domingo, 30 de agosto de 2015

Para los Derechos Humanos no existen fronteras


Shame on You


Abraham Lincoln luchó por los derechos de la población de color en los Estados Unidos y logró la abolición de la esclavitud en 1863. Fue un partidario de la reconciliación, de la unión, un opositor de la represión, la desigualdad, y siempre estuvo firme en su posición, porque creía en sus ideales.

Simón Bolívar logró unir a muchas naciones bajo una misma promesa de un pueblo latinoamericano, bajo el mismo propósito de alcanzar la libertad, promesa que cumplió y por la que hoy contamos con Estados independientes.

Hoy, vergonzosamente abanderado con los estandartes de Simón Bolívar, el presidente venezolano Nicolás Maduro, busca “proteger” a su nación cerrando las fronteras con Colombia y desplazando forzosamente a numerosos habitantes de la zona limítrofe. Somos testigos de cómo miles colombianos cruzan el río Táchira en la frontera con Venezuela con sus objetos a cuestas, dejando atrás sus vidas, vidas que llevaban con completa normalidad, muchos deportados, otros con el temor de ser expulsados, hombres y mujeres que trabajaban, niños que asistían a las escuelas y ancianos que disfrutaban de sus últimos años tranquilamente son hoy los protagonistas del incierto panorama de la frontera.

Con esta medida, Maduro busca acabar con el crimen y la escasez que se vive en Venezuela, una utopía si me lo preguntan, y seguirá siendo una utopía hasta que este régimen obstinado y totalitario que se encuentra en el poder, abdique. Han sido sus medidas las que hoy tienen en una injusta escasez de víveres y de oportunidades a una tierra que en otros tiempos fue sinónimo de bonanza.

El escenario es desesperanzador, una misma urbanidad, ha sido dividida por las alambradas puestas por orden del presidente Nicolás Maduro, al mejor estilo de la segunda guerra mundial, época en la que las viviendas y locales judíos eran marcadas y violentadas, mientras sus ocupantes eran desplazados a lugares sombríos como el Gueto de Varsovia, llevando en sus ropas una estrella de David que los identificara, hoy, cuando creíamos que no volveríamos a presenciar algo parecido, vemos como familias enteras son separadas, mientras sus casas son marcadas con una enorme “D”, de demolición o deportación, o una “R”, de revisión, un escenario bastante Hitleriano si me lo preguntan.

Mientras esto sucede y miles de personas cruzan la frontera sin una respuesta acertada a lo que está pasando, el mundo observa en silencio, indolente, una vez más, conscientes de que lo que se vive en Venezuela es un atentado contra los derechos humanos.

Esta noche, mientras miles de colombianos aguardan a que su destino sea definido, desde su confortable estancia en el Palacio de Miraflores, Nicolás Maduro aguarda a que un fugaz pensamiento de lucidez vuelva a cruzar su mente y se decida a resolver este incomodo suceso fronterizo. ¿Es está la actitud de un mandatario?

¿Qué es lo que está sucediendo que en pleno siglo XXI nos volvemos a encontrar con episodios que implican que la nacionalidad o nuestro lugar de origen sean motivo de disputa?

Esto en realidad no es nuevo, el conflicto israelí-palestino es una constante de este fenómeno, el control de Jerusalén ha llevado a estas dos naciones a enfrentarse desde principios del siglo XX a dos Estados que insisten en no reconocerse mutuamente. El resultado de esta disputa es un constante ataque a los derechos humanos y a la población civil, que una vez más, paga las consecuencias de las decisiones tomadas por sus gobernantes.

El panorama no es alentador, en los Estados Unidos, un candidato republicano que ha declarado abiertamente una guerra contra los inmigrantes latinoamericanos, se encuentra posicionado en el primer lugar en las encuestas de intenciones de voto, lo que demuestra varias cosas, entre ellas, que existen numerosas personas con su mismo pensamiento. Quizá Donald Trump no lo sepa, pero se está encargando de sembrar una semilla de xenofobia en su país que ha costado a muchas personas erradicar con el paso del tiempo.

Hoy, Donald Trump es el representante de aquel mismo partido que fundó Abraham Lincoln, aquel abanderado en contra de la esclavitud que seguramente se opondría a las motivaciones xenofóbicas que motivan a Trump a garantizar su lugar en la Casa Blanca y que hoy amenazan con deportar a 11 millones de inmigrantes en los Estados Unidos.

Nicolás Maduro es una figura tan preocupante y peligrosa como Donald Trump, personajes ególatras, tercos, cegados por el poder y que carecen de una capacidad de comprender al prójimo. ¿Es posible que dos personas ubicadas en los extremos opuestos de las ideologías capitalistas y socialistas, tan diferentes en sus orígenes puedan llegar a ser tan coincidentes? Sería un buen momento para citar a Jorge Franco, el periodista que desafió al candidato republicano durante una rueda de prensa. “Donald Trump o Nicolás Maduro son personajes que gustan de culpar a los más débiles”.

sábado, 18 de julio de 2015

Goodnight Julia


I'm not the one you want, babe,
I'm not the one you need.





