domingo, 23 de noviembre de 2014

Correr/Desvanecer




En ocasiones dan ganas de escapar del mundo, de poseer una escafandra y sumergirse en un profundo océano y no volver a ver la luz del sol, o de tener un traje de astronauta y alejarte de la tierra y su gravedad que te mantiene con los pies en el suelo, es por eso que prefiero correr, porque me ausento al menos por un tiempo de la velocidad con la que viven los demás, de las grandes ciudades, del mundo y su ritmo de vida acelerado y caótico. 

Velocity, Alexandra Pacula
Corro desde que tengo memoria, corría hacia el paradero de mi ruta escolar al ver al bus doblar la esquina, en ocasiones incluso corrí tras los buses equivocados, corrí en el patio de recreo en tantas ocasiones emulando toda clase de juegos, años más tarde ingresaría a las maratones del colegio, y sus entrenamientos alrededor de montañas y senderos, corría durante los partidos de fútbol y durante los entrenamientos de educación física, incluso cuando me preguntan que deportes practico, paso revista, a pesar de que tuve una época en que fui buen futbolista, recuerdo como ese talento fue en declive hasta llegar a ser hoy medio....medio idiota jugando fútbol, recuerdo los cursos de natación y de tenis que tome o las veces que estuve en el equipo de baloncesto únicamente por ser de alta estatura, en las clases de baseball donde siempre preferí ser catcher que pitcher o bateador, pienso en tantos deportes y en ninguno siento que realmente destaqué, pero cuando pienso en el correr, en el atletismo como tal, creo que es el único con el que puedo decir con seguridad, yo, simplemente corro.

No soy un atleta,  Cada kilometro, cada entrenamiento, cada carrera es una forma de dar lo mejor de mi, ( y una oportunidad más de llegar a clase a tiempo) de competir contra mi mayor adversario: Yo. 
Puedo recorrer grandes distancias en corto tiempo, sin embargo no soy el más veloz, mi forma de correr está basada en la resistencia, no en la velocidad, sin embargo cuando corro no lo hago como deporte, es una simplemente forma de evadir mi realidad, de despejar la mente.

Cuando el dolor deja de existir y se convierte en una serie de borrosas figuras que pasan a tus costados, cuando a pesar de no sentir los pulmones y empiezas a sentir y a ver colores fosforecentes y distorsiones sensitivas en tu cabeza, te preguntas si pude dar este paso ¿Por qué no puedo dar el próximo? Es difícil vencer a aquellas personas que no se rinden, pienso que prefiero ser de esa clase de personas y doy una zancada más. 

velocidades por arriba de los 109 kilómetros por hora
Cuando los recuerdos y los pensamientos más incisivos y agonizantes de tu mente se transforman en corrientes de aire que auguran libertad, cuando sientes que tienes la potestad de dar un golpe firme en el asfalto y casi imaginar las chispas de electricidad al momento del impacto y así frenar en seco para mirar a tu alrededor sin saber donde estás, es sorprendente cuando miras atrás y te das cuenta toda distancia que has recorrido. Es una sensación realmente confortante, como el momento exacto en que toman aquellas fotografías a esos grandes felinos y parece que flotaran en el aire 

Correr mientras lo único que ves son tus desgastados zapatos al ritmo del redoblante de la batería, los pensamientos fluyen como las nubes a las que le vas buscando la forma mientras corres, a medida que la ciudad se mueve junto a tí, mientras sientes como se queman tus pies, mientras el viento sopla y eleva tu cabello, en ocasiones, correr es casi como una fuerza imparable, no hay frenos, a veces es automático, correr esperando traspasar alguna barrera que te transporte a otro lugar, otra dimensión, no sé que espero, simplemente buscas escapar, desaparecer de la vista de todos, que no sepan donde estás, es por eso que, como dice Haruki Murakami, “When I'm running I don't have to talk to anybody and don't have to listen to anybody. This is a part of my day I can't do without.”

Mientras corro los pensamientos van a la misma velocidad que cruzo las calles, solo una cosa tengo clara, mientras el ritmo exista, no me detendré, correr es una forma de vida, de sentirse realmente vivo al tiempo que tu corazón late fuertemente, de desear aire puro que llene tus pulmones, deseas agua fresca que calme tu sed, muchas veces me miran como a un bicho raro cuando decido recorrer a pie ciertas distancias, corer  cuando puedes ver tu aliento en una noche fría, correr con tus lentes empañados bajo la lluvia, correr me hace sentir intenso, lleno de energía, de poder, al rojo vivo, como lo veo en ocasiones, no se trata de esperar a que la tormenta pase, se trata de correr en medio de esta, pienso para mi mismo, llegará un día en que ya no podré correr, es entonces cuando aumento la velocidad y pienso Hoy no será ese día.

lunes, 20 de octubre de 2014

Noche en el centro de la ciudad


                                                                                           Escuchar mientras se lee

Manuele Fiore


¿Han visto las películas de Woody Allen?  Están llenas de ingenio y algo de humor no convencional, un humor inteligente de ese que tanto me gusta,  hay dialogos atrapantes y la música parece transportar a otro lugar en el tiempo, a un lugar mejor, precisamente ambientadas en una ciudad y una época que te hacen desear vivir en un lugar atemporal, Días de Radio, la primera película que vi bajo su dirección causo ese impacto en mí, ahora después de ver otras como Annie Hall, Manhattan y Midnight In Paris, no puedo dejar de sentir esa calidez de representar la cotidianidad de la vida. 

Y así fue como empezó mi aventura aquella tarde, como una situación salida de la imaginación de Woody Allen, incluso una historia yokolennonesca, no sé si exista ese termino, pero suena bien, caminaba,....vagando, solo, como lo es siempre mi rutina periodística, recorriendo vías y andenes con mis desgastados zapatos, está bien, es cómodo sentir tal libertad, caminar por las calles de una metrópoli, no es una ciudad como Nueva York, Barcelona o París, pero definitivamente hay algo en sus calles que te inspira a quererla, no es su  decadente población, ni su entorno caótico,  es algo oculto en los adoquines de La Candelaria, en el frío de las mañanas o en el verde de los cerros que permanecen como colosos rodeando a la capital, mi destino.

Sucedió al salir de aquella exposición, Manuele, Fiore, un dibujante italiano presentaba su obra, anochecía, en este tipo de situaciones los recuerdos son inútiles porque tal memoria ahora vive solo en mi mente, tengo mal genio por mi cobardía, por andar con malos rollos en la cabeza, uno no conoce a las personas sin ningún propósito de por medio. , probablemente sea la ultima vez que la vea, quizá si el destino es amable conmigo me conceda un nuevo encuentro, son esos impulsos que te guían sin ninguna razón, solo los sigues y ya está.

Ojos claros, gafas rosadas, pelo largo y mono, liso, bella sonrisa y un extraño modo de hablar, no es baja, pero tampoco alta, tiene unos razsgos muy bonitos, incluso, antes de salir, su presencia ya me había llamado la atención, no tenía razón para hablarme, pero lo hizo, pudo haber hablado con cualquiera de los asistentes, y sin embargo fue a mí a quién acudió, fue extraño, solo saludó y yo solo la seguí, luego ella me siguió a mí, dos completos extraños se conocen en una galeria, no es algo premeditado, no pasa todos los días,  Caminamos, de noche, escucha musica celta le gusta tocar flauta, estudia artes plásticas, seré sincero, yo recordaba haber cruzado esas calles en noches anteriores, y sabía que el camino era esa, pero la verdad yo estaba perdido, siempre he tenido un mal sentido de la orientación, a pesar de eso de alguna forma llegamos a nuestro destino, únicamente pensaba en lo extraño de aquel encuentro, caminamos, charlamos, pensé en decirle algo antes de que se marchará, apenas abordó supe que jamás la volvería a ver, la vi alejarse mientras el vehículo aumentaba su velocidad, y yo me quedé ahí, mirando por el cristal, pronunciando su nombre, reprochandome, sin saber nada de utilidad, ni su apellido, ni su número telefónico, ni su ciudad de origen, ni su correo, nada, solo la certeza de que era alguien diferente.

