Me he extraviado Busco la forma de recobrar el tiempo desperdiciado, de hacer de forma correcta lo que debí hacer hace mucho, cuando debí ser más astuto, más ágil En mi desesperado intento comprendo que ya no puedo y me pierdo en una mezcla de adrenalina, recuerdos y de eventos que creo haber vivido o creo pude hacer mejor, corro entre la multitud persiguiendo una voz que escucho a lo lejos, me empino para poder ver más allá mientras las personas pasan al lado mío como figuras borrosas, todas grises y uniformes.
Un rostro se vuelve nítido, como si un optómetra ajustara un foróptero para un miope al que le están diseñando sus anteojos, es una luz cegadora y amarilla que poco a poco devuelve el resto de los colores al mundo.
Es el rostro de Gamora y está a tan solo unos milímetros del mío, me mira como quien intenta ver a través de una espesa niebla, como si en mis ojos pudiera leer lo que los suyos ya saben, sus pestañas son largas y su cabello largo y rojizo me hace recordar el de alguna modelo de los años 60, su melena cae sobre mí convirtiéndome en un caballo con anteojeras para que este únicamente puede ver al frente Sus labios se asoman tímidamente bajo el cuello de su sweater, un sweater de lana con franjas de los colores del arcoíris,
Acerca su rostro al mío mientras con su mano desliza el cuello de su sweater dejando a la vista sus labios vinotinto y yo me pierdo en ellos y en sus ojos miel mientras me besa de forma fugaz porque sabe que está mal, somos el ratón que observa la trampa mientras olisquea una tajada de queso.
Cubre su rostro una vez más para luego destaparlo y besarme como se debe como si la gravedad del planeta dejara de existir y las manecillas del reloj se movieran en dirección contraria.
Sus labios saben a una fruta que no puedo recordar, si tuviera que adivinar diría que era coco pero no hay tiempo para eso, solo puedo sentir su respiración entrecortada y su piel en mis manos antes de que apoye su cabeza en mi pecho y finja dormir nuevamente, antes de que el mundo abra sus ojos y de que por la puerta que segundos antes no existía, entre aquel que hace vigilia mientras ella sueña conmigo, él la observa, detalla su cabello desordenado y la sonrisa en su rostro, una sonrisa sincera que solo ocasionan nuestros sueños mientras yo, - consciente de mi no existencia - me diluyo lentamente y comprendo que no se trata de mi sueño y que solo soy el sueño de alguien más.
Sus labios saben a una fruta que no puedo recordar, si tuviera que adivinar diría que era coco pero no hay tiempo para eso, solo puedo sentir su respiración entrecortada y su piel en mis manos antes de que apoye su cabeza en mi pecho y finja dormir nuevamente, antes de que el mundo abra sus ojos y de que por la puerta que segundos antes no existía, entre aquel que hace vigilia mientras ella sueña conmigo, él la observa, detalla su cabello desordenado y la sonrisa en su rostro, una sonrisa sincera que solo ocasionan nuestros sueños mientras yo, - consciente de mi no existencia - me diluyo lentamente y comprendo que no se trata de mi sueño y que solo soy el sueño de alguien más.
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