Había algo que había tratado de comprender durante toda la tarde,. una pieza que no encajaba, una respuesta que buscaba abrirse un espacio en su mente, taladrando su corazón mientras a su alrededor nadie parecía darse cuenta que mientras más buscaba una resolución, más podía sentir en su interior volverse añicos sus certezas, solo hasta que el silencio fue total y el fuego en su mirada se apagó la respuesta surgió, asestándole una bofetada, la que lo devolvió a la realidad, la que caía a pedazos, o mejor la que llovía sobre él, de pronto, en medio de esa fría noche, cubierto por la torrencial lluvia, iluminado por las mortecinas luces de los semáforos, arropado por un firmamento nublado,  solo en medio de aquella calle, con el agua corriendo por las canales desbordando las alcantarillas, lo comprendió todo.

Echó a correr, era mejor no mirar hacia atrás, las lagrimas se fundieron con las gotas de lluvia y no se detuvo hasta no terminar de comprender y asimilar esa idea en su cabeza, la certeza de dejar ir las cosas, de dejar morir los sentimientos y de, una vez más dejar morir su alma. 

domingo, 12 de julio de 2015

Swamp Thing

El Poeta es semejante al príncipe de las nubes
que frecuenta la tempestad y se ríe del arquero;
desterrado en el suelo en medio de los abucheos,
sus alas de gigante le impiden caminar. 
- Charles Baudelaire extracto de El Albatroz
You got your orders, soldier
De todos las bestias que habitan en este planeta, quizá la que más competencia representa para sí misma es la raza humana, enfrentándose unos a otros en una carrera sin fin, al menos con un fin propio, la supervivencia parece la más obvia de las opciones pero para los humanos no es tan sencillo, no basta con sobrevivir, es necesario el prestigio, ser reconocido y admirado por los demás, sea como sea, no puedo evitar pensar que somos peces atrapados en una pecera, aquellas ratas en medio de ese enorme laberinto o quizá que somos pequeñas figuritas de acción en las manos de un intelecto superior que gusta de incluirnos en un macabro juego con un argumento propio.

Los acontecimientos de una semana resumidos en una sola noche, correr a través de callejones oscuros y angostos, sujeto su mano, una mano desconocida, por cierto y comenzamos a correr mientras el mundo se destruye tras nosotros, guiar a un pequeño grupo hacía una aparente brecha, una breve solución al problema que se aglutina en las calles, intento despertar para anotar el título de aquella aventura, porque tiene título, "Buho y la luz del día" me parece recordar que se llamaba la historia, quizá era "Nocturno y la luz del día" no habría forma de confirmarlo, sin embargo, supongo que es un buen título al menos para un libro, no sé...solo algunos rostros conocidos y una gama de personajes aún por conocer, las pesadillas son buenas, muy buenas, plantean preguntas por responder, materializan escenarios lo suficientemente reales y garantizan la vigilia en días venideros.

Ya es de madrugada en esta ciudad ajena y  tan familiar a la vez y poco a poco pierdo a aquellos que intento salvar, cierro numerosas puertas tras de mí, otros simplemente desaparecen, intento salvarlos pero aparezco sentado bebiendo cerveza junto a otras personas que no reconozco, para luego verme huyendo de aquel lugar en medio de una turba enfurecida, al final recorro un silencioso pasillo, es muy tarde, los numerosos vidrios de una ventana hecha añicos me delatan, huir escoltado por una jauría de perros mientras desciendo por unas escaleras eternas que tan solo dan a un descapotado y oscuro exterior donde quienes han sobrevivido aguardan un desenlace favorable.

-Mora, ese fue el segundo apellido que existió en la tierra
-¿Ah si? ¿Cuál fue el primero?

Me imagino mi expresión, quizá algo perplejo y con una sonrisa hipócrita, sin embargo fue una buena señal, ingresé, sosteniendo una pesada puerta de seguridad, es como entrar a otro mundo, un lugar limpio, ordenado, como una pequeña colmena en la que todo funciona con exactitud y prontitud, es la primera vez que llego a un lugar donde la competencia y las personas realmente trabajadoras y buenas son una constante, las personas van de un lado a otro, una puerta se abre, otra se cierra, en cierta forma me siento como uno de esos ratones de laboratorio, cruzando un laberinto en búsqueda de un queso. !Pero que ratoncillo más listo! Así que así se siente, te volviste astuto, fuiste capaz de lograr tus objetivos, así que lo olvidaste, la sensación mas importante para sobrevivir: miedo.

