Después de todo no soy una maquina insensible, y lo descubrí esta semana cuando despertó en mi un sentimiento paternal, fraternal, de sentirse responsable y de cuidar a unas niñas frágiles y tiernas que en cierta forma me demostraron que soy capaz de brindar y de recibir amor, sin darme cuenta me termine encariñando con ellas en tan poco tiempo.
Me converti en una figura protectora, que les brindaba seguridad y cariño, y disfrutaban de mi compañia, tal como yo disfrutaba la de ellas, y quizas en mi tuvo un efecto especial esa experiencia, pues al fin puedo saber como se siente ser un hermano mayor, en realidad fue algo muy gratificante, saber que ahora se es alguien querido para personas que hace menos de nada eran completos desconocidos, pero ahora despues de esa experiencia no puedo evitar sentirme un poco desauciado, pues ya no podre compartir el mismo tiempo al que me estaba acostumbrandome a compartir con ellas, en realidad mas que me duela no pasar el tiempo con ellas es que me olviden porque, les queda toda una vida por delante, me gusta pensar que marque sus vidas, que ese aprecio que me tienen estos dias no se borre, sino que me recuerden, pues para mi fueron un punto de quiebre, me hicieron sentir realmente bien, despues de venir semanas sintiendome tan vacio, esos pedacitos de inocencia mejoraron mi forma de ver el mundo, me recordaron que soy un ser humano, pues era algo que habia olvidado, y si aguna vez me vuelvo a sentir asi, tan solo debo recurrir a los recuerdos que guarde estos dias, dias en los que recordé que la infancia es la etapa mas bonita de la vida, y simplemente fui feliz, eran personitas que se conformaban con cosas simples que las hacían felices, tu simple compañia. jugar, darles cariño, hablar con ellas, darles a entender que te importan.
Y ya que no estoy con ellas, solo hay quietud, silencio, paz, y extraños sus voces chillonas, sus risas, su sinceridad y sobre todo su compañía, al salir de allí, el ultimo el dia, me sentí desubicado, sin rumbo, deseando quedarme, sali algo aturdido en medio de una mar de abrazos, y sobretodo: triste.
Con el pasar de los dias, en realidad, me di cuenta de que, si habria algunas que me olvidarian, pero habria otras que querrian que yo siguiera haciendo parte de su vida, al menos lo que me queda de vida escolar, pues sus muestras de afecto me lo demostraron, simplemente le doy gracias a la vida, por ponerme en el camino a esas pequeñas que de cierta forma me salvaron del abismo en el que me estaba cayendo, y me hicieron dar cuenta de que a veces las cosas mas sencillas son las que se dan con mas amor

No hay comentarios:
Publicar un comentario