Ahora suelen ser largos periodos de ausencia, sentado en el suelo de una biblioteca a la espera de un encuentro similar, mientras un jazz de Sidney Bechet se repite una y otra vez, mirar entre las estanterías de libros de segunda mano, esperando encontrar un libro único e inusual, de seguro hay muchos, pero no uno definitivo, Sartre, Capote, Camus, pasan de uno en uno.

Soy buen investigador, pero esto va más allá de todo desafío, no quiero olvidar su rostro, el cual comienza a desvanecerse en mi mente, supongo que es inevitable, de vez en cuando, tengo leves destellos de lucidez, y la recuerdo, pero como una fotografía vieja o un sueño lejano de hace mucho años, como un rostro que destaca  entre la multitud por unos segundos para luego desaparecer, si pudiese convertir las imágenes en mi mente en fotografías...supongo que eso acarrearía más problemas, no basta con un recuerdo, no sé si es un pensamiento muy arrogante, no basta con que sea algo etereo, la memoria no basta para tener una única imagen en mente....  llegará un momento en que no bastará con cerrar los ojos para recordar su rostro.

lunes, 6 de octubre de 2014

Una cuerda floja


Escuchar mientras se lee




... De pronto, Santino Corleone comprendió que había llegado su hora. Se sintió 
completamente lúcido, libre de toda violencia, como si el miedo oculto, 
finalmente real y presente, lo hubiera purificado. 


Lo curioso de la situación, comienzas a vivir tu vida normalmente, regresando al viejo tú, reorganizas tus prioridades, sumergiendo tu mente en otras actividades, vuelves a ser el músico, el dibujante, el escritor, lentamente das paso a los proyectos que traes en tu mente, sin embargo, un mensaje detiene todo el proceso, imagino la escena, un maquinista reduce la velocidad de la locomotora, la cual queda inmovil en medio de la nada. 


Como un complice de la tragedia, mi playlist me juega sucio y todo el camino la lista aleatoria alimenta mis expectativas, mientras en un monólogo interno me repito que no debo imaginar nada porque es probable que lo que pase sea algo totalmente opuesto a lo que espero, y de hecho, si así fue.

En cierto modo hubiera sido gracioso, platicar un tema así en medio de tanta gente, entre delfines ensangrentados y hombres en trajes de toros,  probablemente hubiera tenido que repetir lo mismo varias veces, pero al diablo, era algo poco convencional, parecía la oportunidad perfecta, un ambiente lejano al cotidiano, entre la multitud, los ladridos y los gritos de la gente, en su mente, distante solo suena una canción de Calamaro, en la que en El circo vos ya sos una estrella y en la que si te preguntas vos no me conocías, 

Fue rápido, fue sutil, como la muerte de el Principito, como un tiro de gracia, un segundo bastó para comprenderlo todo, para comprender que nunca fue el protagonista de la historia, sino un simple personaje más, pudo justificar todos y cada uno de los actos de los que hizo parte y reaccionar para huir como un animal herido a su guarida. ¿Qué tan roto tienes que estar?

No hubo alaridos ni gritos,solo una simple expresión de sorpresa, seguida de un  pequeño "Ah", que resumió todo lo que podía sentir y decir en el momento, una última exhalación, para luego caer de rodillas al suelo, con un hilillo de sangre deslizandose por la comisura de su boca, con un último aliento bajó la mirada para ver su pecho atravezado por una daga, poco a poco, el corazón, anteriormente cargado de adrenalina, comienza a reducir su velocidad, la sangre se acumula en el piso al punto de que ya puede ver su reflejo en este, tan de la nada como había empezado todo, así, había terminado, su respiración se entrecortaba, sabía quien había sido la persona que le había atravezado el pecho, y sin embargo no quería voltear para confirmarlo, ya era suficiente con saberlo.

Ahora que lo pienso, no, no fue rápido, fue lento y tortuoso, fueron semanas de dolor en cantidades segmentadas, como pequeñas dosis de sufrimiento repartido en horas tediosas y noches de insomnio, contrario a lo rápido que pareció ser, fue como la muerte de Sonny Corleone, dolorosa, falta de dignidad, como la muerte del protagonista de La Vida es Bella, fuera de escena, como el caer de una gota de agua, como gritar en medio de un desierto.


Entonces se preguntó si el mismo impulso que genera la felicidad para hacer las cosas, es el mismo estímulo que se recibe de la ira, porque era la única sensación que lo embargaba en ese momento, rabia con tantas cosas, cosas que debieron pasar de otra forma pero que no fueron, la realidad fue una fotografía mal revelada, como un recuerdo que creyó nunca vivir.


domingo, 28 de septiembre de 2014

De los colores y los fenónemos atmosféricos

las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma. - Julio Cortázar 

 


Es increible como una sola persona puede cambiar tu estado de ánimo de un momento a otro, si, lo sé, sé que no debería ser así, sin embargo no puedo evitarlo, doy vueltas entre las cobijas para despertar con el cuerpo colgando a un costado de la cama, cientos de voces que logró alejar sacudiendo con fuerza la cabeza, es uno de esos sueños pesados que no te dejan separar los párpados con facilidad, regreso a la vigilia, y una visión cinemática de los días pasados pasa a través de mis ojos como un par de ventanas abiertas, estoy tocando el suelo, estoy yéndome a la mierda a una velocidad estratosférica.

Una bruma espesa entra por la ventana, de esa que te cala los huesos, y que extrañamente impide que respires con naturalidad, y que veas más allá de tu nariz, estás cegado, todo es negro, penumbra, oscuridad,  “Entonces sentí una tremenda opresión en el pecho, una opresión en la que no parecía estar afectado ningún órgano físico, pero que era casi asfixiante, insoportable. ahí, en el pecho, cerca de la garganta, ahí debe estar el alma, hecha un ovillo. dice el maestro Benedetti, yo simplemente sé que esta neblina es responsable de mi insomnio pero ¿Cómo dormir así con los sueños rotos? No es tan sencillo,más cuando encuentras a alguien que llevas esperando por mucho tiempo y que cumple con todo lo que has soñado pueda tener una persona, nunca he sido de renunciar a las cosas, si hay que luchar por algo se lucha, constante, preciso, renunciar es diferente a sacrificar, pero en este punto parece que ya no hay difererencia. I can feel the cracks in my spirit. They're starting to bust. Drive by your house, nobody's home. The Killers parece encontrar las palabras acertadas...cae la noche y se acerca el día, estoy cansado de ir de izquierda a derecha, hacer cuentas, treinta y cuatro semanas, !treinta y cuatro semanas!! en cinco horas debo levantarme, estoy tan jodido como hace años no lo estaba. 

Ahora, solo silencio, tu ausencia cae sobre mi como la lluvia, gruesas gotas de agua comienzan a empaparme, a decir verdad,  siempre me ha gustado estar bajo la lluvia, pero no de esta manera, si, es una lluvia que viene acompañada de nubarrones grises que solo se ven iluminados por relampagos en el cielo, los relampagos en realidad no son los que asustan, incluso te preparan para lo que sigue, la parte sonora y estruendosa: el trueno, a pesar del que verdaderamente debería atemorizarnos es el primero pues es el que cae, el que puede atravezarte , parece incluso una alución premonitoria, de una tormenta no puede venir nada bueno, otra canción de los Arctic Monkeys parece ser la más indicada..no encuentro en que gastar mi tiempo lo suficiente para mantener mi cabeza ocupada, solitario, pensativo, falto de concentración, inquieto, irritable e incapaz de comprender la razón de las cosas me he convertido en un pararayos que permanece a la espera de una nueva descarga, espera a que una enorme cantidad de energía pase a través de su cuerpo en un corto tiempo, o al menos a mi me parece corto el tiempo cuando está a mi lado, quemaduras internas, daños al sistema nervioso, explosiones en huesos y tejidos, cualquier antónimo de la palabra feliz, parece que no te dieras cuenta que solo quiero pasar algún tiempo contigo o puede que si te des cuenta y no te importe en absoluto, y a pesar de que solo sienta todo tu peso sobre mi mente, no puedo escribir algo capaz de atravezar tu corazón con virtud. 