Mientras más pasan los días más lejana siento esta barca que ahora tripulo, un viaje que empiezo solo en medio de aguas misteriosas, remo mientras veo a esas figuras en la orilla desaparecer lentamente, sacuden su mano en señal de adiós y se desvanecen ante mis ojos figuras misteriosas se deslizan bajo el agua, temo resbalar, y volcar mi embarcación y fundirme en unoo con el pantano,  me adentro en aquella ciénaga, expectante  y a la vez cauto, temeroso de convertirme en un ser marginado, al principio me sentí emocionado, ahora no puedo evitar sentirme en una pequeña prisión invisible y confortable, en una aventura más solitaria que la anterior, solo desolación y en cierto modo orgullo, soñé numerosas ocasiones entrar en aquel lugar, cada que pasaba en frente, me quedaba mirando la estructura, con la nariz pegada al vidrio del auto en el que andaba, y ahora que estoy adentro no puedo evitar sentirme asustado, hasta entonces había vivido en algo parecido a The Truman Show, ahora este, es el mundo real.









viernes, 5 de junio de 2015

Buddy Holly

“Ella volvía cuando quería, en sueños, en mentiras y en sensaciones vagas de algo ya vivido.”
Hipster mucho antes que los hipsters. Jaque Mate.

¿Vale la pena escribir unas cuantas lineas? Probablemente no, aún no,  es más ni siquiera puede que interese, es una historia contemporánea nacida de Willy Wonka, Roald Dahl y la fábrica de chocolate, eso me gusta pensar, pero usualmente los escritos nacen de las problemáticas de la vida, es decir sabes que todo está mal cuando piensas en una persona y se te viene a la mente una canción de Buddy Holly. Quiero decir, ya valiste.   

¿Por qué suceden las cosas? ¿Por qué tenía que suceder así y no de otra forma? ¿Por qué hoy y no dentro de un año? ¿Por qué exactamente en este momento? Como una filosofía de Alphaville, donde la temporalidad real es la inevitable sucesión de pasado, presente y futuro y lo único que realmente existe es el ahora,¿Por qué estás leyendo justo en este instante este escrito? ¿Cómo llegaste hasta aquí? Bien dice un proverbio chino, "El aleteo de las alas de una mariposa pueden provocar un Tsunami al otro lado del mundo", pequeñas variaciones del pasado que pueden afectar drásticamente el futuro de una vida, el destino de una persona, de una nación e incluso del mundo entero, en mi caso, aquel pequeño papel llegó a mis manos gracias a una serie de acontecimientos, toma de decisiones y amistades forjadas, de no ser así, no me hubiera despertado a esa hora, no habría evitado un robo, ni haber convertido lo paralelo en perpendicular y muy probablemente tampoco hubiera escrito esto.

Como diría Alannis Morissette, El que una persona gane la lotería y muera al día siguiente o una mujer que cruza la calle distraída y desencadena todo un accidente, por el cual llegas tarde al trabajo, un buen consejo que no ha de ser aceptado, una tarde lluviosa, una mano que sujeta al hombre antes de que caiga por un precipicio, el encontrar un libro que cambiará tu vida, el héroe que salva el día, o el perdón a una pena de muerte que llega dos minutos tarde. 

¿No es acaso irónico?


Pudo suceder diferente, pude haberme dormido más temprano por tanto haber despertado antes, pude haber salido de casa, se podría haber ido la luz en alguno de los lugares, podría haber recibido una llamada que me distrajera, no sé, de todas formas no sucedió así y sucedió del modo correcto, ¿Por qué? No lo sé, pero creo que es una razón suficiente para actuar, quizá no valga la pena, pero es lo que nos distingue de los demás, el traza una diferencia. 


Así que Buddy Holly seguirá vivo mientras sus letras continúen sonando en mi mente al pensar en alguien más. 













lunes, 18 de mayo de 2015

Dies irae



Escuchar mientras se lee

Aquel día morí, porque los sueños que venía alimentando durante los últimos dos meses, fueron estrellados, como una tarta  que pierde la vida mientras se desliza lentamente en un sangriento derrame de glaseado y masa,aplastada contra la pared, así me sentía, sin una justificación válida había sido descartado, contra todos los pronósticos, ese es el poder del mundo real, ese es el vendaval al que te expones cuando decides salir de tu cascarón, ahora comprendo que se necesita verdadero valor para salir y asomar tu nariz de tu madriguera.

No puedo compararlo al momento en que Decca Records dijo que no a The Beatles, pero supongo que fue un sentimiento similar al que invadía a Dave Mustaine cuando fue sacado de Metallica, aquel viaje de regreso a casa de 48 horas en autobús, durante el cual la ira que llevaba dentro provocó que se acentuase la idea de iniciar un nuevo proyecto, ira contra el mundo, contra la sociedad, sl alguien tan solo me explicara los criterios que llevaron a tomar tal decisión, simplemente no comprendo, mi cabeza gira y el día se torn gris, la gente mas insoportable y el aire más denso que nunca. 


¿Qué me hace falta? ¿Acaso es determinación? ¿Fuerza? ¿Astucia? ¿Qué elemento pasé por alto? ¿Acaso no es suficiente?, todo el dia las mismas preguntas se turnaron aleatoriamente en mi mente, sin respuesta, en la noche, la ira había trascendido, era una acumulación de razones para crear algo nuevo y mejor, como si con eso pudiera demostrar que están equivocados, como si de esa forma confabulara para enfrentarme a un Goliath de la información.

