Escuchar mientras se lee y se es bajo la lluvia, mucho mejor
"Soy de ese tipo de personas que no acaba de comprender las cosas hasta que las pone por escrito"
No vale la pena detenerse por la lluvia, estoy a mitad de camino, sería una idiotez parar o peor aún devolverme a un lugar seco, así que sigo caminando, pienso en que si me hubiera ido en bicicleta probablemente no me tardaría tanto, quizá hasta ya habría llegado a mi destino, pero dejar de caminar no es una opción, la lluvia nunca ha matado a nadie, bueno no literalmente.
Canciones de Foo para el camino, Generator de 1999, mientras una dulce voz resuena en mi lóbulo temporal, ninguna frase en particular, solo palabras mencionadas en conversaciones al azar, también el occipital se ve afectado, imágenes se reproducen, fragmentos de vivencias, como si cualquier cosa que veo sea una razón para no dejar de meter la cabeza entre un balde con agua fría, mientras intento pensar en cualquier cosa que aleje mis difusas ocurrencias, las cuales estoy pensando en este mismo momento, razón por la cual he fallado todo intento de distracción.
Extraño es como cambian las situaciones y la forma de pensar de las personas, todo depende de la perspectiva, aquellos días de recorrer la ciudad, de combatir el frío y estar sentados en unos escalones, pueden que sean días reemplazados por épocas mejores, podemos seguir avanzando por la ciudad, tal como seguir a Naoko hasta llegar a Komagome, como en aquel libro que estoy leyendo, mientras lo leo, mi visión se bifurca en tres realidades.
La primera la que mantiene la vista fija en el libro y sigue palabra tras palabra el texto hasta darle un sentido en el interior de mi cabeza. La segunda, la que evoca el mundo del libro en un mundo imaginario donde puede ver a los dos personajes caminando, sus rostros, sus prendas de vestir, y finalmente la tercera, una imagen que cruza fugazmente por mi mente, tan rápido como la lluvia desciende del cielo y resbala por mi rostro, una figura femenina permanece en medio de las sombras en un salón con poca iluminación, un juego entre sombras y luces, una batalla entre la oscuridad y el fulgor, total, cualquiera que sea el ganador, solo servirá para resaltar la belleza de la persona que sigue inmovil en la estancia, es un recuerdo bastante poderoso, tan poderoso que debo sacudir mi cabeza para regresar a la realidad. ¿Qué pasa conmigo?
Extraño es como cambian las situaciones y la forma de pensar de las personas, todo depende de la perspectiva, aquellos días de recorrer la ciudad, de combatir el frío y estar sentados en unos escalones, pueden que sean días reemplazados por épocas mejores, podemos seguir avanzando por la ciudad, tal como seguir a Naoko hasta llegar a Komagome, como en aquel libro que estoy leyendo, mientras lo leo, mi visión se bifurca en tres realidades.
La primera la que mantiene la vista fija en el libro y sigue palabra tras palabra el texto hasta darle un sentido en el interior de mi cabeza. La segunda, la que evoca el mundo del libro en un mundo imaginario donde puede ver a los dos personajes caminando, sus rostros, sus prendas de vestir, y finalmente la tercera, una imagen que cruza fugazmente por mi mente, tan rápido como la lluvia desciende del cielo y resbala por mi rostro, una figura femenina permanece en medio de las sombras en un salón con poca iluminación, un juego entre sombras y luces, una batalla entre la oscuridad y el fulgor, total, cualquiera que sea el ganador, solo servirá para resaltar la belleza de la persona que sigue inmovil en la estancia, es un recuerdo bastante poderoso, tan poderoso que debo sacudir mi cabeza para regresar a la realidad. ¿Qué pasa conmigo?
Una pluma blanca aguarda paa ser recogida en el camino, no es común verlas, la marcha continúa, relacionar nombres, con canciones, eso ya viene de tiempo atrás, desde que decidí bautizar a mi guitarra Layla, ahora suena otra canción de The Beatles, si bien no es la que lleva por titulo mi libro, una hermosa canción para una hermosa mujer. A la final nunca distingo entre un recuerdo, una invención o un hecho, y da igual, vivimos en un mundo de ilusiones, en las que prefiero quedarme estancado a veces, hace la vida un poco más llevadera y alegre.
Quiero ser como un río, simplemente quiero fluir, dejar de pensar y de preocuparme de las cosas y que estas tomen un cause determinado, enfocarme en otras cosas, pero cada vez que lo intento algo nuevo se cruza en mi camino, I can't talk to people that I meet. ♫ un estribillo de The Beatles es reemplazado por un jazz que empieza a sonar, acorde con la lluvia, acorde con mis pensamientos, acorde con la sensación que despierta. ♫,simplemente no puedo evitarlo, por más que trate de pensar en mil cosas y de despejar la mente, siempre terminando pensando en mis cosas favoritas.
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