Sin embargo, cuando estoy con ella, con la  persona real, el sol parece salir y la lluvia queda en un plano secundario, me siento bien, las horas pasan volando, y las personas que caminan alrededor de nosotros, pierden la importancia que les daría si estuviera caminando solo, el mundo adquiere color, entonces llegas y le brindas una pincelada a todo lo que te rodea y entonces me siento mejor, me recuerdas una canción de los Stones, o quizá es tu cabello lo que me la recuerda....en realidad solo busco escuchar musica ruidosa para callar pensamientos aún más ruidosos, debo dejar de relacionar todo con canciones o me quedaré sin que escuchar... simplemente hay personas que te hacen ser más fuertes pero siempre serán tu debilidad, porque cuando pienso en esta persona sólo me inspira cosas buenas, pienso en salir a montar en bicicleta con ella, (LOL) pienso en salir y acampar y ver las estrellas, en caminar en un atardecer, en un eterno viaje en un ferrocarril escuchando música,  en recorrer el mundo,  pienso en el olor a pasto recien cortado o aún mejor al aroma que deja a su paso,  simplemente pienso en ser una mejor persona, y solo un arcoiris como tú me haría pensar en ese tipo de cosas, a pesar de eso, aún no se bien como debo quererte sin excesos ni daños colaterales, solo sé que aun estoy perdido en mis miedos, entre mis deseos, el pasado y el presente, realidades y sueños sin futuro, fantasias y pesadillas, y justo cuando mi mente me dice -renuncia~, mi corazón sin embargo susurra, - vamos, un intento más.
 Si te vieras con mis ojos quizás entenderías



martes, 9 de septiembre de 2014

Cavilaciones y Relatividad.


Relatividad: M.C. Escher
Si las puertas de la percepción se depurasen,
todo aparecería a los hombre como realmente es: infinito.
Pues el hombre se ha encerrado en sí mismo hasta ver
todas las cosas a través de las estrechas rendijas de su caverna.
William Blake

He estado leyendo a Blake y escuchando The Doors y no sé porque demonios esta imagen llegó a mi mente, ¿Qué es real? ¿Qué no lo es? Real es el recuerdo que tengo de esta pintura, solía pasar eternidades viéndola cuando era niño, buscando una salida, pero siempre llegando a un mundo diferente, supongo que si tuviera que describir mi vida en este momento con una imagen sería con esta, me gustaría poder afirmar algo en realidad pero todo permanece oculto tras bruma, una bruma que si quisiera podría disipar con facilidad, pero todo es relativo y sería como dar pasos en falso, creo que he perdido el camino, la linea divisoria entre imaginar y suponer, entre soñar  y delirar, entre pensar y calcular, no hay verdades hay teorías.

A veces las cosas no suceden como esperas que sucedan, de hecho creo que entre más expectativas se tenga hacia algo, más erróneo hacia eso es tu pensamiento, a veces piensas hacer algo y terminas haciendo algo completamente diferente a lo que tenías planeado, este es el caso de hoy, quería hacer una entrada alegre, esperanzadora, sin embargo al final, un extraño, no sé como llamarle, nudo en el estomago me impidió hacerlo, y a pesar de que la sensación existe en mi estomago, todo es producto de mi cerebro y sus constantes cavilaciones, esa es quizá la ventaja de las personas estúpidas, no están acostumbrados  a pensar de tal forma, ellos sólo viven, no tienden a desafiar su mente hasta tal nivel.

Sin embargo no me considero una persona estúpida, y tal afirmación me lleva a pensar que debo comenzar a luchar contra un demonio que está creciendo en mí, me estoy convirtiendo en alguien egocéntrico, no sé a que viene esa percepción que tengo de mí ahora, pero me parece que me estoy comportando de esa manera, me enferma esa idea porque he luchado contra personas egocéntricas toda mi vida, he soportado a todo tipo de gente pero nunca he podido tener paciencia con la gente que se tiene en un concepto superior, si, el ego es necesario, es cierto, pero no hay que dejar la humildad de un lado, me gusta ser humilde, pero no comprendo el por qué de mi cambio, no quiero terminar siendo un Ícaro que surca el cielo y  que tarde o temprano terminará por quemar sus alas de cera, chocando contra el suelo.

Quería escribir sobre algo feliz, pero a final de cuentas y tal como leí en un libro hoy, para qué escribir sobre la felicidad, si la felicidad no necesita ser transformada, ¿Para que cambiarla? sin embargo cuando hablamos de temas dolorosos, buscamos convertirlos, pulirlos como lo haríamos con un diamante, el dolor se convierte en aprendizaje y en una profunda búsqueda de ti mismo, "Un artista es hijo de sus dolores más profundos" afirma Mario Mendoza, por esta razón no fui capaz de terminar aquel escrito de mi versión más optimista, porque a pesar de que me gusta ser ese optimista, disfruto siendo el resentido social, el solitario, el que divaga, no me acostumbro a esta nueva posición que parece consumirme.

Quisiera irme a dormir, pero mi cerebro no deja de mantener conversaciones consigo mismo, un sin fin de voces retumban en mi mente de un lado a otro mientras galerías de recuerdos se turnan aleatoriamente en un proyector mental que viaja a través de mis neuronas, forzar a tus pensamientos únicamente termina comprometiendo las situaciones y a las personas a tu alrededor, haciendo las cosas más grandes y complejas de lo que son, regresa el viejo paranoico que solía ser, tengo muchos interrogantes en mi cabeza y sin embargo hago las preguntas incorrectas, 

Necesito un tiempo de paz, sólo quiero hacer un experimento, ver más allá de las personas y de su extraña conducta, de todas formas no es como si me estuviera perdiendo de grandes cosas, continuo sabiendo si es día o noche, continuo sabiendo la hora y si llueve o hace sol, a cambio quizá pueda resolver un par de dudas¿Quién soy ahora? ¿Quién permanece junto a mí?  es tan sólo un simple experimento que quiero hacer, quiero regresar un poco a la persona tranquila que solía ser, aquel muchacho introvertido que trabajaba silenciosamente en sus propios proyectos, no es que me disguste la nueva metodología de mi vida, es emocionante, sin embargo es irritante en ocasiones, tantas voces, tantas visiones, sino estás preparado para el poder, este te corromperá, y creo que eso está pasando, quiero volver  a ser aquel que podía desaparecer sin que nadie se inmutase, que podía retirarse a su solitaria caverna, lo cierto es que a pesar de lo rodeado de gente que puedes estar, la soledad continua ahí incluso a pesar de lo que sientes, quizá sólo sea una vaga impresión mía esta última idea, quizá todo sea producto de las cavilaciones. la constante batalla entre la razón y la experiencia. 