Vuelvo a la carga, pero esta vez mejor preparado, más obstinado, más frío, más calculador, más creativo,  dispuesto a hacer ruido.
Nos verán volver.

miércoles, 6 de mayo de 2015

De un Rōnin y el Bushido

"A veces el dolor te hace reflexionar" - Kanbei






Un hombre ola, errante como las olas en el océano, amante de la libertad, viajero sin amparo, guerrero solitario, justiciero nómada, "Poseía las cualidades perfectas para ejercer su peligroso oficio: habilidad y sangre fría, sagacidad y astucia, todo esto en un grado superior", camina a través del sendero en aquel atardecer, silbando una melodía para luego repetir su mantra, el viento sopla con fuerza intentando levantar su sombrero, a medida que avanzaba, no podía evitar pensar en su suerte.

El mundo se había convertido en un lugar caótico para vivir, la vida seguía un ritmo monótono y predecible, su morada era ahora el hogar de lobos hambrientos, y su cabeza perdía cada día más la cordura, su madre, se había convertido en una sedentaria matrona como todas las demás, su padre no daba señales de vida desde hacia una década, y la ultima vez que lo había visto se había convertido en un hombre mayor, calvo y demacrado, nunca le importo, no le dio relevancia al hecho de no tener una figura paterna, las cosas son como son, vives, aprendes, sobrevives, sin embargo el abismo siempre existiría ahí, hay espacios que son imposibles de llenar.

Tal como su tío le había dicho aquella tarde bajo aquellos cerezos años atrás, lo que la familia necesitaba era alguien capaz de unificarla, alguien que actuara como pacificador, esas palabras jamás se habían borrado de su mente, aún después de que había asesinado a su tío con la misma katana que le había regalado aquella tarde, como cediéndole alguna clase de derecho o o poder, al fin,  parecía que el momento había llegado.

No supo en que momento ocurrió todo, nunca supo que fue, ¿un huracán? ¿un terremoto? ¿un tsunami? ¿un maremoto? ¿una tormenta? Le gustaba relacionar a las mujeres con fenómenos naturales, ya saben son devastadoras, fue quizá su último pensamiento cuerdo antes del colapso total.

Ahora hay nueve botellas de sake en la mesa, las cuenta mientras vacía el contenido de una de estas en su boca, el vacío se acrecentó cuando sus compañeros murieron durante aquel combate, cuando la muerte los acorraló aquella tarde,  el agua en sus pulmones, el filo de la espada, ese fue el final, para muchos su vidas continuaron, distintas pero iguales a la vez, para él, significó un exilio y a la vez ocupar un espacio, no había vuelta de hoja, sus piernas le temblaban y podía sentir su corazón latir rápidamente, Aquel día descubre que le teme a algo mas, algo que para todos siempre sera igual: le teme al tiempo, a las consecuencias de su paso, asume la vejez como algo natural de todo ser, teme a lo emocional ¿Cuantos compañeros más tendrá que despedir? ¿Perderá lentamente su luminosidad y los recuerdos que años atrás atesoró en aquel baúl en en el interior de su cabeza? Seguiría con vida, en el peor de los sufrimientos, en un estado cercano a la muerte, pero lo suficientemente real como para saber que aun seguía vivo, esta era una idea que lo perseguía día, tras día. 

Solía creer en la justicia, pero no en la de los demás, sino en la suya propia, para él no existían tonalidades, ni grises, habían blancos o habían negros, tras su travesía se había vuelto rápido y fuerte, un poder que debía usar en bien de todos, debía ser compasivo, no había razón que justificara la crueldad, no requería demostrar su fuerza salvo a sí mismo, el mismo paso del tiempo lo había cambiado, había crecido, todos recordaban al pequeño que prefería quedarse en el estanque viendo su reflejo en el agua, aquel que siempre permanecía ajeno a las reuniones, siempre absorto en sus libros y en sus propios mundos, colgado de  las ramas de los cerezos, Hanami Hanami solía murmurar.

Pues hoy, aquel pequeño silencioso que recordaban estaba  frente a ellos haciendo la labor  que muchos otros habrían hecho mejor, pero que sin embargo parece que ninguno quiso asumir, un cúmulo de desconocidos que  a pesar de llevar por las venas la misma sangre, no representaban ahora, nada, había hecho del cielo y de la tierra sus parientes, tampoco tenía hogar, ni amigos, su mente era su amiga y su alma su espada.  La pregunta es ¿Tendría el valor para hacerlo?

Era tiempo de dejar pasar algunas buenas épocas que vivió, las guardaría en su mente, sabía que estarían a salvo alli dentro lejos de ofensas y malos comentarios, y quizás con los días que pasarían las olvidaría, hasta que un buen día alguien llegase y le hiciera recordar ese momento, sonreiría y miraría con nostalgia al pasado.

Se acostumbró a hacer eso, borrar todo elemento conector de la "escena del crimen" cualquier huella o pista que lo  incriminara, borrar las huellas que dejo tras su paso por la arena, después de todo, Las palabras de un samurai son como sus huellas: puedes seguirlas donde quiera que él vaya. ansiaba encontrarse en otro lugar, soñaba con visitar tierras lejanas,  lugares que jamás habían sido explorados, tierras extranjeras que no le recordasen nada de su pasado,  le asusta lo amplio del océano, es el fin, no debe sentir miedo, después de todo, él es una ola más.


