"Siempre — decía— llevamos una máscara, una máscara que nunca es la misma sino que cambia para cada uno de los papeles que tenemos asignados en la vida: la del profesor, la del amante, la del intelectual, la del marido engañado, la del héroe, la del hermano cariñoso. Pero ¿qué máscara nos ponemos o qué máscara nos queda cuando estamos en soledad, cuando creemos que nadie, nadie, nos observa, nos controla, nos escucha, nos exige, nos suplica, nos intima, nos ataca?"
Deseé ser un perro, puro y sincero como un perro, vivir la sencillez y desfachatez de la vida canina, ser austero e independiente, ¿Acaso la naturaleza obedece a fronteras?.
"Estoy solo, pero camino como un ejército que irrumpiera en una ciudad"
La madera se siente caliente bajo mis pies, el aire está tibio a pesar de que la ventana está abierta en medio de la madrugada, el calor es insoportable, salgo a caminar mientras pienso en amigos, en mis némesis, en antiguos amores, en las figuras públicas, en mis familiares y me invade una sensación inexplicable, ¡Qué falso es el mundo y quienes lo habitan! Me sentí, solo, viejo y paranoico, regresa a mi esa tendencia auto destructiva de sentirme traicionado por aquellos que me rodean y de encerrarme en ese caparazón infranqueable, siempre un naufrago, siempre en mi isla, el eco de una casa vacía, la compañía de un locutor poniendo un éxito en la radio, el reflejo en la ventana del autobús, el abrir la nevera en busca de comida, el cerrar tras de ti la puerta de tu casa con alivio, seguro de que afuera han quedado todos los males de este mundo.
A pesar de eso, no tengo ganas de volver a casa, no sé a donde ir, aguardo a que oscurezca, vago por las calles entre vagabundos y putas, me gustaría tener un lugar al que ir, con la seguridad de que alguien tome mi mano y a lo mejor impida que me ahogue en mi desconcierto y soledad, no quiero ir a casa porque sé que no encontraré nada allí, el tiempo se deslizará lentamente y solo me hundiré para ver las burbujas de mis sueños ascender para luego estallar y morir mientras mis pulmones suplican por oxígeno. Me abordará esa extraña sensación que comienza en la boca de mi estómago y sube por mi tráquea, esa repugnancia dulzona de la que habla Sartre,¡Ya estoy hablando de Sartre!, no puedo evitar sentirme pretencioso en ocasiones, como todos.
"Los cuervos devoran a los muertos y los aduladores a los vivos "
Hablan del mundo real, de conducir autos, de ir a bares, de dietas, del último celular que vale al menos tres salarios mínimos, de inversiones, de facturas, se hacen los interesantes citando a Cortázar y a Kubrick pero pocos comprenden el mensaje detrás de sus obras. Todos inmersos en su burocracia, en su moda, en la complicada forma de hacer las cosas, la gente asume que yo también hago parte de ese mundo pero no es verdad, no me interesa en lo más mínimo hacer parte de esta realidad,
Una conversación es sensata cuando ambos interlocutores dejan de hablar y permiten que el silencio los invada, el silencio está bien, es una muestra de que ambos dijeron lo que debían decir. Por otro lado están esas otras conversaciones en las que todos se están pisando e interrumpiendo continuamente creyendo que lo que pueden decir es más importante.
"Es extraño que todo me dé lo mismo; me espanta".
Soy un pedazo de basura que se esconde tras su propia máscara, expongo mis debilidades y la uso como mi propio escudo, uso la mascara de alguien que quiere ser todo lo que no crea que puede existir, soy un cínico que no cree en la sinceridad o bondad humana, creo que todo va ligado a los intereses, a una forma posterior de tener poder sobre alguien más, no creo en las motivaciones humanas ni en sus acciones, tiendo a expresarme de forma irónica, sarcástica y burlona, lo siento, mi sinceridad me supera.
Estoy vacío, el lícor no me embriaga, el sexo no me da placer, las drogas no me estimulan y la opinión de los demás me tiene sin cuidado. Me quedo viendo a las personas sin que se den cuenta, casi puedo ver donde termina su rostro y empieza su máscara, te buscan únicamente cuando requieren de tu ayuda, piden ser escuchadas pero se enfadan cuando deben afrontar la verdad, ¿Por qué siempre deben tener la razón? me hablan de sus vidas pero yo estoy absorto en mi pequeño caparazón, en mi intento de vida canina condenada al fracaso por la forma en que funciona el mundo hoy.