Sólo estoy tratando de escapar un tiempo, de regresar a mis libros, a mis películas, a mis historias en mi cabeza ¿Saben hace cuanto fue la última vez que imaginé algo realmente poderoso? han pasado meses, Yo que solía leer alrededor de tres libros por mes, ahora a duras penas leo uno cada dos meses, yo que dibujaba historietas y creaba personajes ¿Cuando fue la última vez que compuse una canción? quizá fue durante  la misma época en la que me prometí retomaría mis escritos de historias, historias que actualmente son sólo borradores mentales y un par de hojas desperdigadas por todo mi cuarto, tal como la mayoría de mis proyectos: Sin finalizar, no sé porque he dejado de lado esa parte de mí que tanto quiero, aquel que dormía a tiempo, que no se quedaba hasta altas horas de la noche despierto a menos que estuviera haciendo algo productivo, quisiera volver a ser aquel, y a pesar de que digo que siempre tengo ciertas motivaciones, en el fondo no puedo comprender, es como extrañar a alguien que nunca has conocido, como un millón de gritos atrapados en tu pecho,  pensamientos que aguardan en aguas profundas y oscuras que parecen rodearme, es como ahogarse, como no poder respirar  y continuar bajo el agua, yo solía ser alguien más, que solía pensar que vivir imaginando es el sentido de la vida.

¿Qué es lo mejor que puedo hacer ahora? ¿Desvanecer? ¿Desaparecer? Alejarme un tiempo y pensar con cabeza fría ¿Pero pensar en qué?  Es esta ciudad, es esta época de incertidumbre en la que vivimos la que me hace sentir aún más pequeño y sólo de lo que en realidad soy, cada viaje me desgasta más y cada persona por conocer es un vacío más que puede ser creado, eché un vistazo a la ciudad desde el punto en que me encontraba y añoré no estar en el lugar en el que estaba, no sé, caminar por algún parque, sumergiéndome en algún profundo lago, dormir a la sombra de un árbol  qué se yo, pero no deseaba estar ahí, es extraño como siempre deseas estar en un lugar menos en el que estás, o al menos me sucede a mí de esa forma, no sé de que forma hacerme más llamativo, estoy perdido y nadie parece encontrarme. 

Como diría Bruce Springsteen:  "You can't start a fire without a spark"






domingo, 24 de agosto de 2014

Periodismo y Manzanas podridas


s"Se puede matar a los hombres, pero no a las ideas"  - Luis Carlos Galán


A raíz de los quince años del asesinato de Jaíme Garzón y de la misma forma, los veinticinco del magnicidio de Luis Carlos Galán, he venido pensando seriamente acerca de esta bella profesión y de los compromisos que hemos de asumir aquellos que decidimos estudiar esta osada y apasionante carrera, pienso así mismo en los peligros que conlleva cumplir con los códigos éticos y morales que implican ser un periodista, pienso en la forma en que las muertes  de quienes por el hecho de pensar distinto fueron silenciados, continuan hoy en el más grande de los interrogantes, aquellos que contaban con suficientes principios, honestidad, y sobre todo que eran considerados  peligrosos  para  aquella otra gran minoría de personas que quieren ver a un país de rodillas y que  ya se han ido, perduran en la memoria de un país que olvida con facilidad y que cada cierto tiempo recuerdan por un par de días que las muertes de varios defensores de  la verdad permanecen impunes, para luego olvidarlos durante 364 días. 

Porque así es Colombia, el país del olvido, el país que ya está acostumbrado e incluso es permisivo frente a los escándalos y a las ollas podridas que cada cierto tiempo son destapadas  precisamente por aquellos periodistas que aún recuerdan como hacer bien su labor. Un país acostumbrado a las declaraciones y acciones cometidas por la llamativa zoología que conforma los líderes de opinión de este país.

¿Qué pasó con aquel periodista retratado por la cultura popular, de sombrero, traje y lápiz en mano, aquel que escribe ágilmente frente a una máquina de escribir mientras fuma un  eterno cigarro?  Aquel de presencia respetable, íntegro, inquisitivo (no inquisidor) sagaz, y de espíritu crítico No me digan que ha evolucionado, porque en ocasiones pareciera que la prensa, la radio y ni hablemos de la televisión y el periodismo se han convertido en un circo digno de ser ridiculizado.


Curiosamente, cuando la sociedad más necesita a los periodistas. me refiero a los verdaderos periodistas, no a las caras bonitas de la televisión, no a los inquisidores de la radio, me refiero a los sobrevivientes que se aferran a escribir en papel, que denuncian e investigan es que nos damos cuenta de que son una especie en vía de extinción y que requerimos de su  trabajo para poder luchar por este país.

 Los buenos periodistas existen, siguen ahí, y hay muchos mejores formándose en las escuelas. pero lo cierto es que la mayoría de la profesión parece que está oculta en las trincheras, hace medio siglo el periodismo no era tal como lo es ahora,  era una profesión respetable, intelectual, eran reconocidos por su trabajo, admirados e importantes, no quiero decir que ahora los medios no tengan un papel imprencidible en la sociedad, sin embargo, muchas veces, los periodistas parecen el hasme reir del hoy por hoy, y muchas veces se ven envueltos en los mismos escándalos que ellos mismos deberían denunciar. 

Ahora, muchos de los prestigiosos periodistas de antaño, se han polarizado hacia cierto sector, o han preferido el exilio, dejando las plumas y los micrófonos a un lado, dando paso a  las nuevas generaciones que simplemente ven al periodismo como un producto que debe ser vendido y consumido, sumándose a las filas de aquellos que únicamente buscan el beneficio personal, engañando al país, brindando información de poca o ninguna relevancia. No hay Gabos, no hay Caballeros, no hay Guillermos Canos, No hay Gossaines, No hay Samper Pizanos.

Y es en ese momento cuando logras observar con claridad y te das cuenta de lo corrompida y degradada que está la sociedad, es que ni siquiera es lo degradada que está lo que sorpende, en realidad  se trata de lo amedrantada que se encuentra, somos parte de  una sociedad donde la gente vive con miedo, miedo de salir  a las calles y ser atacado, de subirse a un bus  y perder sus pertenencias, de intentar detener una injusticia  y ser herido e incluso morir,  y lo más triste de todo es que quienes tienen el deber de proteger a la comunidad, también sienten temor, temor de ver que ya no significan nada, de que no son suficientes y de que cada día vivimos en una sociedad más agresiva y falta de cordura hasta tal punto de que prefieren recurrir a la indiferencia y a lavarse las manos.
 
Sin embargo, esa es apenas la punta del iceberg, más allá de la inseguridad, de la ausencia de códigos morales y de valentia en las autoridades, más allá de aquellos corruptos que han llegado a donde estan gracias a sus verborreicas capacidades y su ausencia de vergüenza, en realidad me inquietan aquellos que que son invisibles para el sistema, y que como un cáncer, que se esparce por todo el cuerpo, haciendo metástasis  y penetra poco a poco cada uno de los sectores de la sociedad.

Muchos, tanto periodistas, como funcionarios del Estado, como aquellas fuerzas encargadas de mantener el orden público, olvidan que están al servicio de una comunidad, y que su deber es protegerles y garantizar su bienestar, pero por el contrario terminan sirviendo ante personas de dudosa honestidad, que para lograr sus objetivos no dudan  en recurrir a la corrupción de funcionarios, todos estamos cubiertos por esa sombra:la fuerza pública, políticos, profesores, estudiantes, profesionales, periodistas. Pareciese que cosas como la nobleza, el honor, y el deber no valiesen nada hoy en día.

Quizá lo más molesto es la resignación con la que debemos vivir día tras día,  y el tener que aprender a vivir con eso, nosotros somos los que permitimos que el sistema sea corrupto, pero es el mismo miedo el que impide que actuemos. El miedo cultiva miedo y tal como afirmaría George Orwell (también periodista) en su libro 1984: "Hasta que no tengan consciencia de su fuerza, no se rebelarán, y hasta después de haberse rebelado, no serán conscientes. Éste es el problema".