I hope die before I get Old



viernes, 24 de abril de 2015

Vísceras y no cabeza

Despertó con un deseo incontrolable de hablar con ella, de saber cómo estaba, de decirle que todo estaba bien, que no quería alejarla más de su vida, que a pesar de que las cosas estuvieran una mierda entre ellos, siempre le gustaría escuchar su voz, siempre habría tiempo, despertó deseando saber que no era muy tarde aún para solventar las cosas.

Despertó con ganas de decirle que extrañaba su compañía, su aroma, su tono de voz al hablarle, sus expresiones, era como si el destino lo hubiera obligado a despertar en la madrugada, dispuesto a buscarla, era un sujeto supersticioso que se dejaba llevar por el contenido de sus sueños, por el rápido latirar de su corazón al despertar confuso en medio de las sombras de la noche, como si un augurio le anunciara que debía hablar con ella antes de que algo malo pudiera suceder, es lo que pasa cuando piensas con las visceras y no con la cabeza, porque seguramente cuando cuando despertara con claridad, recordaría que a pesar de que todo lo que sentía era cierto y que en realidad la extrañaba, no le gustaba exponer sus debilidades de tal forma, a fin de cuentas, era demasiado noble para eso, para pretender que una persona no existía en el mundo, e ignorar que alguna vez había hecho parte de la construcción de su mundo,  decía ser una persona que no gustaba de sentir pero que en realidad no podía evitar ciertos detalles que lo convertían en el más idiota de los idiotas.

lunes, 20 de abril de 2015

Noche de blues, jazz y cine negro


Escuchar mientras se lee





Keith Richards solía decir que una vez aprendes los acordes básicos del blues, puedes decir lo que quieras mediante ese ritmo, en tal orden de ideas, la vida se ha convertido en un blues, historias singulares al ritmo de una guitarra, acordes por emociones, un recorrido por las calles de la ciudad, hay un tinte de cine negro en el ambiente, las manos entre los bolsillos, las solapas de la chaqueta levantadas  y una boina cubriendo su cabellera, un Humphrey Bogart de pacotilla caminando entre la multitud,  un soundtrack de Johnny Cash, Ray Charles y B.B King.

Avanza lentamente al borde del andén, como si fuera el mismo tiempo el encargado de reducir su velocidad, y a su vez los colores son reemplazados por los colores sepia, mientras las calles se convierten en largas autopistas llenas de bruma donde lujosos convertibles y descapotados avanzan a gran velocidad, donde los hombre se transforman en  Stewarts, Welles y Bogarts, mientras las mujeres ahora son femmes fatales, Anna Karinas, Grace Kellys y Gene Tierneys, de esas que te rompen el corazón, que te desprecian y te sepultan en el olvido, junto a los escombros de otros tantos que las han intentado conquistar, sin lograrlo.

Es una noche blanca negra y roja, una noche como en  la que murieron asesinados los padres de Bruce Wayne, una de esas noches en las que Travis Bickles decide salir a patrullar en su taxi, una de esas noches que planeo y que nunca resultó como quería.


En ocasiones, son los actos de valentía los que definen a una persona, los que lo llevan a arriesgarse o a  perder una oportunidad que no supo aprovechar, eso piensa mientras ingresa a uno de esos antiguos clubes donde se solía escuchar del buen jazz, siempre habrán dos lugares en los que podrá refugiarse, una biblioteca y el interior de una botella de cerveza, pide una de esas mientras se acomoda para escuchar al duo que se encuentra en la tarima, un hombre rasga la guitarra suavemente mientras él otro se contorsiona en medio de un increíble solo de armónica, sigue sin comprender a las personas, ¿Acaso la estupidez es en realidad tan fuerte? No estupidez no es la palabra, quizá ignorancia sea el ´termino mas apropiado, cuesta creer que las personas carezcan de intelecto, no no es intelecto, el intelecto lo tienen, les falta el sentido común, no deja de preguntarse que puede estar sucediendo al otro lado de la ciudad mientras él bebe su espumosa cerveza, le gustaría creer que todo estará bien mientras se encuentre allí resguardado, pero no, el mundo sigue girando, tanto como si decide quedarse allí oculto o como si decide salir  y enfrentar la realidad, de cualquier forma el resultado será un desastre.

Decide parar en una tienda antes de regresar a casa, se acerca a la caja una fila interminable, todas las filas parecen avanzar rápidamente menos en la que se encuentra parado, para ser tan tarde hay mucha gente haciendo compras,  la fila no avanzará en al menos media hora más, el sujeto de adelante mueve los brazos de un lado a otro, unos centímetros más y lo golpeará, si lo hace, la paciencia acabará, un escalofrío recorre su columna vertebral, se mueve inesperadamente hacia otra caja, tal como avanza por entre personas a la hora de subir los puentes.

