Su no existencia es mi propia incertidumbre, a tal nivel que me ha llevado a reproducirla en diferentes variantes, es curioso porque todas las noches aparece y por la mañana no tengo ningún recuerdo suyo, ni su rostro, ni su nombre, ni un lugar en el que pueda hallarla, solo vagos recuerdos e imágenes difusas, su voz a través de la nada y una única pista.
¿De donde vienen todas estas emociones que no he vivido y que sin embargo están ahí atormentándome día tras día? ¿Acaso en mi vida pasada conocí a alguien que me mantiene atado de esta manera? Y que únicamente recurre a mi en sueños donde con cada aparición suya me hace dudar de mi propia existencia, una conversación, el interior de una tienda y una vaga silueta blanca y roja es todo lo que me queda, los recuerdos son tan cálidos al igual que los remolinos del pasado que acechan mi memoria y me siento tan impotente por no ser capaz de descubrirle, le fallo en una realidad y le fallo en las demás, permanece a mi lado, aferrándose a mí
-¿ Eres tu la de todas las noches?
-Si, ¿ Has olvidado todo acaso?
- O quizá quien lo olvidó fuiste tu
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