El aumento de la delincuencia en las calles, el desempleo, los vendedores en el servicio público, la falta de oportunidades, violencia, pobreza, desigualdad, inseguridad, malas administraciones, impunidad, injusticia social, todos provienen de aquel mal que aqueja incluso a los países más desarrollados.

¿Por qué guardar silencio? ¿Por qué perder nuestra dignidad ante personas de probablemente menos capacidad intelectual? Para eso existen los medios, para hablar por quienes no pueden, para ser la voz de los más débiles. 

 Abran los ojos.



lunes, 21 de julio de 2014

Sangrar por la nariz

Sending a dummy to my God
Siento como se desliza rápidamente a través de mi fosa nasal, una gota tibia se deslizo por mi mejilla y cae sobre la almohada.

Es cuando veo la sangre acumularse en mis manos, cuando vuelvo a sentir el sabor a hierro en mi boca y recuerdo que  por mucho que me esfuerce continuo siendo aquel simple humano que llegó a la tierra hace ya veinte años, de que a pesar de que a veces recorro distancias sorprendentes en simples minutos o de que levanto ciertas cosas de gran peso con una sola mano, siempre seré aquel que en ocasiones no puede destapar un simple envase de comida.

Me cuesta convencerme de la fragilidad de la vida humana y a menudo desafío ese axioma vagando por oscuros y solitarios vecindarios (no a propósito, es la única forma de llegar a casa) cruzando calles, muchas veces distraído, han sido varias las veces que un carro ha estado a punto de atropellarme, he llevado el esfuerzo físico hasta un punto en que empiezo a ver puntos fosforescentes destellar alrededor mío, a pesar de eso, hoy, reconozco lo bello y complejo de la vida. ¿ Qué es ese místico órgano que se encuentra ubicado en la parte izquierda de nuestro pecho que permite que sigamos con vida y que se niega a dejar de latir, al menos aún? ¿ Cómo es posible que ninguna persona sea igual a la otra tanto física como mentalmente hablando de un planeta cuya población llega hoy casi a los 7000 millones de personas?  ¿ Cómo de una hoguera pasamos a iluminarnos con complejos sistemas eléctricos? Es más, ¿De dónde surge la electricidad? ¿Por qué soñamos? ¿ Por qué sentimos? ¿Por qué amamos? ¿Por qué odiamos? La vida es bella y sólo basta con alzar la vista y poder respirar una bocanada de aire fresco para descubrirlo

Quisiera poder hacerme cargo de todo, quisiera ser el el alumno brillante que obtiene notas excelentes y logra hacerse con una beca académica, quisiera ser el músico dedicado que sólo puede vivir a través de venas convertidas en pentagramas, quisiera ser el amigo incondicional con el que se puede contar siempre o el trabajador incansable que siempre está lleno de ideas y de sugerencias que buscan mejorar todo, quisiera ser aquella persona que nunca se rinde, tal como dice aquella canción de Foo Fighters, pero es cuando veo mi almohada y mi rostro cubiertos de sangre, salido de alguna película de terror, que recuerdo que sigo siendo mortal y que no puede hacer tantas cosas como quisiera, o al menos no al tiempo.

No quiero hablar de la forma que lo haría un viejo, pero no puedo evitar sentirme así, es la forma en la que ahora concibo el tiempo lo que ha cambiado, los años pasan más rápido pero los días pasan más lento, ves tu vida correr en retroceso y no dejas de cuestionarte y preguntarte tantas cosas,estoy a punto de cumplir 20 años y para ser sinceros, era una edad que yo veía tan lejana, mi yo de 10 años veía al Cristian de 20 años de otra forma, quizá viajando por tierras desconocidas, en compañía de una misteriosa chica, visitando algún lugar extranjero, a los quince años ese Cristian del futuro se vió transformado en algún rockero bohemio y exitoso, viajando junto a sus amigos haciendo lo que más le gusta en la vida: la música, triunfando de alguna manera, tal vez en medio de alguna expedición acompañado de personajes misteriosos y extravagantes, quizá estoy rodeado de personajes misteriosos y extravagantes y aún no lo he descubierto, pero por mi mente nunca pasó estar sentado frente a un computador escribiendo sobre el aumento de café en el Pacífico, no era mi idea del yo de 20 años, supongo que estoy algo decepcionado, Mozart ya tocaba el clavicornio a los cuatro años y el violín a los 6, The Beatles comenzaron a tocar cuando tenían quiza 17 años,  a los 18 Edgar Allan Poe ya escribía sus primeras obras ¿Yo podría haber hecho ya más cosas si hubiera querido verdad? por otro lado, tampoco debo de menoscabar todo lo que he avanzado al menos en mi carrera, he conocido y hablado con gente importante que me han dejado lecciones importantes, he visto amigos partir más rápido que yo, incluso durante los últimos días necesitaba hacer una pausa, de verdad que leer tantos textos, acerca de la misma persona, con tantas emociones y sensaciones mezcladas no es saludable, no al menos seguidos uno tras otro, incluso para una persona fría y acorazada como yo.


Hoy es un día en el que me vuelvo a sentir como un niño, temeroso y lleno de miedos, como aquel que cuando tenía miedo se sumergía en la oscuridad de sus cobijas y esperaba que el peligro hubiera pasado, vuelvo a extrañar aquellas cosas que han quedado atrás, vivo atrapado en el pasado, siempre mirando una fotografía en blanco y negro, viviendo de recuerdos, de personas que ya no existen y de momentos que ya han pasado, es curioso porque puedo ser una persona futurista cuando lo deseo, puedo pensar con cabeza fría en un futuro, tomar un curso o una decisión determinada para acertar más adelante, ver progreso y avances de la forma correcta, soy consciente de que aquel futuro que deseo requiere de todo el esfuerzo que he puesto en mis actos, sin embargo siento que no es suficiente, que a veces todo es fácil, que el tiempo me sobra, que el trabajo no es suficiente, un ejemplo de esto es que puedo darme la libertad de escribir esta entrada en mi blog, sin preocuparme de escribir un artículo porque la semana pasada dejé listo uno que podría usar en un momento como este, siento que el tiempo avanza más lentamente, cuando no es así, es decir sé que estoy en la capacidad de hacer más, puedo hacerlo, si quisiera podría, y a pesar de eso continuo despierto a las dos de la mañana haciendo algo que dejé pendiente, son horas muertas, no pasa nada si hago algo a esa hora, sé que puedo hacer cosas que la gente generalmente se demora más y que yo por el contrario puedo hacer más rápido y mejor, sólo que no sé de que forma explotar tal potencial.

A mis compañeros músicos me resta decirles, lo deseaba, deseaba volver a tocar, porque si hay algo en el mundo que me hace feliz es hacer música, y más si es junto a mis amigos, pero en ocasiones el deber llama, y ya saben como soy yo en cuestiones de deber, por otro lado, ese ya no era el proyecto que empezamos hace ya varios años, es sólo una sombra de lo que fue, hicieron bien en cambiarle el nombre, sé que debí escribir esto hace mucho, pero no encontraba las palabras.

Hablando del deber, esta nueva responsabilidad que ha caído sobre mis hombros, ha sido suficiente para sacar lo mejor de mí nuevamente, no era la forma en la que quería llegar a destacar, pero como dice una amiga, probablemente estaría orgulloso y feliz de que esté en mis manos ese cargo que fue suyo, jefe de redacción solo habrá uno, yo sólo seré un medio para un fin, lo confieso, tengo miedo, miedo de ser comparado, miedo  a fallar, miedo de que vean en mí una parte de él, y probablemente sea así, de otro modo no habría sido elegido de entre tantas personas, me honra, de verdad, pues se que es un trabajo de mucha responsabilidad y de capacidades específicas y que no cualquiera puede hacerse cargo.