De pronto lo ve, surcar de un lado a otro, sabe que debe ir tras él, que no es seguro, empieza como un simple escozor en la piel, una gota de sudor bajando por su frente, un pasar de saliva, luego, aquel molesto pitido en los los oídos, puede ver a las personas a su alrededor, gesticular, hablar, pero él solo ve sus labios moverse, no hay forma de que escuchen lo que dice, sus pies permanecen clavados al suelo con aquel ardor en su piel, el malestar es general, no puede evitar tensar sus músculos, otra vez ese horrible escalofrío, centímetro a centímetro del axis al coxis, como cuando se bosteza con la boca cerrada, como cuando entra agua a sus oídos y lo invade una sensación extraña y desagradable, algo casi asesino, un deseo de tomar algo entre sus manos y destruirlo.

A su alrededor la gente ya no habla, grita al ver que la fila no avanza, como granizo golpeando la ventana, constante y ruidoso, ladea la cabeza y escucha su clavícula tronar de un modo siniestro, ve en la palma de sus manos sus uñas clavadas, y en sus oídos aquel incesante pitido a punto de estallar.

Se ve así mismo desde arriba, rodeado de personas que no conoce y que por primera vez detesta, no conoce la razón, solo desea silencio, deja su lugar en la fila y va tras esa figura que hace tan solo segundos paso frente a él, camina por entre los postes de luz que alumbran con una luz mortecina, le sigue de lejos, el hombre se da cuenta que lo siguen y aprieta el paso, se ve obligado a hacerlo también, se acerca cada vez más a su objetivo, manos sospechosamente metidas entre la gabardina,  atento a sus movimientos, sus pasos son rápidos, casi lo alcanza, solo un poco más, una pistola descansa entre sus bolsillos, la aferra con fuerza, ha quitado el seguro, listo para defenderse del sujeto al que persigue por alguna extraña razón, adelante aquella sombra también guarda un arma en su bolsillo, listo para disparar contra la persona que lo viene siguiendo hace minutos, la calle, es más larga que nunca, desenfunda su pistola, en ocasiones, son los actos de valentía los que definen a una persona, los que lo llevan a arriesgarse o a  perder una oportunidad que no supo aprovechar, se repite, posa su mano sobre el hombro de aquel extraño y apunta, el extraño voltea y justo cuando lo hace otra mano se posa sobre su propio hombro, voltea para ver el rostro del desconocido que se atreve a ponerle las manos encima, solo para ver su rostro reflejado en el de su perseguidor que es el mismo perseguido, un disparo resuena en el eco de la noche, el humo sale del cañón, disparar y al mismo tiempo ser atravesado por una bala idéntica a la que acaba de descargar, y al final , su muerte.


no voy a morir solo voy a comprobar si realmente estoy vivo








domingo, 8 de marzo de 2015

8:02


Se recostó contra una de las vigas del edificio, distraido, la lata de gaseosa a medio acabar permanece a su lado, una gota de agua resbala de la lata, pensó en lo dulce que sería besar unos labios con sabor a Coca Cola, vaya pensamiento tan bizarro, en algún lugar no muy lejano sonaba Stairway to Heaven, quizá era en su mente, quizá no sonaba ninguna canción pero era la que desearía escuchar, quizá era alguien afuera quien reproducía la música, había preferido bajar por las escaleras, pues tres sujetos con máscaras bloqueaban el acceso al ascensor, de hecho no lo bloqueaban, pero solo un idiota hubiera ingresado a ese ascensor, en si fue una situción graciosa.

Solía inventar excusas para alejarse de la gente que se preocupaba por él, solo para caminar inmerso en sus difusos e insondables pensamientos, en momentos así, no soportaba estar acompañado, ráfagas de ideas dolidas y egoistas lo atravezaban,

Observó el sol caer mientras una tras otra las personas salían del lugar, en realidad, no tenía ni idea de porque permanecía ahí, era evidente que no tenía ganas de llegar a casa, y a pesar de eso, no tenía nada que esperar, no había una dirección. ¿Dónde se encuentra el norte? Una sed de aautoconocimiento lo embarga, 5:55, patea una piedra que hay en el suelo. 

Los CDs fueron diseñados para recibir 72 minutos de música, debido a que esa es la duración de la novena Sinfonía de Beethoven, pues bien, 8:02 minutos fue la cantidad de tiempo que le tomó comprender una idea, sentir un cúmulo de tristeza en su interior, inventar una excusa, salir a la calle, perderse entre la multitud, asegurarse de que no lo siguieran, comprar una bebida, caminar sin rumbo, sentarse en la acera, beber, ver a una persona conocida, agachar la cabeza y no ser reconocido, levantarse y caminar en dirección contraria, mirar la vitrina de una libreria, revisar sus bolsillos en busca de dinero, desistir y regresar a su punto de partida, hizo todas esas cosas y ni siquiera durante un segundo dejó de pensar en la misma mujer.

8:02 minutos con el mismo pensamiento en su cabeza. 8:02!

