Mostrando entradas con la etiqueta SAO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SAO. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de mayo de 2013

Los que miramos al cielo


Escuchar mientras se lee

A veces me pregunto si las mentes de las demás personas funcionan de forma similar a la mía, soy de esas personas que mientras van caminando por la calle simplemente espera que algo extraordinario ocurra o que empiezan pensando en determinado tema y terminan pensando en otro totalmente diferente, no es simplemente divagar, es una capacidad de crear historias ficticias en el interior de la mente o de dibujar ciertas escenas o momentos que en la realidad jamás serían posibles, me es difícil explicarlo, es una facilidad para crear toda clase de teorías, técnicas, historias, tramas, armas, artefactos, ideologías todo gracias a una poderosa imaginación alimentada por diferentes fuentes. 

Veo las cosas con otros ojos, donde unos ven un sombrero yo veo una boa que se ha comido un elefante, (bonita alución)  y por la calle  mi mente viaja más allá de lo que me rodea, soñando con otros mundos mucho más bonitos que el de los demás transeuntes. 

Nunca me he considerado un Gamer en todo el sentido de la palabra, de hecho mi acercamiento a los videojuegos siempre ha sido bastante limitado, pero fueron los juegos RPG los que me marcaron, me gustaban más porque profundizaban en la historia, en los personajes, en detalles más precisos que los demás juegos no ahondaban, y un ingrediente en especial que tenían esta clase de juegos: su universo.

Esos lugares con estructuras que desafían a la gravedad y con paisajes paradisíacos, una tierra mágica, ambientada atemporalmente, en un lugar lejano, con cientos de lugares por ser descubiertos, (creo que
es por esa razón que tanto me gusta el Minecraft) disfrutar de esas épicas bandas sonoras medievales que te acompañaban durante el juego, el poder entrar de casa en casa buscando items  y personajes pintorescos dispuestos a unirse a la aventura que tu, el Elegido debías emprender con tal de salvar el mundo, salvar a la chica y de paso adquirir un par de habilidades con tu arma predilecta ( el arco siempre fue mi favorito, aunque una espada no me sienta mal) No quiero engañar a nadie, soy un niño atrapado en el cuerpo de alguien mayor, siempre ha sido así, me arriesgo incluso a decir que estoy al borde de caer en un Síndrome de Peter Pan.

El simple hecho de poder personalizar el nombre de tu personaje y cambiarle un par de aspectos me hacía sentir en el interior de un mundo mejor, recuerdo ponerle a los demás personajes los nombres de mis amigos, me gustaba imaginar que ese en realidad era yo, en una contienda a la que se unían mis compañeros, recuerdo con especial cariño el Chrono Trigger, Tales of Phantasy, el Final Fantasy, el Harvest Moon y el Seiken Densetsu y obviamente Pokemon.

Todo este análisis me vino después de ver un anime que me recomendó un amigo, no se, me sentí identificado, sentí no se, nostalgía, en realidad me sentí celoso, siempre he querido vivir algo así, viajar por tierras extrañas, tener alguna clase de disciplina no se, esgrima, tiro con arco, deambular con un par de mis mejores amigos y con mi chica desafiando aquel mundo extraño, juntos, al final todos buscamos una Asuna,   ¿no ?

Si, los animes, bueno mangas en realidad, creadores de maravillosas historias, hace poco recordaba aquellas épocas de los Digimundos, de las pokebolas, de la búsqueda de las esferas del dragón, y bueno no solo los animes, los cómics, benditos cómics, creo que he hablado en numerosas ocasiones de ellos, pero siempre me llevan al mismo punto de querer ser alguien más, de tener una doble identidad, de salvar el día, de ser algo más que un simple humano.

Son tantos los lugares que me gustaría visitar, y desgraciadamente, los limitantes son demasiados, empezando porque en su mayoría son ficticios, esos mundos de magos, de caballeros, de super heroes,  de guerras por librar, Oz, Hogwarts, ¿Demacia? xD ...Tantos vehículos e instrumentos fuera de nuestro alcance, y ¿quién no ha soñado alguna vez con tener en sus manos un sable láser o volar en una Nimbus 2000? es ahí donde la Ciencia Ficción juega un papel muy importante en todo esto, gracias Verne!
Ojalá algún día pudiese escapar a alguno de estos universos, para ser justos, como lo he dicho veces anteriores: este no es mundo diseñado para nosotros, los soñadores.

Somos pocos supongo, mientras muchos van por la calle pensando en lo que está de moda, en el licor, en el reality de la tv, yo solo aguardo el momento en que caiga un asteroide del cielo y en ese momento cambie el curso de mi vida, en el que la verdadera aventura comience, considero que somos pocos los que aún vemos el mundo de esta forma, no imagino a un típico joven pensando de que manera es posible que algún día obtenga superpoderes, no, eso hoy en día no se ve. y en realidad lo prefiero así, me hace sentir especial, al menos para mi mismo. 

Me gusta ser así, mirar al cielo y buscarle una forma a las nubes y crear una historia a partir de estas, soy de esos que se pierden en un parque y se sientan a escribir o pierden su tiempo buscando títulos en  una biblioteca, me gusta  imaginar que de alguna forma soy transportado a otra tierra,  imaginar que en cualquier momento pueda despegar mis pies del cemento y volar y si tengo suerte pueda llegar a tiempo a mi clase de 7 en la universidad,  todo gracias a un sin fin de personajes que me enseñaron que las mejores recompensas llegan después de los más duros esfuerzos, se que suena sin sentido la mayoría de cosas que comento en esta entrada, pero eso es lo lindo de mi mente, no solo tener esa capacidad tan enorme de imaginar, que considero un don, sino tener un conocimiento general de las cosas. Es el simple hecho de saber cosas que la mayoría de la gente no sabe o son muy poco difundidas, la verdad el mundo nos ve como bichos raros, como soñadores no dispuesto a aceptar la realidad que los rodea, frikis para los más despectivos, y si, puede que sea así, pero prefiero ese mundo en mi cabeza, fantasioso y utópico, quizá eso es lo que le falta al mundo de hoy, porque los que vemos el mundo de esta forma, los que miramos al cielo,  llevamos en nuestro interior las mentes más ruidosas, los que se quedan en la superficie, pierden la autenticidad de la existencia.