Debo reconocerlo, se siente bien tener tanto poder, manejar tanta información y asignar diferentes tareas, me hace sentir bien, no superior, porque no me considero alguien que sea superior a los demás, me hace sentir que tengo las capacidades y las fortalezas necesarias para cumplir una tarea así,  pero como diría su amigable vecino de Marvel, un gran poder conlleva una gran responsabilidad y siento mucha presión, porque tengo que calzarme sus botas, dar la talla del trabajo que llevaba, no es momento para rendirse, a pesar de los golpes, creo que es mi deber lograr que salga adelante un proyecto que él dejó funcionando, no es tiempo de dudar, ahora es diferente, es una deuda, es una promesa por cumplir. ¿Abandonar el barco cuando se está hundiendo? No, no es mi estilo, me quedo con las palabras de un buen amigo mío, que son las palabras que leo cada vez que siento que me quedo sin fuerza.  "No sé parce, yo no lo conocí pero si tuviese que hacer una probabilidad yo diría que usted puede calzar las botas de cualquiera, no sé , todos llegamos a un punto de quiebre, pero yo no lo veo a usted en el suelo por mucho tiempo. Lo que quiero decir es que a todos nos llega el momento en el que decimos "no puedo más" , pero luego es cuando se diferencia a quienes son capaces de los normales
los que siguen adelante son los que , al final hacen  la diferencia. y yo creo que usted es de esos"

De la nada me siento viejo, una inesperada sensación me asalta, no puedo describirla, quizá sea algo muy cercano a la desolación o al ya acostumbrado sentimiento de soledad, no sé de donde viene, sólo sé que quiero apagar las luces y cerrar las ventanas, disfrutar del silencio y de la oscuridad, al menos por unos minutos,  he visto caer a otros amigos antes que yo, una palabra cruza por mi cabeza mientras voy por la calle: Adaptación ¿Por qué sigo aquí?, entonces empiezas a hacerte preguntas, ¿Qué hubiera pasado si tu hubieras tomado el lugar de muchos otros? ¿Si siguieran con vida y tu fueras quien hubiese fallecido? ¿Serías igual de recordado? ¿Quienes te recordarían? ¿Cuántos volverían?¿Cuantas lágrimas serían derramadas? ¿Cuantas personas habrían asistido a tu entierro? ¿Me haría justicia la historia? ¿Qué se dirá de mí? Es un maldito pensamiento envidioso en realidad, no pude evitar sentirlo, me arrepentí enseguida de pensar algo tan cruel en un momento como ese.


Muchos se preguntan por qué suceden cosas así, recorren a varias respuestas en su mayoría religiosas, o demasiado cliches "Ya era su hora" "Dios necesitaba su ayuda allá arriba" después de mucho reflexionar y seguir con la misma palabra en la mente, sólo puedo llegar a una conclusión de mi buen amigo Charles Darwin: "No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio" ese es el motivo por el cual yo sigo acá y muchos otros mejores que yo, ya no. No soy superior, no soy el más inteligente, ni el más fuerte, ni el más rápido, pero puede que adaptable sea una palabra que va bien conmigo, y pienso que en realidad no le temo a la muerte sino a la partida de aquellos que acuden a ella antes que yo,  ¿Cómo se supone que puedo ser un héroe sino puedo salvar a mis propios seres queridos? Ahora estoy parado frente a aquel hoyo en el suelo, con un nudo en la garganta más fuerte incluso que el que tengo en mi corbata, sosteniendo una rosa blanca en mi mano y sosteniendo la mirada a un cielo que sorprendentemente parece despejarse tras una lluviosa tarde. Sólo puedo escuchar el siniestro e incesante ruido de las poleas mientras desciende el ataúd y a lo lejos una locomotora avanzar rápidamente.







viernes, 20 de junio de 2014

La historia se repite: Hasta siempre compañero, colega, amigo ... hermano.

A lo largo de nuestra vida hacemos nuevos amigos, unos que son simplemente pasajeros, y otros que llegan para quedarse que, sin saberlo, se convierten en un miembro más de nuestra familia, Juan José es uno de estos casos.

Recuerdo el día que lo conocí, la puerta de Sala de Prensa se abrió y entró un muchacho de vestir elegante y mirada perspicaz, recuerdo con mucha nitidez que traía en su mano un ejemplar de la revista Semana, desde ese momento supe que era alguien que en realidad venía a hacer periodismo, saludó, se acercó y se presentó, su nombre era Juan José Padilla, aquella primera vez que hablamos, descubrí que era alguien enérgico, dispuesto a aprender, recuerdo ese brillo en sus ojos cada vez que hablaba de política, cómo hablaba de las expectativas y lo que esperaba hacer por el periodismo de este país.

A partir de ese momento, la Sala de Prensa se convirtió en su segundo hogar, y si alguien lo necesitaba lo más seguro es que lo encontrara allí, con el paso del tiempo Juan José demostró ser un gran ser humano, un estudiante con mucho porvenir, y que, sin importar su corta edad, demostraba que era una persona dedicada, tenía fijos sus objetivos en la vida.

Pronto se convirtió en mi compañero. Clase tras clase fuimos entablando una amistad que se fortaleció con la creación de la revista Punto Zero, conformada por un magnífico equipo de trabajo, que Ángela y Juan José fueron consolidando poco a poco, una revista que Juan José supo liderar, guiar y acompañar, siempre sugiriendo y proponiendo ideas novedosas.

Son tantas las clases y momentos de complicidad que compartimos, y tantas las veces que llegamos tarde a clase por quedarnos en Sala de Prensa y muchas más las ocasiones que recorrimos la ciudad en medio de investigaciones y búsquedas de exclusivas, largas caminatas alrededor de la feria del libro, regresos a casa en el servicio público que eran más amenos gracias a su compañía,

Grandes trabajos periodísticos surgían, fruto de la dedicación y el trabajo en equipo. Eran esos momentos en los que podía visualizar el porvenir de Juan José, lo veía expresarse y hablar y sólo podía pensar, en el profesional tan grande que iba a llegar a ser.

Le agradezco a Juan José por invitarme a unirme a Punto Zero, por ofrecerme su amistad, por poder contar con él en los buenos y en los malos momentos, por poder conformar un equipo tan fabuloso como el que formamos, gracias por los consejos, por las anécdotas, por las tardes que pasamos hablando de música, literatura o cine, siempre admiraré esa pasión con la que hablaba cuando se trataba de Frank Sinatra.

El dolor sobra y las palabras no son suficientes para describir el vacío que hoy sentimos con la partida de nuestro amigo, pero son más fuertes los motivos para recordar los momentos felices que compartimos, aquellas jornadas en Sala de Prensa, las conversaciones en clase, los encuentros en los pasillos y todos aquellos magníficos momentos que vivimos con él, que son suficientes para revivirlo en nuestros corazones.

Muchos pueden ver la partida de Juan José como una herida que difícilmente cicatrizará, pero quizá pensemos diferente si lo empezamos a ver, más que como una cicatriz, como una catapulta que nos impulsa y nos motiva a cargar el estandarte de una nueva generación de periodistas.

Se quedaron sueños y experiencias, en el tintero, ideas y proyectos que realizar, proyectos e ilusiones que nosotros, futuros periodistas y compañeros de Juan José debemos hacer realidad, por él, por un mejor país y por un mejor periodismo. Hasta siempre, compañero, colega, amigo ... hermano.