8:02 minutos es la duración de Stairway to Heaven.

lunes, 23 de febrero de 2015

Natural

Recorrer esta gran ciudad se convierte en un viaje al espacio, cocinar es una estruendosa aventura y mojarse bajo la lluvia parece ser la menor de las preocupaciones, cruzar la calle al ser halado, y ser en cierto modo reprendido por mi conducta. Es una mezcla de situaciones que no pensé vivir, y que a pesar de eso considero normales, como una mezcla adecuada, un tornillo que comienza a ser apretado,  me siento ignorante y erudito a la vez, ansioso de compartir tantas anécdotas sin contar, de recorrer tantos caminos sin andar, caminos en las estrellas, caminos en los baches de las calles de la ciudad, como un marinero recorriendo aguas extrañas, podría encontrar el mismo tesoro cien veces, y cada vez sería diferente.

¿Cómo pueden cambiar las cosas en un lapso de tiempo tan corto? Hace tan solo unos meses me encontraba dibujando vocetos en aquella aburrida reunión y pensando en el título de una entrada de mi blog "La cena de los Reptiles" se iba a llamar, y a decir verdad, los dibujos y la trama de la historia despertaban más emoción en mí que todas las personas reunidas en aquel salón, sin embargo las cosas ya no son así. En principio no era un sentimiento que quisiera albergar en mí, con el tiempo supongo que me acostumbré a la idea y a prendí a convivir con ella, ahora es simplemente natural.

Eran actos cotidianos, que ahora, con una connotación diferente, adquieren más valor del que podrían tener antes, supongo que terminaría por suceder, fue como hacer copia en un examen, como ver a través de un profundo pozo que esconde toda clase de misterios ¿Fue a propósito o tan solo conté con suerte? Una parte de mí niega con la cabeza, por supuesto que fue a propósito, otra parte de mí, más escéptica no termina de estar convencida.

Una descarga recorre mi columna vertebral, comienzo a caminar en linea recta, sin dejar de mirar en frente, cuando me doy cuenta me encuentro frente a la acera sin saber como terminé ahí, atento a los movimientos al otro lado de la calle, cuando tengo un momento de lucidez regreso a la realidad.

No debo tener miedo, es tan solo un sueño, un mal sueño, verdad solo hay una y no es esa la que estoy soñando, es la que estoy viviendo, solo hay un temor real y se encuentra a un continente de distancia en una ciudad fría y gris, una ciudad que he anhelado millones de veces y que por primera vez me resulta agreste y no querida, todo el día aquella idea me persiguió, me hizo sufrir, no podía comprender porque cuando las cosas parecían ir bien, un futuro no muy prometedor a la vuelta de la esquina quiere acabar con esta pequeña parcela de "felicidad" que he creado.

Y aquí estoy develándole toda mi filosofía de vida, compartiendo mi mundo al que parece adaptarse,  un mundo en el que quisiera se quedara, una mezcla de preguntas casuales, otras son más serias , una última esperanza, el último destello de galaxias en sus ojos, y es en lo único que pueda pensar mientras permanezco en la mitad de esa habitación,  admirando su presencia, y a la vez, más solo que antes, conociendo el futuro que se acerca, y en mi mente solo puede sonar una canción. 

domingo, 1 de febrero de 2015

Everlong


If everything could ever feel this real forever. If anything could ever be this good again.




No basta con hacer una simple afirmación, no basta con decir con que el concierto de los Foo Fighters en Bogotá fue asombroso, es necesario escribir acerca de ello, poque la memoria es como el humo y con el tiempo se disipa, por más que queramos mantener una imagen en nuestra mente, por más que queramos recordar algo con el más ínfimo detalle, siempre habrán cosas que pasemos por alto.

Los teloneros, Diamante Eléctrico fueron buenos, la responsabilidad de abrir a una banda  como los Foo, es grande, y aún más en un escenario como El Campín, pero seamos sinceros, muchos de nosotros completabamos cerca de 12 horas esperando, no estábamos para esperar más, sin embargo, el grupo colombiano lo hizo muy bien,  y estoy seguro con el tiempo llegarán a ser más grandes de lo que ya son, !Joder! ya quisiera yo abrirle a una banda así, pero simplemente, con talento, todo es posible.

Finalmente las luce se apagaron, al tiempo que la banda ingresaba, una muchacha detrás mío se desmayó, quizá no por el ingreso del grupo sino por la cantidad de gente que luchaba por estar lo más adelante posible,  los viajes en el transporte público, son simples simulacros para este tipo eventos, la marea de gente simplemente te empuja, te mueve de un lado a otro y lo único que puedes hacer es unirte a su movimiento.

Mientras la muchacha era levantada y sacada del lugar, globos de los colores patrios volaban por el cielo, amarillo azul y rojo se fundían en uno mientras el intro de Something From Nothing, canción del nuevo Sonic Highways, comenzaba a sonar, en ese momento la cordura desapareció del lugar. 

Luego siguió The Pretender, la canción por excelencia que hace que rasgues tus vestiduras que surjas de tus cenizas  y le grites al mundo en la cara que no estás dispuesto a rendirte, el sentir que tus pulmones exigen a gritos oxígeno pero sin embargo no puedes dejar de cantar, a pesar de que tu voz se desgarra, tu garganta se niega a dejar de gritar, es el deseo de una voz apagada que decide enfrentar a quien se oponga: "So who are you?Yeah, who are you? Yeah, who are you?" Yeah, who are you?

