Y tuve muchos maestros de que aprender, Solo conocían su ciencia y el deber.
Un silencio incómodo y sepulcral le indicó que había metido la pata, que su comentario había ido demasiado lejos y que sus peores temores se veían confirmados, levantó la mirada para ver sus expresiones serias, así que era cierto, y él, que había pasado por alto todo hasta el momento lo comprendió, el recoger los libros y repartirlos, los cajones vacíos, las cámaras en sus estuches, los cables recogidos y las luces apagadas.
No, no podía ser cierto, no después de todos los momentos que habían pasado, los tragos amargos, los triunfos y las derrotas, parecía que el soldado finalmente había caído herido de muerte en combate, le aterraba el futuro, pues ahora serían una familia huérfana, sin un líder y sobretodo, sin un gran ser humano. Se sintió mal por no permanecer a su lado los últimos días, por abandonarle sin saberlo y dejar que se hundiera, que la devastación y la destrucción lo consumieran por dentro.
Admira aquella sala vacía y sonríe mientras piensa en todos aquellos momentos, los comentarios de doble dirección, los titulares caóticos, las reuniones, las madrugadas y las noches redactando, las historias sobre la guerra en el golfo y los conciertos de rock n roll, los riffs de Keith Richards sonando potentemente y el olor a nicotina impregnado en su ropa, todo cambia, nada permanece, como el río que no es igual dos veces o la lluvia irrepetible, de la misma forma que nadie puede contemplarse dos veces en unos ojos.
La vieja cafetera rugiendo y los periódicos esparcidos en todas las direcciones, las revistas por leer, y las lecciones aprendidas. No, no fue una educación impuesta, no eran clases, eran charlas, conversaciones, fue un aprendizaje personalizado, me tomó bajo su ala y me enseñó, no como un profesor le enseñaría a un alumno, sino como un colega enseña a otro, más que un tutor, más que un maestro, siempre lo vió como un amigo que ahora parte tras esa puerta, como el telón que cae,, la puerta que se cierra, como la llama que se apaga o el libro que se acaba, como la noche que cae y el día que llega,
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