Cristian Mora


sábado, 24 de mayo de 2014

Agujeros Negros


Desde hace mucho, en mi interior se generó un único hoyo negro, hasta cierto punto podía llegar a ser manejable, tan solo me tenía que limitar a mantenerlo saciado, lo intenté, intenté centrar mi mente en otras cosas, nuevas actividades, otras formas de vida, lo suficiente como para no alimentar aquel agujero en mi vientre, amigos, música, literatura, mi propia imaginación,  cualquier clase de distractor que evitara que el diámetro de ese abismo se expandiera, lo curioso es que sucedió algo que realmente no esperaba y es que en vez de que aquel agujero se mantuviera pasivo, mi interés en otro tipo de cosas crearon más agujeros quizá peores que el que ya llevaba en mi interior, existen días que ya no se cómo convivir conmigo mismo, he perdido muchas cosas, a veces siento que no cuento con mi familia, y que siendo una tan numerosa son pocos los que aún me tienen presentes, amigos que se han marchado, y que por esa misma razón ya no considero mis amigos, otros incluso han muerto, dejé mi música a un lado una vez y la volví a dejar para poder seguir ascendiendo académica y profesionalmente, tuve que dejar a mi perro, y a ciertas personas que se que no merecen las haya dejado atrás como lo he estado haciendo, o aún peor, tantas que me han dejado atrás cuando yo no lo merecía, eso me ha marcado, me siento como un desertor, he dejado atrás tantas cosas que sus recuerdos me consumen, me atormentan , pero conforme más recuerdo, conforme más trato de olvidar, conforme más distancias trato de poner entre  mí y esa realidad, esa masa parece expandirse más y más, el punto en el cual todo llega a estar tan distorsionado que ninguna luz puede escapar, conclusión, sólo existe oscuridad en mi interior o al menos así parece ser como la luz va perdiendo la batalla, me vuelvo más frío y escéptico con el paso del tiempo, hasta que creo, llegará el punto en que el dolor y la desolación no significarán nada, en ocasiones dicen que lo que no te mata, te hace más fuerte, pero creo que a la vez te hace más insensible, más sarcástico, más cruel,

¿Pero cómo llegó a nacer este agujero? ¿Cual fue el evento que me ha marcado así? Quisiera tener la respuesta, creo que ha estado ahí siempre, por defecto, y si alguna vez brillé no lo recuerdo, pero cómo es natural, tanto en la vida como en la astronomía, toda estrella tiene una energía cuya duración es limitada. La vida de una estrella puede llegar a durar millares de años, sin embargo algún tendría tendrá que dejar de brillar, cuando esto sucede su energía se termina y  la estrella se apaga comenzando el proceso de formación de un agujero negro.

Esta fuerza que poseía la estrella comienza a ejercer fuerza sobre sí misma , contrayéndose, concentrando su masa cada vez más y más, todo el peso recae sobre esta sensación inexplicable hasta que en determinado momento colapsa, colapsa a pesar de mis esfuerzos, de no ver el vaso medio vació, de creer en la gente, de creer en mi maldito sentido del deber, de creer en que puedo llegar a transformar el futuro de alguna forma, pero la realidad parece llevarse todo por delante ,significando así el nacimiento de un nuevo agujero negro, ¿Cómo es posible que de una sóla estrella puedan formarse tantos a la vez?

Un agujero negro, resulta en realidad algo fascinante, pero es bastante frustrante no conocer lo suficiente acerca de este,  no conocerme lo suficiente, ¿a dónde va toda ese energía, todos esos sentimientos y sensaciones que son absorbidos por esta brecha? Lo que más me desconcierta en realidad es que sé lo que va a pasar, es predecible, va a seguir aumentado conforme avance la vida hasta que termine por consumirme por completo, no se que va a pasar. 

domingo, 11 de mayo de 2014

Hierve la sangre


Even you, Brutus? 



Hay cientos de cosas en mi interior que necesito expulsar, que necesito incinerar,  cosas que escupir a las personas correctas y que en realidad no son fáciles de decir, la gran parte de mi vida he sido sensato, o al menos he retomado ese camino, hubo cierta etapa  en mi vida que me encontré realmente perdido, he de resaltar que soy alguien sumamente despistado, lo cual ha complicado aún más las cosas. Volviendo al tema, son cosas que necesito decir, tengo las palabras, pero no hallo el momento, ni la forma correcta, y muchas veces el miedo y el orgullo se interponen entre lo que quiero expresar, el miedo a ser dejado una vez más a la deriva se antepone a mi decisión, creo que voy a explotar de no decirlo lo más pronto posible.

¿Así ha de sentirse un asesino tras cometer su crimen? ¿ansioso de contar a alguien lo que ha hecho o por el contrario podrá cargar con tal peso sobre su conciencia?


Una vez más añoré con todas mis fuerzas tener poderes, no para llevarme la gloria o la admiración de todos, no para salvar el mundo como siempre ha sido mi deseo más profundo, esta vez lo hago por mí, por mi egoísta deseo de ver a través de tus ojos, cómo deseé poder leer tu mente en ese momento, como deseé poder ver a través de ese armazón de huesos que se atravesaba entre los dos, cómo deseé incinerarlo con un rayo óptico.

No pude verte a los ojos, no esta vez, divididos por una delgada y no tan invisible linea, finjo que no existes, finges que no existo. Cómo deseé tener poderes en esa ocasión, poder escuchar tus pensamientos, deslizarse en el interior de mi mente seduciendome con tu voz, no importa lo que pienses, por más despiadado que sea quiero sentirte aquí, has visto las quemaduras y las marcas que han quedado, nada puede ser más doloroso.

Cómo deseé que no te fueras, decirte que todo estaba bien, que te cargaría en brazos hasta donde hiciese falta que no tendrías que preocuparte por llegar tarde, que surcaríamos los aíres mientras admirábamos como dioses a las pequeñas e insignificantes figuras moviéndose miles de metros abajo, cómo deseé volverme invisible, tal como mil veces antes lo he sido ante tu presencia o ser lo suficientemente fuerte como para destruir todo a mi alrededor, mi frustración y mi ira destruyéndolo todo. cenizas tras cenizas. 

Es esa sensación que brota de tu cuerpo, una llama en tu interior, se enciende con cada paso que das, la siente subir a través de tu organismo, es frío, es calor. Sucedió hoy mientras caminaba bajo la lluvia y escuchaba una de esas canciones que te hacen cuestionar tu existencia, comprendí que estoy agotado, cansado de golpear las puertas incorrectas, de ver en alguien algo que creo especial, y puede que lo sea pero que con el tiempo se deteriora, así que en ocasiones es mejor alejarse de ciertas personas, que no te permiten desarrollarte como persona, o que simplemente no aportan nada a tu vida, al menos nada bueno, sabes que puedas pasar un buen momento, quizá, pero es eso, sólo un momento, puede ser placentero, pero en el fondo sabes que al final no es nada bueno para ti, así que hay que aprender a distinguir a las personas con las que crees que puedes contar.

Así que por más que pueda doler, es necesario alejarse, para bien, que quienes te necesitan te buscan, lo demás es superfluo e innecesario; así que llega un momento en que no sabes si sientes demasiado o si por el contrario estás adí de anecesteciadp -

No los culpo, jamás había compartido un espacio, quizá por esa razón me eran indiferentes las debilidades de mis compañeros. Ahora me encuentro en una posición de resistencia, de verdad trato de no ser corrompido, de ser indiferente, de permanecer fiel ante el conocimiento que tengo de la situación. Soy incorruptible en cuestiones materiales o económicas, bien dicen por ahí que todos tiene un precio, mi debilidad es simplemente mi apego a las personas, ahora son noches de sueños tranquilos, ahora en mi interior se libra una batalla entre lo que quiero y entre lo que es correcto, soy consciente de los riesgos, de todo lo que puedo ganar y a la vez de todo lo que puedo perder, lo más probable es que combustione espontáneamente.