Más tarde empezó a sonar Learn to Fly, cientos de aviones de papel comenzaron a surcar el estadio, mientras el espectáculo avanzaba, para ambas canciones la histeria fue increible, pero esa magia pareció romperse cuando en medio de My Hero, una sobrecarga de energía dejó al Campín sin luz y sin sonido, el asombro era decepcionante, sin embargo, ahí estaba el verdadero héroe, nuestro héroe, el líder y señor del escenario controló la situación, el puto amo, como un viejo capitán, Dave Grohl logró conducir a su tripulación, mantuvo la calma y a capela todo el estadio cantaba la canción mientras los problemas eran resueltos, ese es un héroe. There goes my hero, watch him as he goes
there goes my hero, he's ordinary.

Todas las canciones que habíamos soñado con mis amigos que sonarían ese día, estuvieron presentes, ni una más, ni una menos, quizá Let It Die, Bridge is Burning y The One pero al carajo canciones que tiene mucha carga emocional y una historia detrás de cada una, Arlandria, Break Out, All my Life, Walk, Times Like These, Big Me, Monkey Wrench, Wheels, Best of You, además de las canciones nuevas que pronto tendrán su propia historia, todas con un deseo interno de explotar, y de vivir el momento, mientras las escuchaba pensé en muchas personas, pensé en mi banda de rock, en momentos que viví y en los amigos con los que disfrute aquel momento, mientras lo hacía, el Campín se conviertió durante poco más de tres horas en un lugar cargado de electricidad.

Cada canción tuvo un momento único, si All My Life desató una furia sin control en la audiencia,  "All my life I've been searching for something, something never comes never leads to nothing, nothing satisfies but I'm getting close"... mientras sonaba Walk abrimos las bolsas de agua y elevamos el líquido al cielo, como si la lluvia nos mojara mientras sonaba la canción, al carajo la deshitración, vive el ahora,  mojados, pero enérgicos, más momentos, como aquel cuando cantamos unidos el cumpleaños a aquel hombre que veinte años atrás era el baterista de Nirvana.

Y no solo la parte de sus clásicos, también la parte del jamming fue sublime, claro que no puedes esperar un solo de B.B King con los Foo Fighters, pero su esencia está en la energía y en su unidad como grupo, de darle el reconocimiento a cada uno de sus integrantes, Taylor Hawkins es un monstruo en la bateria, Dat Solo! Oh Shit y Pat Smear que ha acompañado a Grohl desde Nirvana, fumando un ciarrillo en el escenario like a boss, mientras Nate Mendel demuestras que los bajistas también tiene el poder mientras toca Another One Bites to Dust, cerrando la boca a muchos, además de Chris Shifflet que hizo unas improvisaciones de la puta madre ¿Es esa la razón por la que venías escuchando música durante todo el viaje? Venías practicando eso? le espetó Grohl después de su presentación

Eso además de los clásicos del rock que tocaron: Detroit Rock City de Kiss, Tom Sawyer  de Rush, Let There Be Rock de AC/DC, Under Pressure de Queen además de una pequeña muestra de Blackbird de The Beatles demuestra el respeto que tienen por otras agrupaciones a las que le deben lo que son, como enfatizó Grohl en el concierto, fue algo realmente inesperado escuchar tales himnos de la nación rock aquella noche.


Que Dave Grohl asegure que fue el mejor espectáculo de la gira, independientemente de que sea verdad o no,  que Bogotá sea una de las ciudades que de seguro quedará en la memoria de los músicos, que el estadio se ilumine con cientos de miles de luces a la vez y saber que estuviste ahí, , que tuviste al puto Dave Grohl a once pasos de distancia, que te señaló y toco para tí y que en cierto modo hiciste historia, que quizás en otros veinte años, recuerdes aquel día y digas: Yo estuve ahí. 

Pero, cuando comenzó a sonar Everlong, fue quizá el momento más significativo para mí, por lo que esa canción representa, y el mensaje que lleva grabado, por las veces que la he cantado, triste, enojado y alegre y por las veces que falta por cantarla, pero ahí, junto a miles de personas vociferando como uno aquel coro, esos tres minutos de canción, hicieron que todo un día de filas y agotamiento, que todos esos años de espera, valieran la pena, ahora mientras los Foo Fighters alzaban en alto la bandera colombiana, podía sentirme realmente en paz y ser testigo de que estaba viviendo la mejor noche de mi vida, a decir verdad, grité como una colegiala, madreé, dije todas las groserias que la RAE podría admitir, salté, canté como si no hubiera un mañana, porque después de The Beatles esta banda es la que ocupa un gran lugar en mi corazón, muchas veces han sido las veces que su música me ha impulsado, a salir a luchar contra el mundo, a decir verdades, a correr más rápido y a vivir. Foo Fighters, reprensenta quizá a la última estirpe del rock como lo conocimos, un rock agreste, impulsado por el deseo de hacer música y de llevar un mensaje a cada generación.

Y es todo lo que tengo que decir al respecto.