en cierto modo inseguro, viví tranquilo, siempre con la idea que era singular, diferente y superior en mucha formas a muchos hombres, entre ellos a aquel que me pagaba por decirle que su esposa ya no lo amaba, que ahora andaba con un pobre diablo que lo único más parecido que creía que existía a él era el reflejo agotado que veía todas las mañana frente al espejo, sin embargo esa idea cambió el día que descubrió que existía Poirot.

El protagonista de una historieta promedio tiene ciertas cualidades físicas, mentales y espirituales que lo hacen único, las causas que defiende, su modo de hablar, su manera de vestir, sin embargo todo aquella esencia existe de forma inversa y a menudo le otorga vida a un némesis.

Una versión alterna y torcida del protagonista original, Superman tiene a Bizarro, Batman tiene a ManBat, Flash tiene al Flash Reverso y Spider-Man tiene a Venom, era cuestión de tiempo para que apareciese una versión opuesta y a su vez igual a mí, tan igual que había sido seducido por la mujer del vestido negro.

Poirot, así se llama el sujeto, una nefasta copia mía, el mismo sombrero, el mismo gabán, el mismo dejo de soledad, inconformismo, honestidad y cinismo, podría apostar que en su casa guardaba el mismo vinilo de Dean Martin que conservo en un estante de mi oficina; siento como si toda mi vida hubiera sido un libreto que ha leído a la perfección para apoderarse de mi discurso, de mi esencia.
Hoy soy Humphrey y sin quererlo ahora siento la misma desesperación del patético hombre que quiere saber dónde está su mujer, por primera vez desde que tomé este caso la sigo, lo hago más por mí que por el trabajo que me han asignado, y sé que si mi olfato es correcto, este sabueso encontrara más dolor del que ya ha cargado.

Hoy soy Dupin y les veo recorriendo el mismo parque que alguna vez caminamos, lo hago desde la seguridad que me ofrece una banca y unos lentes oscuros que impiden a los demás ver la calavera que se dibujan mis pupilas al ver la escena; la mujer de negro insiste que no puede andar con un detective y sin embargo veo como se las arregla para besarlo; no puedo evitar preguntarme cuánto ve de mí en esa artificial versión.

Hoy soy Spade y la espero sentado en un café, la he escuchado hablar por el teléfono de la esquina sin que lo note, marca el número de Poirot y le dice que se verán a las 7:00 en el lugar de siempre, pero que antes tiene un asunto que resolver, llega puntual a nuestro encuentro.

La traición sabe bien en sus labios, mira su reloj y dice que debe regresar a casa, le concedo la razón, aún no lo sabes pero la paranoia me ha mantenido con vida incluso al escuchar las palabras que salen de su boca, para ser alguien quien detesta las mentiras, miente bastante bien. ¡Ya te tengo muñeca!
Hoy soy Marlowe, es irónico cuando uno dibuja o escribe una ficción en su cabeza y esta termina por volverse una realidad, disfruto conocer la verdad que otros creen que ignoro, me despido y finjo tomar la dirección contraria mientras ella camina un par de cuadras hasta encontrarse con Poirot, todo lo que no soy y a la vez todo lo que he sido.

Les sigo de lejos por el mismo andén, solo sus colillas de cigarro son diferentes, piso una de ellas mientras los veo detenerse frente a la fachada de un clandestino motel y verlos entrar juntos., qué satírico es ver cómo se materializan ciertos temores, que agridulce es saber tener la razón incluso en la derrota.

Hoy soy Sherlock y mi corazón me duele, ¿dónde debo cerrar la herida cuando me duele el alma? Doy media vuelta, viñeta, la sombra del ala de mi sombrero cubre mis ojos; salgo a correr. Nunca entendí por qué había corrido tanto toda mi vida, pero ahora que siento que me cazan ciertos fantasmas, mis piernas se mueven con mayor rapidez, siempre he corrido porque así puedo huir de mis pensamientos.

Última viñeta, onomatopeyas musicales salen de un viejo vinilo que gira al ritmo de Dean Martin, una canción retumba ahora en mi mente todo el tiempo desgarradora como la imaginación y sus escenarios, la veo, ahora es una mujer cualquiera, despojada de su vestido negro el cual reposa en algún lugar del suelo de esa habitación, cierro los ojos, pero es inútil, la imagen puede volverse más nítida.

Este es el precio que pagué ¿Es peor ser silueta o ser sombra? ¿Sigo siendo el original, el protagonista de esta historia? ¿Alguna vez se trato de mí o soy la versión bizarra de esta historia?, la extraño una última vez al escuchar su voz por teléfono, me despido y dejo que su silueta de femme fatale se dibuje en el humo que exhalo de mis pulmones al fumar.

Uno piensa que el cambio llegará al día siguiente pero no se da cuenta que el cambio ha comenzado una vez piensa que todo está a punto de cambiar, sostengo la mirada, satisfecho, seguro de que Poirot no es una mejor versión mía, seguro de que soy el original y sobre todo de que soy diferente, seguro de que no es ni tiene todo lo que soy, pues la placa al mejor detective aún reposa sobre la pared de mi oficina.