Por otro lado comprendí que en épocas en estas en las que vivimos prefiero hacer las cosas por mi mismo, que son pocas las personas eficientes y en las que realmente puedes confiar, la verdad prefiero no confiar en nadie, pero para sobrevivir, debes aprender a hacerlo, no puedes depender de los demás,  no recuerdo si lo escribí en alguna entrada pasada pero tengo cientos de conocidos, muchos compañeros, varios amigos, pocos hermanos, no puedo decir que los mejores amigos existen,  los mejores amigos son pasajeros, lo que existen son amigos verdaderos, existen hermanos, afortunadamente poseo varios de esos, otros son viejos amigos, un viejo amigo no es lo mismo a un verdadero amigo.

lo que me lleva a la tercera parte de esas verdades que son duras de aceptar pero que son necesarias para no quedarte estancado, en ocasiones debes dejar todo atrás, para así poder avanzar, abandonar las cosas o a las personas que aprecias para poder seguir adelante,  a veces sólo hay que dejarse llevar, comprender que no debes esperar nada de nadie, y en ocasiones quemar todo a tu paso, la sangre hierve más que la lava.

jueves, 17 de abril de 2014

Se elevan las mariposas amarillas


Es vergonzoso admitirlo, sin embargo durante una parte de mi vida aborrecí sus libros, aún me acuerdo no pasar de las primeras páginas del Amor en los tiempos del cólera, aún sonrío recordando como solía ir con uno de mis amigos de aquella época a la biblioteca del colegio a alquilarlo día tras día, descendíamos las escaleras de la biblioteca en dirección al salón de clases muertos de risa, conscientes de que a pesar de que llevaremos el libro jamás lo íbamos a leer, nos lo turnábamos, un día se lo llevaba él, un día me lo llevaba yo, intenté leerlo, supongo que aún no tenía la madurez para leerlo con la seriedad debida.

Años más tardes sería "El Ahogado más bello del mundo" un reencuentro con el Nobel colombiano, está vez disfrute de la lectura y se afianzo un poco mi gusto hacía este género del Realismo Mágico, fue una ola que se elevó sobré mí e impactó con todo: Isabel Allende, seguida de Jorge Luis Borges y Julio Cortázar me impresionaron con sus relatos.

Mi siguiente encuentro con Gabo sería en décimo grado al salir una tarde de mi colegio, fue un hecho que únicamente puedo explicar como un milagro (?) caminaba en dirección a la salida cuando un joven se acercó a mí, me dijo "tome se lo regalo" extendió su brazo y me dió un libro, salió corriendo, no supe más de él, miré el libro, pasta morada, la cara de Gabo me sonreía en la carátula: Doce cuentos peregrinos, miré el libro por todos lados buscando un lugar en el que estuviera marcado para devolverlo en cuanto pudiese...nada, en los días siguientes nadie se acerco preguntando por el libro que me habían dado, así que fue una especie de encuentro que me marcó, un libro que llegó de la nada a mis manos ¿Por qué yo? Simplemente no encuentro explicación.

Recuerdo que el primer libro que leí con seriedad de García Márquez, tras el encuentro anteriormente mencionado fue La Hojarasca, caminé varios sitios del centro de la ciudad buscando aquel libro, era una de esas primeras veces que debía andar sólo por Bogotá, fue una experiencia traumante en realidad porque me metí por calles verdaderamente feas, más tarde sabría cual era el lugar indicado para buscar libros, pero aquel día llegué por azar a un lugar donde conseguí el libro, es una de las primeras ediciones que existen de aquella obra, así que la aprecio mucho.

Al ingresar a la universidad descubrí la impecable carrera que había tenido Gabo de periodista, muchas de sus notas y columnas son verdaderamente espléndidas, Notas de Prensa es un libro espléndido que espero leer completo alguna vez, leí varios de sus reportajes: "Cáracas sin agua", "Las dos caras de Hugo Chávez" sin embargo había llegado el momento de leer EL libro, aquel que le había valido un premio Nobel de Literatura en el año 1982...que puedo decir...es de esos libros que hay que leer con cuidado (en especial porque todos se llaman Jose Arcadio, Arcadio, Aureliano) y eso puede causar algo de confusión al lector, sin embargo es de esos libros que matizan la historia de nuestro país, la masacre de las bananeras, la guerra de los 1000 días, eventos que han marcado a Colombia y narrados a traves de los ojos de la familia Buendía convierten de este libro uno de los mejores que haya leído, es de esos libros que puedes devorar en cuestión de días.

Y es que Gabo siempre estuvo estrechamente relacionado a la historia de nuestro país, fue aquel 9 de Abril de 1948 que marcó la vida de Gabo quien desde ese entonces no dejo de hacer periodismo, Atrapado por "Cien Años de Soledad" procedí a a leer El general en su laberinto, la historia de los últimos años de Simón Bolivar,  y El coronel no tiene quien le escriba" ¿como olvidar ese final?
.... Se sintió puro, explícito, invencible, en el momento de responder: -Mierda.
Poco a poco tras el pasar de los años, su manera de hacer periodismo,   sus personajes y sus obras  fueron ganándose mi admiración y gusto, mi biblioteca comenzó a poblarse de sus libros y cuentos.  Aquel hombre que soñó a Macondo, aquel que narró la historia de nuestro país de una forma tan cotidiana  se convirtió en una de esas figuras de las que uno dice "joder algún día me gustaría ser como él"

Conozco muchas personas que no gustan de la literatura de Gabo, que le critican, que no gustan de sus obras, y eso está bien, cada uno es libre de tener gustos diferentes  y distintas visiones del mundo,
 pero hoy, es indudable pensar que su legado no dejo huella en el mundo, que puso a Colombia por primera vez en el mapa, que nutrió la cultura del país no sólo a nivel literario, también como guionista de cine: ( ver Tiempo de Morir), como periodista en diarios como El Heraldo y El Espectador y fundamentalmente como escritor. Sin embargo no puedo dejar de pensar que aquellos que no tienen en el mejor de los conceptos García Márquez son unas personas desagradecidas y negativas siempre buscando el lado malo a todo, que si fue de izquierda por mantener amistades con el Che o con Fidel Castro, no por nada también fue amigo de grandes como Vargas Llosa, Julio Cortázar o el también fallecido Álvaro Mutis,otros lo critican por decidir vivir en otro país, y no en el nuestro, cualquier periodista sabe que si su labor ha sido buena, una vida en este país no tiene seguridades y es preferible marcharse, así han hecho muchos otros, Gabo en México, Samper Pizano en España....  Yo creo que Gabo no necesitaba salir con una bandera para demostrar su patriotismo...su literatura hababla por sí sola... Gabo fue quizá el único que sacó la cara por el país durante una época donde el narcotráfico era la única imagen que tenía el mundo de Colombia .


He leído varias de sus obras, muchas es un gran decir y sé que aún me falta mucho por leer de su trabajo, no me considero un conocedor de su vida, ni mucho menos, soy un simple lector apasionado haciendo un pequeño homenaje a un gran colombiano.

Es un dolor difícil de describir quizá porque Gabo era uno de mis escritores favoritos de esos pocos que aún no habían muerto, soy muy dado a la literatura universal y de siglos pasados, de la cual muchos escritores ya están muertos: Verne, Poe, Wells, Orwell, pero el saber que Gabo seguía con vida me hacía sentir seguro, supongo que eso termina hoy...es una sensación igual que con los músicos que mueren año tras año, queda un vacío tras su muerte, pues crees que es gente que no puede morir, que sus obras los convirtieron en seres inmortales.

Así bien, hoy  es un día negro para las letras, para la cultura, para el periodismo, para Colombia y para el mundo, pues se nos va, me atrevo a decir el colombiano más grande que haya nacido en esta tierra, es irónico pensar en su muerte, pues aquellos amantes de su literatura creíamos que este día nunca llegaría, que Gabo era sinónimo de eternidad, pero hoy una nube de mariposas amarillas se elevan partiendo para siempre.

Y ya para finalizar en palabras del maestro... "Aunque se sufra como un perro no hay mejor oficio que el periodismo" - Gabriel García Márquez 1927-2014